Siempre mantuve dentro de mi, una braza que cada vez que se encendía parecía que algo en mi se quemaría...sabía que si algún día sacara ese fuego mi vida ya no sería la misma...
pasaron varios minutos y ninguno de los dos decíamos nada, quizá porque sería absurdo pensar que uno se pone caliente con su sobrina o con un tío, a lo mejor había sido por accidente pero el roce de sus labios con los míos, el estar en la misma cama abrazados y acariciándonos nos puso muy calientes.
Alex descubre que su novia le es infiel, y decide averiguar que es lo que hace y quien es la persona de sus aventuras. Pero en el proceso sentirá emociones inesperadas.
Un encuentro salvaje envuelto en una atmosfera primitiva, redescubriendo las bajas pasiones carnales y el gusto por el sexo sucio. La lujuria teñida de rojo escarlata me invita a rebasar mis límites y a disfrutar de mi sexualidad en pleno periodo.
Laura se entrega por el ascenso: follada sobre el escritorio mientras el marido llama preocupado. Revientan su culo en el baño de minusválidos, gritos que resuenan por el pasillo. La llenan por turnos hasta que chorrea semen por las piernas. El jefe la tapa con plug y la manda a casa sellada.
aunque me duela reconocerlo , la carne es más fuerte que yo ,siento que si vivo lo mismo que Mayra tal vez mi deseo sexual regrese y pueda salvar mi matrimonio.
- lo que quiero es verte penetrando a mi marido,
El hospital estaba más caótico de lo normal, pero para mí era un refugio. Entre estetoscopios, historias clínicas y el olor a antiséptico, lograba por unos minutos anestesiar la imagen de Celeste de rodillas en ese galpón. Había decidido enterrar todo, convencerme a mí mismo de que fue una apuesta e
Un chico de ciudad emprende un viaje de relajación y descanso a su pueblo y allí descarga todo tipo de tensiones gracias a persona o personas muy allegadas a el
La noche comienza bajo el parpadeo de luces neón y el latido industrial de un club clandestino. Allí, una mujer enfundada en un catsuit de cuero negro con aberturas estratégicas se convierte en el centro de un ritual de exhibición y deseo. Lo que empieza como un juego de miradas se transforma rápida
El “semen como firma”: la madre se queda con la mano “manchada” de leche, la lleva a su cuarto y se masturba “imaginando la polla gorda de mi hijo abriéndose paso en mí”. El acto no es solo sexo; es un contrato tácito: ella lo ordeña, él la nombra, y ambos firman con líquido la nueva relación.
Marta se infiltra en el coro parroquial con un objetivo carnal: cazar al mismo hombre que su amiga Liz desea. Un juego de apariencias y pecado en San Roque.
Pude hacer realidad mis fantasias sexuales ocultas, con una transexual hermosa. Una noche nos fuimos al hotel y me entregue para que me penetre. la transexual me hizo muy feliz cundo me cogió en varias pose.
Me acerque lentamente a ella y bese sus labios, mientras la tomaba con mis manos de la cintura...
El beso duro unos 10 segundos aproximadamente...
Puse mi mano en su pierna y comence a subirla lentamente en dirección a su mini falda... Ella comenzo a sonrojarse...
El uso del uniforme de enfermera como contraste: la “sanadora” termina siendo la “putita del sótano”. La frase final —“avergonzada de que ya estuviera contando las horas”— convierte la humillación en necesidad; la vergüenza se vuelve adicción.