Gema, una intrépida exploradora, descubre un antiguo objeto de placer en las ruinas, diseñado para la reina. Tentada por la curiosidad, lo prueba en su campamento, desatando una noche de pasión que revela secretos de su propio cuerpo.
Dos rejillas de baño fueron el escenario de nuestro encuentro más peligroso. Sergio y yo, separados por metros pero unidos por el morbo de un celular. Él pedía fotos de mi baby doll negro y yo ansiaba ver esa pieza de ingeniería. Un lunes convertido en nuestra oficina del pecado.
¡Hola, soy Dirle! Desde hace muchos años que leo relatos eróticos y, bueno, me decidí a ser parte y quiero empezar a subir mis aventuras, mis fantasías y cualqueir cosa que sirva para hacer acabar a una persona. ¡El orgasmo lo es todo!
Voy a arrancar tranqui, para ver como funciona todo. Besis.
Todo comenzó cuando tenía 15 años como todo joven a esa edad me encantaba ver porno a todos horas, ese día me salió un vídeo de una trans metiéndose un dildo
Nos metimos al baño, cerramos la puerta, traíamos el pants escolar así que eso facilitaba, me bajé el pantalón y el boxer, él hizo lo mismo y no pude evitar mirar, me llamaba mucho la atención el contraste en cuanto al vello, ver mi pubis aún lampiño y el suyo lleno de vello oscuro y largo…
La mujer despertó de un sueño profundo, sintiendo una sensación cálida en su entrepierna. Al abrir los ojos, se dio cuenta de que había estado dormida todo el tiempo con su mano allí. La piel era tan suave como la seda...
Siempre he estado abierto a explorar nuevas cosas con mi cuerpo, esta no fue una estimulación como las otras, tuvo algo nuevo para mi, algo que me hizo terminar distinto.
Si te gustan los relatos de autosatisfacción, ven a leer, te cuento una divertida sesión matutina con mucho detalle, llena de lujuria y el disfrute de mi propio cuerpo.
Esa noche cuando nos disponíamos a dormir el calor era sofocante y decide tomar una ducha antes de dormir mis dos compañeros y yo nos peleábamos por bañarnos primero así que les gane entre primero al baño me desnude y bajo el chorro de agua comencé a disfrutar del baño, mis dos compañeros no se resignaron así que entraron al baño sorpresivamente.
En una página sobre juguetes sexuales, descubrió que existía un vibrador especial para el punto "G" que por extensión también era utilizado por muchos hombres como estimulador prostático.