Al aire libre

Eran más grandes y gordos de lo que parecía, pero sus pezones eran muy pequeños y marrones. Pesadas y algo caídas, pero no demasiado. Tan apetecibles que me metí su teta izquierda en la boca y luego la derecha, ensalivándola y casi mordiéndosela.

Ulises y Ely V

Estaba en penumbra… y Ulises me pidió que esperara afuera… él entró y al salir me dijo que pasara, que él estaría viéndome, que hiciera todo lo que se me pidiera… Yo estaba muy nerviosa y me daba miedo pero Ulises me dijo que después podríamos tener todo el sexo que quisiéramos… así que entré…

Un día de varios encuentros

Aquél día, como tantos otros de verano caluroso y pegajoso, me encapriché con  un vestido camisero de color ocre con flores silvestres que acentuaban la expresión de mi rostro; no así a mi cuerpo, algo metido en carnes por la dejadez y el paso de los años, que estaba pidiendo a gritos un buen reciclaje, empezando por la estética, que me pareció era lo mejorcito que podía hacer en aquellas fechas.

Nunca pensé que pudiera tomar el culito de mi cuñada

Todavía no había llegado nadie mas que mi novia y yo, estábamos poniendo la mesa en lo que se abrió la puerta y aparecieron sus hermanos con las respectivas, y la verdad es que alguna vez me había fijado en ellas, una de ellas tiene unos pechos de muerte es la que mas me excita y ando detrás de ella pero todavía no he conseguido nada y no sé si lo conseguiré, y la otra no está mal es delgada, pechos tirando un poco a pequeños y un culo de infarto.

El cuento de la almeja

Había una vez una almejita que vivía tranquila en el fondo del mar, habitaba en una conchita segura y protegida de los peligros del mar. Un día vino una tormenta y el mar se embraveció y una fuerte ola la despojo de su casita.

Follado en el vestíbulo de la gestoría

Terminaba de ser follado por 2 hombres maduros en plena vía pública de mi ciudad, La Coruña, y ahora cruzaba desde los jardines de Méndez Núñez, hacia la calle Sánchez Bregua, acompañado por ellos. Me iban tocando y sobando el culo, diciéndome lo bueno que estaba y que culito más rico tenía, a ver si me dejaba ver otro día, que me volverían a dar por el culo y dejarme preñado.

La mujer que mas he deseado I

Debo empezar diciendo que desde los 16 años fantaseo con mi Madre, ahora una mujer de 42 años divorciada y que siempre se ha preocupado por su físico, así que asiste a un gimnasio de la ciudad regularmente, como consecuencia un cuerpo que ya quisiera una de 20, alta de piel canela, unos senos grandes y firmes, piernas largas de muslos torneados y un sabroso trasero que me pone bien duro cada que lo veo.

Los regalos de Sandra

Nunca supe que hacer o como reaccionar, por lo que simplemente como idiota me quedé parado en aquel estacionamiento, viendo a mi esposa con la falda enrollada en la cintura, mientras que aquel hombre suponiendo que yo me encontraba aún en la fiesta, se disponía a gozarla.

El diario II

Luego ella me ha llevado mi cabeza a la entrepierna de su macho, mientras sus amigas se miraban y regocijaban, y le he abierto la bragueta, le he sacado su polla, que si es polla, mientras que lo mío se llama pito, y he acercado mi cara para besársela Pero ella me ha dicho que no, que parara.

Ulises y Ely IV

Recuerdas que hace tiempo te hable del puesto que quedaría vacante dentro de poco y te dije que yo lo quería a lo que contestaste que aun no sabías quien sería la persona idónea para esas funciones, pues le platique a Ely que yo estaría dispuesto a cualquier cosa por ese puesto pero que estaba seguro que la única manera de sobornarte sería con una mujer a lo que Ely me dijo que ella estaría dispuesta a seducirte por lo que yo quería.

Las fantasías de Lucas

Además, el sabor de la otra polla en su boca le agradaba cada vez más y se iba acostumbrando a tener la boca casi desencajada, aunque de vez en cuando el otro se empeñaba en meterle más y le provocaba arcadas.

Me encuentro al que me folló en la casa abandonada

No sacaba la vista de mí. Miraba cómo me tenía enterrada la polla aquel hombre, y cómo me tenía inclinado, totalmente en pelotas, dándome por el culo. El hijo de puta no se movía, seguía allí mirando, acariciándose la polla, y viendo como me daban por el culo.

Mi amiga Maite II

Cuando salió Maite, yo fui corriendo ayudarla con el desayuno, pero nada mas salir me quede petrificado, la verdad es que no me esperaba verla así, llevaba un tanga minúsculo de color rosa chillón, y por encima una pequeña camiseta, de esas que enseñaba el ombligo, bueno eso y mucho más, por que cuando levanto las manos para saludar a los chicos que aplaudían su tanga, cosa que me molestaba un poco, casi se le ven las tetas.

Esclavos en una isla

El tipo parecía que babeaba de gusto. Se olvido de un pequeño detalle, como estaba ansioso por seguir lamiéndole los senos olvido el vaso al costado de ella, luego los otros le gritaron que la dejara que cuando llegáramos a la isla, sería el momento de actuar y no ahora.

Mi primo el alcahuete

Hubo un momento en que yo no podía más y estaba a punto de correrme, así que la aparté, ella me pregunto si iba a correrme, cosa que no contesté, solo le dije que quería comérselo a ella, así que se quito el tanga y apareció ese coño depilado como ella me había contado por teléfono que lo tenia, que era prácticamente lo que mas me atraía de este encuentro esporádico, lo tenia totalmente depilado por la zona de los labios y en el pubis solo una delicada línea de pelo que le quedaba de infarto.