Parte 5: Mamá afuera de la puerta
Al quinto día llegó un amigo nuevo. Se llamaba Kevin, otro negro alto y musculoso, amigo de Javier y Raúl. Tenía la piel bien oscura, tatuajes en los brazos y una forma de mirarme que me hacía sentir pequeño. Los tres entraron a mi habitación con cara de pocos amigo
Parte 4: No me dejan parar
Al cuarto día ya no había disimulos. Javier y Raúl llegaron juntos otra vez, con esa mirada de animales que llevan varios días sin desahogarse. Apenas entré a la habitación y cerré la puerta, los dos se me echaron encima.
Javier me empujó contra la pared suavemente pero fi
Parte 3: Los dos amigos negros
Al tercer día ya no era solo Javier.
Llegó acompañado de su primo Raúl, otro moreno bien negro, alto, con brazos fuertes de quien entrena pesado y esa misma actitud dominante que me ponía la piel de gallina.
Los dos entraron a la casa con esa confianza de quien sabe
Me mojé de nuevo y de inmediato le agarre la verga a mi tío para jalársela mientras él me dedeaba y besaba mi cuello mientras yo estaba pegada a él. Sentía su dura verga en mi mano. Yo me movía lentamente, frotándome en sus dedos, dejando que mi humedad lo cubriera...
Álvaro, el cómplice de las fugas de Claudia, Ramona y Sofía, se ve envuelto en una noche de desenfreno cuando las chicas, ebrias y sin inhibiciones, lo arrastran a un hotel. Lo que comienza como una ayuda termina en una orgía caótica, dejando a todos con un despertar lleno de arrepentimiento y dolor
Laura ha cargado seis años con el secreto de haber visto a sus padres follar. Ahora, frente a ellos en su dormitorio, confiesa todo: las noches en vela, la culpa, la excitación prohibida. Pero el pánico de sus padres muta en algo más oscuro cuando el padre descubre la sábana.
Laura, atormentada por una pesadilla recurrente, revive el día en que espió a sus padres en un acto íntimo, despertando en ella una mezcla de vergüenza y excitación que aún la persigue. ¿Podrá enfrentar este secreto que la consume?
La víspera de su boda, la mansión era un sepulcro de mármol blanco. Valeria estaba de pie frente al inmenso ventanal de la suite nupcial, envuelta en un camisón de seda que se adhería a su piel como una segunda capa de hielo. Afuera, la luna llena bañaba los jardines impecables.
Milk la esposa de Goku lleva años engañándolo le es infiel desde que se casaron, con Yamcha, con Krilin, con el maestro roshi y demás amigos de goku tambien lo engañaba con sus hijos Gohan y Goten. Tambien lo engañaba con su padre Ox satán.
Después de un duro día laboral, Javier es invitado a tomar café por su vecina Laura, una enfermera. Ella diagnostica acumulación de semen y le aplica un tratamiento intensivo: masaje aceitado, mamada profunda. Al final lo limpia y lo cita para otra sesión.
Roberto, un hombre de 52 años, viaja con su joven y hermosa esposa Laura a un hotel todo incluido en Cancún, convencido de que podrá disfrutar de unas vacaciones de lujo y sexo. Sin embargo, el reencuentro con su viejo amigo Miguel desatará una espiral de humillación y excitación.
Parte 2: Hacerme de rogar
Al día siguiente Javier llegó más temprano, con esa cara de quien no había pensado en otra cosa en toda la noche. Yo ya había decidido que no se la iba a poner fácil. Me gustaba verlo desesperado, rogándome con la mirada.
Estábamos solos otra vez en mi habitación. Cerró la
La provocación interrumpida
Cada vez que mis papás salían, Javier se ponía insoportable.
Era mi mejor amigo desde la secundaria: alto, piel bien negra y brillante, cuerpo de gimnasio y esa sonrisa arrogante que sabía que me ponía loco. Vivía cerca y venía a casa casi todos los días después del cole
El invierno había caído sobre la ciudad con una crueldad implacable, helando las calles y congelando los espíritus. Habían pasado seis meses desde la playa de Oaxaca. Seis meses desde que Valeria fue arrastrada de vuelta a su jaula de cristal, donde los barrotes, ahora, eran de un aburrido.
Es la historia de como un joven de 19 años llamado pepe como hace perder su virginidad con su chacha que indirectamente lo provocaba sin que ella lo supiera
El aire se había vuelto irrespirable. El calor tropical que la noche anterior había sido cómplice de sus caricias más íntimas, ahora se adhería a su piel como una mortaja. Valeria, temblando con una violencia que le nacía de los huesos, sentía el cuerpo de Mateo frente a ella.
Todo empezó en los cambiadores del gimnasio, un lugar cargado de energía masculina, con machos sudorosos cambiando y duchándose. Ahí estabas tú, a punto de ducharte, cuando apareció él: un moreno de infarto, con ojos marrones claros que parecían atravesarte, pelo cortito, pectorales enormes...