Mi encuentro asiático II

Yo seguía haciendo mi trabajo y Yasuhiro me suplicaba que lo penetrara así que le di el gusto le tome sus piernas y las coloque en mis hombros para ver su cara, al penetrarlo era maravilloso ver su cara de gozo por mis embestidas así que mientras más lo veía más me calentaba yo y comenzaba a penetrarlo más fuerte

Luisin III: Mi desvirgación

Cuando me la sacó sentí un vacío y cuando miré mi ano estaba dilatado formando una impúdica o que fue llenado de inmediato por algo más grueso, Magda me metió el consolador atado a su cintura con las correas, la cámara estaba sobre el trípode y ella aferrada de mis caderas me bombeaba mientras Luis ponía su verga en mi boca que me aferré a ella con lujuria.

Luisin II

Yo tenía una cita con Marina, una culonita sabrosa que le gusta con sus enormes tetas satisfacer hasta la locura al igual que con su exquisita comida es Chef, de un restaurante muy lujoso y cocina y culea de maravilla, me vestí y después que besar a Luis y decirle que le llamaría, partí como un loco a ver a esa hembra.

Luisin I

Les contaré que siempre me he considerado heterosexual, mis encamadas con las chicas siempre han sido fabulosas, pero desde hace seis meses atrás soy bisexual, les contaré de la manera más detallada cómo sucedió.

Mi vecina multiorgasmica

Nos quedamos haciéndonos mimos en el diván hasta que me dijo que ahora era el turno de ella, quería cumplir mi fantasía. la hice arrodillar en el piso y le dije que solo debía hacer lo que yo le dijera, mi pija estaba entre dormida y le dije que la haga parar, me dijo que le iba a costar mucho, que no sabia chuparla, nunca lo había hecho y le daba asco.

Marisa

Marisa es la secretaria principal del director, la protagonista de esta historia , tan lejos de la tranquilidad de su trabajo, hoy tiene 26 años, su cuerpo , quizás un poco entrado en carnes, pueda inducir a decir que es gorda, les puedo asegurar, que sus carnes están firmes y esos senos , no estarán a la moda pero para esto del sexo, son espectaculares.

Mara y su novio III – Final

Ella se movía su clítoris la hacía gozar y yo me fui acostumbrando hasta que por fin el dolor se escondió detrás de lo sublime. Y volvimos a gozar los dos… Mara estiró su mano derecha y tomo mi polla, y eso solo fue suficiente para que mi leche estrellara contra las sabanas…

Arrodillada I

Así seguí un rato largo, hasta que volví a chuparle la cabeza de la pija otra vez mientras él se seguía dando, yo estaba recaliente y el gemía, sintiendo mi lengua en su agujerito, en su glande, mis labios y el calor de mi boca en la puntita.

Tres piernas V

Se subió sobre mí, como hacía habitualmente cuando me cabalgaba, solo que esta vez mi polla no apuntaba a su sedoso coño oriental, sino a su cerradito y virginal culo, y poniendo en juego todo su sacrificado espíritu se empalo toda mi polla en el culo mientras yo acariciaba sus diminutas tetitas y las lagrimas de esfuerzo y dolor

Tres piernas II

La tercera noche después de los tragos de rigor junto al fuego nos metimos en la tienda, Marcos era un insaciable tragador de leche, me masturbo, me la chupo y se trago mi primera y abundante corrida mientras se la meneaba y (esto era nuevo para mi) se metía dos dedos en el culo, siguió chupando después de mi corrida hasta que me empalme de nuevo, después se puso de lado dándome la espalda y apunto mi polla en la entrada de su culo, se la fui clavando poco a poco pero sin miramientos

Doble pasión III

Levanté la cabeza para pedirle sofocadamente que me volviera a penetrar, pero esta vez cambiaríamos de postura, porque sin pensárselo dos veces me alzó por las axilas y me subió agarrándome de la cintura, cogiéndome bien el culo para que no resbalara, al tiempo que yo le abrazaba con fuerza, le rodeaba con mis brazos todo su torso, levantaba las rodillas al aire y me clavaba una vez más su dardo inclemente, incansable y agotador.

Mi cuñado me da lechita IV

Me rodeo con sus brazos, espera Nacho, por favor compórtate. No te preocupes no va a pasarte nada de lo que no te hallan hecho ya me dijo en mi oreja, mientras la besaba, no aguante más y.yo le correspondí abrazándome de su cuello y abriendo mis labios para besarnos, él introdujo su lengua y que deliciosa la sentí, se la succione con mis labios y empece a jugar con ella con mi lengua; mientras él me apretuja contra su cuerpo, acariciándome mis nalgas sobre la falda, no tardo mucho en levantármela y acariciarme sobre mi pantis, mientras nos seguíamos besando.

Mi amiga Graxiela III

La di vuelta a Graxiela y le ordené que me limpiara bien mi pija con su boca, al terminar me cambié enseguida y decidí irme, pude ver como la colchoneta donde dormía su esposo está llena de mi leche y de sus jugos, ella enseguida volvo leche de su hijo sobre las manchas y salió a limpiarla como para no levantar sospechas.