Fue entonces cuando nos besamos otra vez. Esta vez no hubo cachetada ni rechazo sino ternura mezclada con pasión entre besos lentos, palabras dulces en mi oído, sus manos recorriendo mi cintura y mis caderas terminando en el hotel más cercano del lugar.
En este capítulo se presenta más información sobre el nuevo negocio que promueve alondra y el día a día con su hijo de Lucia dónde William disfruta de ella mucho.
Siempre mantuve dentro de mi, una braza que cada vez que se encendía parecía que algo en mi se quemaría...sabía que si algún día sacara ese fuego mi vida ya no sería la misma...
pasaron varios minutos y ninguno de los dos decíamos nada, quizá porque sería absurdo pensar que uno se pone caliente con su sobrina o con un tío, a lo mejor había sido por accidente pero el roce de sus labios con los míos, el estar en la misma cama abrazados y acariciándonos nos puso muy calientes.
Alex descubre que su novia le es infiel, y decide averiguar que es lo que hace y quien es la persona de sus aventuras. Pero en el proceso sentirá emociones inesperadas.
Un encuentro salvaje envuelto en una atmosfera primitiva, redescubriendo las bajas pasiones carnales y el gusto por el sexo sucio. La lujuria teñida de rojo escarlata me invita a rebasar mis límites y a disfrutar de mi sexualidad en pleno periodo.
Laura se entrega por el ascenso: follada sobre el escritorio mientras el marido llama preocupado. Revientan su culo en el baño de minusválidos, gritos que resuenan por el pasillo. La llenan por turnos hasta que chorrea semen por las piernas. El jefe la tapa con plug y la manda a casa sellada.
aunque me duela reconocerlo , la carne es más fuerte que yo ,siento que si vivo lo mismo que Mayra tal vez mi deseo sexual regrese y pueda salvar mi matrimonio.
- lo que quiero es verte penetrando a mi marido,
El hospital estaba más caótico de lo normal, pero para mí era un refugio. Entre estetoscopios, historias clínicas y el olor a antiséptico, lograba por unos minutos anestesiar la imagen de Celeste de rodillas en ese galpón. Había decidido enterrar todo, convencerme a mí mismo de que fue una apuesta e
Un chico de ciudad emprende un viaje de relajación y descanso a su pueblo y allí descarga todo tipo de tensiones gracias a persona o personas muy allegadas a el
La noche comienza bajo el parpadeo de luces neón y el latido industrial de un club clandestino. Allí, una mujer enfundada en un catsuit de cuero negro con aberturas estratégicas se convierte en el centro de un ritual de exhibición y deseo. Lo que empieza como un juego de miradas se transforma rápida
El “semen como firma”: la madre se queda con la mano “manchada” de leche, la lleva a su cuarto y se masturba “imaginando la polla gorda de mi hijo abriéndose paso en mí”. El acto no es solo sexo; es un contrato tácito: ella lo ordeña, él la nombra, y ambos firman con líquido la nueva relación.