Las hermanas

Nos recostamos un rato y tomamos un par de cervezas mas mientras nos acariciábamos todos, mi pene seguía erecto y montándome sobre Marianita en posición de misionero la penetre suavemente, era una sensación extraordinaria, la cuquita de esa niña era estrechita, muy caliente y suave, ella solo gemía y abría bien las piernas para facilitar mi penetración

La duna

Empecé a mordisquearla y a chuparla con tanta pasión que estuvo a punto de correrse… pero no, la saqué rápìdamente y paré el movimienteo bruscamente agarrándolo fuerte por los cojones -aún no habia llegado el momento- .

Voracidad maternal I

Entonces vi como ella se metía dos dedos en el coño y cuando los sacó relucientes de los jugos de su placer se dispuso a pasarlos por encima de su ano para lubricarlo y luego se metió primero un dedo, luego otro y luego, se metió el consolador poco a poco.

Pidiendo trabajo

Me vino a pedir trabajo. Ya nos conocíamos de antes. Habíamos trabajado juntos durante unos dos años aproximadamente. Ahora él estaba en el paro desde hacia unos cuatro meses y no encontraba quien lo contratara..

La gasolinera

Esta puerta estaba entreabierta y pude observar lo que allí ocurría: Allí estaba Sonia y un hombre que yo no conocía, ella estaba sentada en la taza del wáter y él de pie frente a ella con su enorme rabo fuera del pantalón.

Apuesta anal

Las dos iban sobrias y me pidieron si no me importaba dejarlas en su casa ya que sus respectivos, grandes amigos nuestros también, estaban en un estado próximo a la inconsciencia, cantando a voz en grito y abrazados entre si la canción de moda.

Mi primer contacto

La relación que comenzó de forma rutinaria, y en la que nos contábamos nuestras fantasías llegó a su fin y acabamos conociéndonos personalmente, con deseo, con ganas de que la atracción que había ido naciendo a través del ordenador, el correo y el teléfono, se hiciera realidad.

Any VI: Regreso difícil

Un nudo en la boca del estómago parece borrar de mi mente toda referencia a lo que ocurrió anoche. Mi conciencia, tan maltrecha como mi cuerpo, masculla en voz baja que quizás en mis entrañas se esta desarrollando ya, el problema mas grande de mi vida.

Danielita

Danielita siempre había sido para mí la hermanita menor de Federico, mi amigo de toda la vida, y por extensión algo así como mi propia hermanita menor… …Con el correr del tiempo ella fue perdiendo el respeto que me tenía y me provocó de todas las maneras posibles, ocasionándome unas calenturas cada vez más difíciles de controlar… …Hasta que llegó ese día…

El vecino de arriba II

Héctor todavía tenia su pija dura y lista para penetrar, el se movía por el cuerpo de mi mujer con una destreza increíble, en un momento ya tenia la grandísima pija en la cara de caro y le daba vergazos en la cara, ella reía e intentaba agarra ese vergajo con la boca pero era demasiado grueso, así que se ayudó con una de sus manos y se lo engulló difícilmente hasta casi la mitad, el se movía rítmicamente y de vez en cuando se la sacaba para darle mas vergazos en la cara y el cuello, ella reía a carcajadas y volvía a coger el vergajo para engullírselo.

Salida campestre

Ella subía y bajaba mientras las dos pollas entraban y salían de su ano y de su coño como si nada ya que estaba muy mojada y mientras le chupaba la polla alternativamente a los dos chicos que tenia a cada lado. así estuvimos un rato hasta que se empezaron a correr a la vez en su cara y su boca, no podía tragar la gran cantidad de semen que soltaban aquellas pollas escurriéndole a sus tetas.

Arrebato de pasión!

En esta historia, 2 jovenes calientes y atrevios, deciden dejarse llevar por el calor de la playa y sus cuerpos se entremezclan en un salvaje intercambio sexual, donde ambos alcanzan el extasis en manera inimaginable.