El pacto era tocar tan solo las tetazas de Clarita, pero Carlos necesita más y quiere llegar a un acuerdo con su hermano. Manu quiere seguir morboseando con ella y lo tiene claro.
Toda la vida desde que tengo memoria he fantaseado sexualmente con mi mamá, desde que era un niño muy pequeño, desde antes de la adolescencia y hasta de adulto, incluso desde mucho antes de saber acerca del sexo, de la sexualidad, de los noviazgos de pareja en diferentes etapas de mi vida...
Mi hermanita se lo monta con su novio en un parque y por la tarde, al regresar a casa, mi madre entra en mi habitación y la meto mano de forma descarada.
Mi hermana me cuenta que la enseñaron un vídeo en el que vio a mi madre gimiendo y pidiendo rabo como loca a un desconocido. Al final no es tan angelical como parece y su pasado oscuro me deja confundido.
Mi hermanita me despierta y me lleva a su habitación, al otro lado de la pared se oye a mis padres follando y a mi madre diciendo “Métemela por el culo”
Se me paró la pita otra vez. Le quité la tanga. —Papi —masculló otra vez. Me detuve impertérrito y le contesté: —Dime, mi amor. Pero no contestó nada. —¿Quieres que pare? Después de cuatro interminables segundos, ella repuso
Mi amoooor…!!! Querés ser mi esclava tambien ???Empezá trayéndome los cigarrillos, una cerveza bien helada, un vaso grande y sacate todo eso para el papi. – Sí, papito, soy tu hija . –
La nena creció tan de golpe y de tal forma que ya no pude evitar mirar esa cola grande y pulposa de reojo. Y lo peor es que ella no es ajena a lo que me pasa, se da cuenta. Cuando siente mi verga durísima
La luz del baño se enciende y saltó de la cama para ver quién está dentro, veo a mi madre que se mira en el espejo sofocada y una cosa lleva a la otra.
Mi madre está un poco bebida y mi hermana me pide ayuda para llevarla al baño, allí sube su falda, baja la braguita que lleva puesta y me incita a tocar su sexo.
¡Hola a todos! Mi nombre es Esteban, nací y vivo en Madrid, tengo 26 años de edad, habiendo nacido en el mes de noviembre del año 1994, y soy en extremo morboso, lascivo, concupiscente, lujurioso, libidinoso, fetichista, parafílico, guarro, cachondo, caliente, bizarro, sexoadicto, obsesivo, impulsivo.
Isabel giró la cabeza para buscar los labios de su vástago, encontrándolos en un beso desesperado que sabía a rendición. Sus manos buscaron las de su hijo, guiándolas hacia adelante para que él pudiera estrujar sus pechos grandes mientras seguía castigando su trasero con ese roce rítmico y obsceno de
Sin pedir permiso, Isabel se acercó y, en lugar de sentarse en la silla de al lado, se acomodó directamente sobre el regazo de Mateo. El joven sintió el peso delicioso de su madre y el calor de su piel a través de la delgada tela del vestido.
. ¿crees que eso te motivaría lo suficiente para ser el mejor de tu clase?
Mateo sintió que el aire le faltaba. La sola idea de que su madre, la mujer más imponente y hermosa que conocía, fuera su guía, hizo que su pulso se disparara.
—Sí, mamá... te juro que haría lo que fuera
Bailo con mi madre en la cocina y ella se contonea meciendo el trasero mientras yo empujo las caderas con disimulo restregando mi verga contra su culo.
Siente el calor de cada agujero, hijo. Siente mi suciedad apretando tu carne —jadeó ella, intensificando el movimiento. Sus grandes nalgas se movían voluptuosamente sobre la piel del joven, apretando su abdomen.