Embarazada y caliente

Se sentó a mi lado y le pegunté hasta donde iba, a lo que me respondió hasta Mendoza y le replique nuestro destino era el mismo o sea que íbamos a pasar un largo rato juntos, porque el viaje es bastante largo y por suerte que iba a tener compañía para que no fuera tan tedioso, ella se sonrió y me dijo que hasta podía ser un poco divertido

Madre puta III

Yo no podía creer lo que estaba ocurriendo, que todo eso estuviese pasando ante mis ojos, en un boliche con gente que los conocía y que si los descubrían se armaba un quilombo de la gran puta, y sobre todo no podía creer que esa guarra fuera mi madre.

En una noche

Cuando intentaba sacarle el calzoncillos el me lo impidió yo volví a intentarlo pero me dijo – Vení…Yo estaba entre sus piernas con su pija a centímetros y apenas cubierta por una tela fina. Sin embargo me incorporé y me acosté a su lado. Me besó y sacó con una mano, mi pija entre los pliegues de mi bombacha…

Liria VIII: y Tatiana

Nosotras veíamos los juegos por la ventana. Uno de los chicos, el más travieso, en un descuido se adueñó de una botella de licor de la casa, bebiendo parte de ella a escondidas de los demás. Sentíamos la jarana hasta que llegó el silencio. Nos dispusimos a ir a la cama.

Liria VII: y Daniel

De inmediato dejó el garrote, se inclinó sobre él y lo embistió con su boca hasta que le tocó la profundidad de la garganta. Apretó los labios entre el glande y el prepucio comenzando a pajear a Boris moviendo su cabeza en lentos vaivenes. El chico se desesperaba, gemía.

Liria VI: y Boris

Mi chica seguía hurgando mi fuente, me llegó otro orgasmo, ella lo sintió lanzando un gemido de placer y replicando con otro; al mismo tiempo apreté con mis labios la pija, desplacé su forro para sentirla mas dentro de mi boca y Boris me lanzó una bomba de leche caliente que llegó hasta mi garganta.

Liria V: y Sandra

Besé su boca en un arranque de lujuria, realmente deseaba lamer la boca de Liria y probar el sabor que le había dejado la leche que había tomado; ella dejó hacer, luego me tocó la concha con gran maestría, separando los labios de ella rozó mi coño encendido, al instante acabé.

Un gato y dos tequilas II

Su boca se fue abriendo lentamente, hasta que nuestras lenguas se encontraron y comenzó a besarme él. Lo hacía muy bien. El sabor de su saliva se mezclaba con el del alcohol y a mi me enloquecía. Además, mi orto estaba ya que patinaba de tanta saliva que Karlitos me había dejado.

Un gato y dos tequilas I

Sin dejar de enjabonarlo, me acerqué a él y le empecé a morder el cuello, lo pegué a mí y ahí pude ver su pija, que hasta entonces había pasado desapercibida por mi. Era hermosa, llena de venas y bien gorda, de unos 16 cm.

En vivo y en directo

Me tragué esa pija llenándola de saliva una y otra vez, metiéndomela bien hasta el fondo y sacándola despacio dejando un hilo de saliva que hacía las veces de lubricante facilitando el sube y baja que se estaba dando.

De gatos y tequilas

A esta altura yo ya no le sacaba los ojos de encima, la cosa empezaba a ponerse caliente de verdad, mientras leía con una mano se tocaba la pija, y me pedía disculpas por eso, pero me decía que la culpa era mía por hacerle leer esas cosas.

Derritiendo nieve II

Y estirando un brazo le toqué el bulto sobre el pantalón de tela que traía puesto, y antes que Seba reaccione con mi otra mano le apreté la pija sobre el pantalón, y como me lo imaginaba, ya estaba dura.

Hazte fama II

Diego se acomodó mejor para facilitarle la tarea a su amigo, que sin dudarlo un instante cuando vio el culo de este bien abierto y disponible, le enterró la cabeza de su pija de golpe, para luego, tomándolo de la cintura, metérsela hasta el fondo.

Hazte fama I

Luego de un rato, cuando me sentí bien dilatado, crucé mis piernas a cada lado de su cintura y me fui metiendo de a poco ese mástil una vez que pasó la cabeza, el resto fue un sutil deslizamiento por su tronco aceitoso, me sentía totalmente ensartado, estaba pleno.

Sabor de un viaje

Al verlo bajar las escaleras la sangre me bullía con fuerza y muy caliente, y antes de que nadie de los que viajaban en el piso inferior abrí la puerta del baño y nos metimos los dos juntos y cerré la puerta detrás de mí con el pasador.

Un buen comienzo II

Salí de la ducha, me puse una bata y fui a la puerta. Ger se quedó en el agua. Hice pasar al chico y le dije que me esperara que enseguida me terminaba de vestir, y que su primo estaba bañándose. Y le señalé el baño.

Un buen comienzo I

Su lengua fue entrando en mi interior llenando todo de saliva que haría luego de lubricante. Separó bien mis piernas, y se ubicó entre ellas, comenzó a pasarme la pija por la raya del orto, que patinaba debido a la saliva de su lengua.