Hola hoy tengo 35 años pero mi vida cambió a los 18 años ese dia conoci la verdadera cara de mis padres fetichistas sucios y empezo mi rumbo a convertirme en Cornudo Pasivo fetichista sucio como ellos
Todo comenzó cuando tenía 15 años como todo joven a esa edad me encantaba ver porno a todos horas, ese día me salió un vídeo de una trans metiéndose un dildo
Lucie y Joel, inicialmente incómodos en una playa nudista, se rinden a la libertad y al deseo, descubriendo una conexión íntima bajo el sol y las olas.
Tras días de mensajes que quemaban la pantalla, llegó el momento.
Valentina, con voz temblorosa y ronquita, me soltó:
“Papi… ¿te puedo hacer una pregunta? Si me vieras hablando con otros hombres, ¿sentirías celos?”
Me quedé mudo.
No era solo curiosidad. Era ella sintiendo algo real, rompiéndose sus
Ansioso por volver a hablar con valentina el polvo de ayer fue brutal no quise masturbarme peo ufff que si fue real demasiado real ansioso por llegar a la casa y saber mas de mi nueva compañera pues yo estaba muy verde en el tema de internet ella me dijo que aprendía y eso me emociono
Siente el calor de cada agujero, hijo. Siente mi suciedad apretando tu carne —jadeó ella, intensificando el movimiento. Sus grandes nalgas se movían voluptuosamente sobre la piel del joven, apretando su abdomen.
Hay momentos en la vida en los que reencontrarse con la persona adecuada supone más un tormento que una bendición, a pesar de que después de la tempestad, siempre llegue la calma.
No hay que sumergirse en lo desconocido, sin medir las consecuencias...porque el las mayoría de las veces, lo que termina sucediendo es que nos vemos superados con los resultados...
- ¿Qué tomas? A mí no me hace falta pedir, ya saben lo que quiero.
-Alicia. -Pídeme un té verde, ¿de verdad no te acuerdas de mí?, jajajaja, porque yo de Sire Leo si…
En ese momento…
Así terminó el último capítulo…
La más intensa que hemos escrito nunca.
De rodillas, sin prisa, con pausas que queman, suspiros que pesan y una garganta que no deja escapar ni un centímetro.
Esa en la que yo te obligo a beberte tu propia leche de mis dedos, te empujo el culo para que me folles la boca más profundo, y recordamos cu
Sabía que la había llevado al límite, pero yo siempre sabía cuando frenar. Con lo que no contábamos es que segundos después, las tres vibraciones de la llamada pérdida golpearían su clítoris ya apunto de explotar. Su cara de transformó y tanta excitación la obligó a pararse de repente para no acabar
“¿Seguro?” “Si” dijo jadeando mientras seguía recibiendo las embestidas de su violador “¿Dice tu hermana la verdad?”
“Si” dijo lulu “No se yo, no me lo creo así que por mentirosa te voy a pegar terrible cogida” le dijo uno de los chicos a luan tirándola al suelo y poniéndose encima.