La leche de mamá I

Despacio, tiró al elástico. Estaba listo para sacar su mano si su madre mostraba la mínima resistencia, pero continuaba retorciéndose contra él sin darse cuenta de nada. Él empujó su verga en los calzones de su madre. El elástico resistía firme contra su pene, pero no era una sensación desagradable. La punta de su verga halló la entrada a la concha de su madre. Estaba húmeda, y emanaba un caluroso y maravilloso olor.

Vaya con mi vecinita

Entonces dio comienzo su vaivén bucal con los labios bien apretados como si no quisiera que se escapara aquella estupenda golosina, por desgracia aquello no duro mucho porque al poco de empezar con aquel juego maravilloso sentí como de mi pene salía un chorro de leche que mi vecina no dudo en tragárselo, como luego pude comprobar.

Andrea II

El viento nos obligo a abrazarnos a los tres quedando yo por suerte en el medio de ambas mujeres, lo cual nos causo risas y así entre temblores y chistes se fueron pasando las cuadras, antes de llegar a casa pensaba en la leche derramaba, todavía liquida entre su pollera y su bombachita blanca.

El vicio de Javi

Le cogí de la cabeza y le introduje mi polla hasta la garganta. El cabrón no dejaba de agarrar mis huevos y penetrar mi ano con sus dedos mientras agitaba su culo sobre el vibrador.

La guinda

Unos diez minutos estuvo Marta lamiéndome el capullo, golpeándose los labios con mi polla y mirándome a los ojos (que cosa mas linda es que te miren a los ojos cuando te la están chupando) hasta que la inste a que se levantara, se sentara en el sofá,  me tomara en brazos y me diera de mamar como a su bebe (creo que ese día la nenita se tuvo que merendar un biberón).

La humillación

Mi vida seguia transcurriendo igual, con constantes humillaciones y vejaciones, siguieron las temporadas de caza y sufrí la violación de todos los hijoputas que me traia Paco, el tiempo pasaba muy deprisa, tanto que cuando quise darme cuenta mi hijo era casi un hombre con quince años, casi no lo conocí cuando lo ví entrar, se parecia mucho a su padre aunque tenia mis ojos, le quise dar un beso pero apartó su cara, no le culpo para el casi era una desconocida.

Chantaje adolescente

Ante su asentimiento mi mano desabrochó uno de sus botones y se coló bajo el sujetador. Ahora podía acariciar su pezón con libertad. Lo estrujé con suavidad, cambiando del derecho al izquierdo alternativamente mientras mi otra mano subía por su pierna hasta alcanzar su braga.

El chico y mi tío II

Sentí como mi pecho se llenaba de chorros de leche espesa y caliente, hasta mi boca fue alcanzada por ella la que lamí con mi lengua. Entonces sentí que mi culo se llenaba de leche a la misma vez, el chico daba gritos de placer ,mientras se venia dentro de mi culo.

Me la follé y ni se enteró

Pasé los tres peores meses de verano viendo como Nando se aprovechaba del lindo cuerpo de Raquel, una bonita chiquilla de 1.75 de altura, melena larga y castaña (que me hacía calentar pensando en el color de los rizos de su coño), unas tetas pequeñas pero ricas y un culo ideal.

Liria VI: y Boris

Mi chica seguía hurgando mi fuente, me llegó otro orgasmo, ella lo sintió lanzando un gemido de placer y replicando con otro; al mismo tiempo apreté con mis labios la pija, desplacé su forro para sentirla mas dentro de mi boca y Boris me lanzó una bomba de leche caliente que llegó hasta mi garganta.

Mi encuentro asiático II

Yo seguía haciendo mi trabajo y Yasuhiro me suplicaba que lo penetrara así que le di el gusto le tome sus piernas y las coloque en mis hombros para ver su cara, al penetrarlo era maravilloso ver su cara de gozo por mis embestidas así que mientras más lo veía más me calentaba yo y comenzaba a penetrarlo más fuerte

Luisin III: Mi desvirgación

Cuando me la sacó sentí un vacío y cuando miré mi ano estaba dilatado formando una impúdica o que fue llenado de inmediato por algo más grueso, Magda me metió el consolador atado a su cintura con las correas, la cámara estaba sobre el trípode y ella aferrada de mis caderas me bombeaba mientras Luis ponía su verga en mi boca que me aferré a ella con lujuria.

Luisin II

Yo tenía una cita con Marina, una culonita sabrosa que le gusta con sus enormes tetas satisfacer hasta la locura al igual que con su exquisita comida es Chef, de un restaurante muy lujoso y cocina y culea de maravilla, me vestí y después que besar a Luis y decirle que le llamaría, partí como un loco a ver a esa hembra.