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Betty pagó su deuda

Al recibir ese beso, sinceramente, me sentí incómodo, miré de reojo a Betty, quien estaba riéndose de su ocurrencia y supongo que de mi cara de sorpresa. Luego, Patricia saludó a Betty con igual efusividad, tras lo cual Betty se colocó detrás de ella, levantándole su breve remera y mostrándome las tetas de su amiga, me preguntó «y…¿ te gusta la sorpresa?…, tras lo cual y ante mi mudez súbita, se desnudaron recíprocamente, en forma lenta, a sabiendas de que yo, que ya me había acomodado en el sillón, no me perdía detalle.

Salida del boliche

Bueno una vez dentro se me acerco, me toco la pija, y me dijo, que paso, (yo la tenia muerta en ese momento) le dije, y como querés que este, me hiciste esperar como 30 minutos allá afuera, se me paso la calentura, y ella me dijo, bueno vamos a ver que podemos hacer, y me empezó a desabrochar el pantalón, saco mi pija afuera, y la empezó a sacudir, le dio un par de besos, y se me empezó a parar, a medida que se me paraba me dijo, en serio la tenés grande, no se si decia la verdad, pero no le creí, pero no es que me importara tampoco que me diga eso obvio.

La inundación

Suena el timbre y siento golpear la puerta muy fuertemente, logro despertarme y al levantarme noto que todo el piso de mi departamento se encuentra inundado, corro hasta la puerta y al abrirla está mi vecino, el conserje y otro señor que sería el cerrajero quien se disponía a abrir la puerta suponiendo que no estuviera nadie.

2 travestís putas me penetran

Entre a un segundo cuarto en donde se veían dos dormitorios con camas, hacia mucho calor, en eso entraron dos mujeres, una morocha de rulos, mediana de estatura, estaba en ropa interior roja, con medias, la otra estaba vestida de jeans y camisa negra, era mas alta y corpulenta, cuando las mire a la cara me di cuenta que no eran mujeres eran hombres, travestis operados, la que estaba casi desnuda era mas femenina que la otra.

Mi joven profesor

Comenzó a serrucharme suavemente, y empezó a cogerme con una calidad pocas veces vista. Abría mis nalgas con sus manos para observar como su pija entraba y salía de mi culo, mientras yo apretaba con él esa carne dura que tanto placer me estaba dando.

Encuentro por Internet

Debo reconocer que la primera impresión fue satisfactoria, solamente que era Alberto quien llevaba adelante la primera relación, mientras tomábamos el café, si bien tuve ocasión en algún momento de introducir a la charla, el tema del dinero a recibir por cogérmelo, no me anime y me pareció un tanto fuera de lugar de acuerdo al nivel de la charla, deje pasar la oportunidad, de cualquier forma entendía que no habría problemas, una vez en su casa y con el viejo caliente por recibir mi pija en su culo.

Con Miguel y Anabel II

La verdad que yo también quedé impresionado, porque nunca se la había visto en vivo y en directo como en ese momento. Piru me había contado maravillas de Miguel pero uno siempre supone que a veces ellas exageran un poco para ponernos un poquito celosos y realmente no había mentido nada.

Con Miguel y Anabel I

Me había calentado muchas veces con esa conchita cubierta por todo ese vello que la naturaleza le dio. Había soñado con esas tetas que sin ser demasiado grandes, como me gustan a mí, eran tan perfectas, tan bien diseñadas y con unos pezones rozados que me provocaban erección de solo pensar en ellos. Y ahora la tenía a mi alcance. Parecía un sueño pero era la realidad.

Experiencias muy liberales

Por supuesto que me acosté con muchas mujeres, pero en la mayoría de los casos, no hay nada muy llamativo para contar de eso, mas bien lo tradicional, algún que otro orto, alguna que otra tirada de goma, lo mas raro que me paso fue cogerme a una mina, y sin que se entere cogerme a la hermana…

Mi juguete predilecto

Una amiga mía llega a usar gruesas pijas de goma en sus encuentros sexuales. Otra, que es bisexual, disfruta cogiendo tanto con hombres como con mujeres y con estas últimas disfruta el montarla provista con una pija que no se arruga y está siempre parada.

Los hombres pícaros

Comencé a moverme yo también al compás de la serruchada de aquellos dos machos impresionantes que me estaban enloqueciendo de goce. Movía la cola arriba y abajo lentamente y podía sentir cómo la sensación del orgasmo me llegaba lentamente. Me detenía y podía disfrutar la cogida sin que el orgasmo avanzara.

Entre primos

Con mi lengua recorría desde la base hasta el glande toda la extensión de su mástil. Lo besaba, lo lamía. Él me tomó de la cabeza y me ensartó la pija en la boca. Pude sentir mi nariz chocar contra los bellos de mi primo. Suavemente metía y sacaba su pija de mi boca, mientras me miraba lujurioso desde arriba.

Trio en Punta Cana

Saqué algunas fotos más, después subí a la cama y me ubiqué frente a su boca. Me atrapó la pija con los labios como si fuera una aspiradora y comenzó a mamar con una fuerza y deleite como nunca antes lo había hecho conmigo y eso que era algo frecuente que practicábamos.

Iniciación al trio

Ya nunca un hombre es el mismo cuando ve como su propia mujer está acariciando a otro hombre, cuando ve que la concha de su hembra se abre, húmeda y predispuesta, para acoger en su interior la pija de otro hombre. Cuando ve a su mujer entregada, subiendo y bajando con frenesí sobre la pija de otro hombre.