Álvaro llevaba tiempo fantaseando con algo distinto. No buscaba amor, ni una aventura al uso. Quería cruzar esa línea que nunca se había atrevido a pisar: estar con una pareja… como tercero, como invitado, como parte de un juego que no se olvidara.
Daniel llega a un pueblo abandonado donde se encuentra una joven llamada Sofía que es una creyente religiosa y de como este la follara engañandola en su propio credo
Entre a la habitación de mi mamá por la noche, cuando ella se encontraba durmiendo completamente sola sobre su cama matrimonial, tapada solo con una sabana y comence a destaparla, manosie sus piernas y note que traía puesta la lencería sexy que le había regalado y me quite la ropa y le hice el amor.
Sus senos eran perfectos, sus nalgas eran enormes, su cintura tenía una silueta casi perfecta, su abdomen era plano, besaba mi boca de forma única y también al besarnos sus labios carnosos provocaban en mí un deseo lujurioso por ella de comerme su boca a besos mientras manoseaba de pies a cabeza...
Un joven de 24 años, posesivo y curtido en el sexo, vive con su padre de 59 y su madrastra caliente de 39. Tras años de tensión y gemidos escuchados, la frustración de ella lo lleva a cruzar la línea prohibida con deseo intenso y adicción inevitable.
Siete años de relación por internet se consuman a pleno al primer enuentro en persona. (En honor a la mujer con los labios más seductores que he conocido).
Después de presentar a la mesa directiva de los jefes un proyecto muy importante para la compañía... Invitó a cenar a mi sexy compañera de trabajo y muy emocionado por como van marchando nuestros proyectos profesionales le hago una propuesta...
Ambos mediamos como uno 1.63 no éramos tan alto ambos teníamos la piel blanca pero bastan y de cuerpo delgado pero uno de nuestros mas grande atributos era nuestra parte trasera si teníamos el culo enorme pero no se notaba mucho con el pantalón pero si se podía ver el círculo de nuestra cola.
Un hombre entra a un burdel ubicado en el barrio rojo de Kabukicho en la ciudad de Tokio y contrata los servicios de la atractiva, astuta y complaciente prostituta Miyu para poder olerle los pies sudados y tener sexo con ella
Dejé a Carla en la oficina con un beso rápido en los labios, pero mi cabeza estaba en otro lado: en la propuesta de Ana, en esa frase colgando como una promesa sucia: "Trae a Carla... quiero verla mirar".
En ese momento solo me quedo acostado en ese sofá como dos minutos y me paro un poco enojado en realidad preguntando qué estaba haciendo a lo cual solo me responde relajate no pasa nada.