Cuando Kael le contó lo que Mora había visto, no se asustó. Se enfureció. Tres siglos de mentiras, de rehenes encadenados, de reliquias robadas, de matrimonios forzados para mantener un sistema basado en el miedo y la desconfianza. Y ella, la princesa que debía ser la pieza sacrificable
No anunció su visita. Simplemente apareció en la puerta del ala oriental, una anciana encorvada envuelta en mantos negros, con los ojos lechosos de quien ha visto demasiado y ya no puede dejar de ver. Los guardias no quisieron detenerla: había algo en ella que hacía que la mano se negara a empuñar
Elías tendrá que cumplir un contrato carnal de 7 noches tras invocar por error a un demonio. El pecado capital de esta noche: Envidia.
Elías tiene que cumplir con 7 noches como castigo por invocar a un demonio, una por cada pecado capital. La noche de hoy es Gula.
esas cosas del destino cuando papá me envió a casa de mi tío a vivir porque sabía que algo le pasaría marcan tu vida por siempre .
Una chica de 24 años y su novio de 25 y el hermano de 19 años están con la casa sola. Estuvieron bebiendo, jugando y hacen apuestas, que el pibe pierde. Tiene que vestirse con ropa sensual de la hermana y hacerles un bailecito. El novio queda impactado y la tensión escala a un punto de no retorno
No hubo vacilación, no hubo cortesía. Kael la tomó por la nuca con una mano que ardía y la atrajo contra sí, y su boca encontró la de ella con una precisión que no era humana, que era instinto puro, la certeza de un depredador que ha encontrado lo que buscaba. Isavel abrió los labios bajo la presión
La noche en que todo cambió, Isavel fue convocada al Salón del Trono.
Rescate en la montaña bajo una tormenta. Un rescatista marcado por un fallo pasado, baja solo a salvar a un joven atrapado, a punto de morir. En el pequeño refugio, el frío extremo, el calor compartido y la vulnerabilidad desatan una tensión eléctrica que estalla en pasión cruda, posesiva y dura
Elías tiene que cumplir su primera noche del contrato. El pecado de hoy : Lujuria
Elías intenta hacer un hechizo de protección, pero casi todo en su vida, termina saliendo mal. En su lugar, termina invocando a un demonio con consecuencias muy particulares.
Kael Drakkarth llevaba cuatro meses en Piedraluna, y en ese tiempo había aprendido tres cosas sobre los humanos.
Isavel se miró en el espejo de plata pulida y no reconoció a la mujer que la miraba. El traje de novia era una cascada de encaje blanco y perlas cosidas a mano por las monjas del convento de Santa Vera. Le cubría hasta la garganta, le apretaba las costillas y la hacía parecer un cadáver amortajado.
Un reino medieval asentado entre montañas de pizarra y costas brumosas. Su capital, Piedraluna, es una ciudad-fortaleza de torres de mármol gris y murallas talladas con gárgolas. La corte rige mediante alianzas matrimoniales, juramentos de sangre y el culto a la Llama Eterna
"Siempre la vi como mi madre… Hasta que nació en mí la fantasía de tenerla y la empecé a desear como mujer. Entre el calor, lo prohibido y un deseo inmenso que nos consumía, se despertó lo que callamos toda la vida. Amor, fantasía y entrega… Donde ya nada pudo detenernos."
Mi esposa Ale y yo conocemos a un hombre maduro que la vuelve loca. Entre tragos y platicas, terminamos teniendo una noche espectacular