Helena visita a su amiga Amaia en su casa de Menorca, y disfruta de un buen fin de semana con el jardinero marroquí y sus amigos, mientras la anfitriona pone los cuernos a su marido. Barras de chocolate para disfrutar.
Siguen las andanzas de Helena por el viejo continente, esta es la última entrega con ese título, ya que a su pedido las nuevas versiones llevaran otro.
Mi amiga Carmen se convierte en mi amante y profesora de sexo, su experiencia me ayudo a conocer el cuerpo de la mujer, ser generoso en el sexo, hacer buenos preliminares y desde luego hacerlas gozar siempre.
Me pongo de pie frente a ella y comienzo a bajar los jeans, ella coopera arqueando el cuerpo para que pueda sacarlos completamente descubriendo sus deliciosas caderas y piernas, me recuesto al lado de ella y le digo al oído: _iEstás riquísima Tere!
Ella me dice: De verdad? No me has probado aún.
Eres Toni, 23 años, puro fuego y noche. Ella es Elena, la abogada del 4ºA: elegancia y orden. Un pequeño muro de casi un metro en la terraza separa vuestros mundos opuestos. Entre copas y susurros al alba, la tensión crece. ¿Quién caerá primero en la tentación de cruzar esa frontera invisible?
Eduardo la recoge en moto y la lleva al campo bajo las estrellas. Entre besos apasionados y caricias, él la sube al asiento, se pone entre sus muslos y le susurra que esa noche será solo suya. Ella, empapada y temblando, sabe que viene lo mejor.
Un joven virgen es sorprendido meando por su vecina madura. Ella lo seduce en su casa oscura y le roba la virginidad con una mamada inolvidable. Lo que empezó como un secreto se convirtió en una relación de sexo sin límites y mamadas de consuelo.
Pepe le dice que escuchó sus gritos con Eduardo. La mira con descaro, le sugiere cortinas y la invita a la fiesta de Tony, el vecino de 18. Ella, empapada, mueve los muebles para que la cama quede frente a la ventana, imaginándose cómo va a devorarlos a todos.
Eduardo la somete contra la pared, le escupe las tetas y ella, de rodillas, se traga su verga entera mientras él la insulta. Él se corre en su boca, ella lame hasta la última gota, y luego se va con su novia dejándola empapada y con la leche escurriéndole por el pecho.
La protagonista se muda a un departamento con vista a la avenida. Eduardo la provoca pero se va con su novia. Ángel la “ayuda” con una caja de tangas, termina oliendo una y recibe una mamada en el baño. Luego presume la tanga frente a sus amigos mientras ella planea devorarlos a todos.