Le gusta que le follen en público y lo busca para satisfacer sus instintos sexuales. Shiori hoy se ha vestido muy, muy putita, una minifalda rosa que apenas cubre su sexo una tanguita rosa también y un top escueto de color blanco. Unas converse rosas terminan la vestimenta.
Este relato ya ha sido publicado por mi en otras páginas. Pero creo que para empezar a que me conozcáis por aquí os lo dejo... Es una historia muy cercana a la realidad, que pude vivir en mi viaje de fin de carrera, hace ya un tiempo...
cogí mi móvil y lo abrí, viendo que tenía varios whatsApp de Susana, que dejé para más tarde, otro de un número que no tenía guardado, que al ver que el otro era de Clara, supe que ese era de Carlos. Abrí primero el de Clara. “Gracias SEÑOR… Así terminó el último capítulo…
Cogimos un taxi y nos dirigimos al local del club, llegando un poco antes de las ocho, nunca me ha gustado la impuntualidad y como socio que soy, poseo llave, entramos y ya había ambiente… Así terminó el último capítulo…
-Ahora vámonos y espero que hayas pasado la mejor noche de reyes de tu vida PERRA. -Paola. – -Sonriendo-, no lo dude SEÑOR, ha sido la mejor noche de reyes y por supuesto el mejor regalo… Así terminó el último capítulo…
-Me corroooooooo SEÑORRRRRR, lo siento. La muy GUARRA se corrió mientras me meaba en su boca. -No pasa nada GUARRA, no habrá castigo, vamos a tu cuarto… Así terminó el capítulo anterior…
A la mañana siguiente ni bien se despertó, en lo primero que pensó es si el Gurú le habría contestado, y qué haría en caso de que no tuviera respuesta...
-Quítate el vestido PERRA. Se lo quitó y sin que se lo pidiera se puso de rodillas y a cuatro patas me siguió hasta la puerta ya entreabierta de la habitación, que empuje y entre, viendo a Clara y a Carlos de rodillas… Así terminó el último capítulo…
Mariana regó la polla de Ramón casi desfallecida, pero este no paraba, siguió dándole con fuerza azotes y pollazos. Le daba con fuerza y Mariana estaba en shock ya no sentía, solamente se dejaba ir, su cuerpo mandaba en ella y perdió el sentido. Ramon se salió de ella y la dejó recuperarse.
Después de nuestra pequeña aventura en la playa, nuestra complicidad se hace aún mayor. Una noche, Leo me fastidia un polvo con una chica y se le ocurre una forma de compensármelo.
Relata la transformación de Nina, una esposa convencional, para demostrar a su marido hasta dónde puede llegar. Se narra en tiempo presente, escena a escena.