Últimos relatos eróticos:

Mi cuñadita esclava I

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Las tetas de Cristina se aplastan a su vez una contra la otra, ondulando rápidas como flanes, presionadas por su brazo izquierdo. Su mano está dentro de su pantalón, entre sus piernas, y sus nudillos se dibujan en la fina tela, mientras se masturba.

Elise XII

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Todo su cuerpo sufrió un espasmo y se puso rígida, arqueándose sobre la cama con mi boca y mi lengua acariciando su húmedo agujero y clítoris. Solté su coño y me incorporé mientras su cuerpo temblaba con fuerza en su orgasmo. Pareció pasar mucho tiempo antes de que soltara la colcha y se desplomara.

trios Premium

Vecinos, amigos y los compadres VIII novena

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No podía creer, que ninguno de los dos me hubiera llenado de leche, pero así sucedió, me dejaron relajar y al ver sus vergas duras y paradas no pude contenerme y los hice acomodarse en la cama uno junto al otro, me monté encima de una pierna de cada uno y pude mamar sus troncos teniéndolos

Érase una vez en una isla III

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Alessio y Giorgio han ido a disculparse con Anilem y esta les sorprende con su actitud; ambos aprenderán una lección muy importante de manos de esta sabia nativa ¿Quieres ver como Anilem hace reflexionar a los dos jóvenes marineros y como prosigue su relación de aquí en adelante? Continúa leyendo.

Elise XI

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Elise se arqueó hacia arriba y gritó cuando su coño se espasmó en mis dedos. Sentí su ano apretarse en mi dedo y empujarlo hacia afuera mientras jadeaba en busca de aire. Su cuerpo se estremeció y sus piernas temblaron cuando su orgasmo la recorrió.

Mi lado activo

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En un viaje en el que me prometí a mi mismo portarme bien descubrí que aún sin proponérmelo el sexo me busca para enredarme en su placer

Érase una vez en una isla II

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Luego de haber sido confrontados por Anilem, quien se retiró ofendida y llorando; Alessio y Giorgio se enfrentan a su frustración y sus sentimientos de culpa, pero a partir de allí surge una nueva conexión entre ellos y son capaces de perdonarse mutuamente ¿Lo hará también Anilem más adelante?

Las perversas fantasías de Astrid

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El búnker ya no es seguro para Astrid y Lars y deben idear un plan de escape. Mientras se piensan como enfrentar al peligro más temido, Astrid confiesa una de sus fantasías más perversas.

Nuestras más oscuras fantasías

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El miedo a lo que hay afuera rompe todas las barreras, y los hermanos dan rienda suelta a sus más oscuras fantasías y perversiones, sabiendo que probablemente deban quedarse en ese búnker toda la vida.

Aquello que nos excita

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Pasan los días y los hermanos empiezan acostumbrarse a la nueva rutina. Sin embargo descubren que no están solos en ese paraje desolador. Lo que van a encontrar los hace unirse de una manera que nunca hubieran imaginado

Descubrimientos inquietantes

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Astrid y Lars continúan encerrados en el búnker. Mientras intentan adaptarse a la nueva rutina empiezan a hacer descubrimientos inquietantes sobre lo que ocurrió en Suecia. Al mismo tiempo, también inician un camino de exploración y aprendizaje muy alejado de una relación fraternal.

Mi primera vez con dos hombres

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Tenía poco tiempo de tener relaciones con un hombre que conocía de tiempo y una oración me invito a otro pueblo para que conosiera a un amigo de él y acepté ya era de noche y pasó por mi y llegamos y el amigo no tardó en llegar me presentó y nos fuimos a un lugar en el campo el platicamos un poco y

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