En esa casa casa todo era normal, todo estaba tranquilo, mis abuelos contentos por la visita de su hija con su nieta ( osea yo ) pero lo que ellos no sabían es que yo estaba en flotando en una nube de placer...como en una luna de Miel...!!
Allí empezó la acción, se besaban y se metían mano, el comenzó a bajarle el vestido y a dejarla en un hilo que muy sexy y sostén que llevaba, por un momento sentí un poco de celos y por otro un excitación inmensa que comencé de una a pajearme al ver esa escena, él se acostó y mi esposa le desabrocho
Nueve hombres son sometidos a la "Prueba": estimulación forzada por máquinas biomecánicas. Quien eyacula antes de que caiga el último grano de un reloj de arena, muere por plasma. Ocho caen entre fluidos y carne quemada. Hal Gordon sobrevive al límite para se
Eyacular por una buena mamada me eleva al cielo. Sentir una lengua cálida y húmeda recorriendo cada centímetro de mi verga, succionando mi glande, combinado con un buen trabajo de manos y miradas morbosas es la gloria.
“Hazlo, Kevin. Córrete dentro de mí. Quiero sentirlo. Córrete dentro del coño de tu hermanita”. Para subrayar esas palabras, Cora se empujó hacia abajo sobre mí, alojando mi polla lo más profundo posible en su coño. Mi mano quedó atrapada entre nosotras, jugando lo mejor que pudo con su clítoris.
Durante dos semanas, Dave mantiene encuentros sexuales con su sobrina Nicole después de sus entrenamientos de fútbol, y con Lisa, su amiga, varias noches por semana bajo la excusa de un proyecto escolar. Nicole propone a Dave tener sexo tras el entrenamiento sin ducharse.
¿Recuerdan al muchacho de 19 años que me masturbo la vez pasada? Me escribió hace poco para que fuera a su casa, ya que quería hacerme una paja, así que acepte y llegue a su casa.
Habíamos alquilado una casa quinta, invitamos a mi hermanito para que venga, ver como estaba todo el día re puesto al ver asu cuñada en tanga, me dió morbo e incentive a mi esposa para que se acuete con él
Mis gemidos no tenían un control, solo me dispuse a disfrutar de esa polla que me estaba partiendo en dos y era riquísimo, su trozo topaba hasta el fondo de mi vagina, haciendo que un rico orgasmo se hiciera presente...
Los nervios me carcomían tenía mucho miedo de lo que estaba haciendo, pero al igual las ansias me tenían presa de esa precoz sensación en mi vagina, no sabía que hacer, mi zorrita cada vez se ponía más y más caliente, me sentía muy agitada así que sin pensarlo más me empecé a desabrochar el brasier.
Relato íntimo y explícito en el que narro mi entrega como sumisa en una relación BDSM, detallando una velada de dominación, ataduras, humillación y placer compartido, donde me convierto en el juguete sexual de mi amo ante una audiencia anónima.
El deseo aumenta y el desenfreno se abre paso, nuestro ritmo cada vez más intenso y salvaje. Me encanta sentir tu mano agarrándome el pelo, lo tomas con fuerza y te entierras hasta el fondo de mi garganta, me falta el aire, pero así con la boca llena de ti no me importa respirar.