Vacaciones diferentes II

Ruth se sentó sobre su marido y comenzó una cabalgata que envidiaría cualquier vaquero experimentado, yo por lo pronto, llevé a Lili hacia la mesa, colocándola en el mismo lugar que había ocupado Ruth rato atrás y comencé a acomodar mi pene en su ya mojada vagina, por lo que no tuve ningún inconveniente en penetrar.

La chica de la panadería

La tienda era más bien pequeña pero contaba con un amplio sótano que hacía las funciones de almacén. Lo deduje, en un principio, ya que la muchacha bajaba numerosas veces a reponer el pan que vendía.

En una noche

Cuando intentaba sacarle el calzoncillos el me lo impidió yo volví a intentarlo pero me dijo – Vení…Yo estaba entre sus piernas con su pija a centímetros y apenas cubierta por una tela fina. Sin embargo me incorporé y me acosté a su lado. Me besó y sacó con una mano, mi pija entre los pliegues de mi bombacha…

La primera me la hizo mi prima

Ella me estaba masturbando; para este tiempo la cabeza del pene se descubría sin problema, y sentía delicioso; el ardor y las incomodidades eran más fuertes; parecía como si quisiera hacer pipí y no pudiera aguantarme más por lo intenso; momentos antes de eyacular sentí un ardor fuerte en mi abdomen y pene

Utiliza un método para convertir a su mujer en exhibicionista como él

Me adelanté con la primera tanda y cuando subió me quedé con los ojos cuadrados: se había puesto esa playera y de falda agarró un pedazo de tela, que no le alcanzaba a dar vuelta a su cadera, le faltaba como un centímetro, pero la unió con un seguro, de lado se le veía toda la pierna y por abajo se le alcanzaba a ver el inicio de sus nalgas, no traía calzones y se había depilado su sexo.

Mi primera novia

Mi pene totalmente erecto saltó ante su cara, ella con total normalidad lo tomó con su mano y lo empezó a masajear. Tiró la piel hacia atrás una y otra vez hasta que colocó la punta en su boca. Lamió un poco la cabeza y lo fue introduciendo poco a poco hasta meterlo todo. Comenzó una mamada como nunca me la habían hecho.

Mis inicios

Con lo que ellas me estaban haciendo yo sentía que explotaba en orgasmos uno tras otro y arrojando líquido; mi tía tomó con su dedo de mi líquido y lo untó en su clítoris para masturbarse; la amiga se acercó a Laura y también se empezó a masturbar mientras me acariciaba los testículos.

Mi amiga inocente

Cuando llegué a la casa de ella, me llevé una gran sorpresa, estaba con una camiseta blanca muy ceñida y le resaltaban unos enormes pechos, que nunca le había visto, sus pezones resaltaban en esa camisa ajustada, tenía puesto un short muy ceñido que hacía que se le notaran muy bien unas nalgas muy atractivas, eso me excitó muchísimo.

Tributo a las pollas negras

Fue genial inclusive se escucho un ruidito como el de una sopapa que me excito muchísimo. Pero ahora el negro se imponía y quería cogerme del todo, fue ahí que le pedí que sacara su pedazo y como un verdadero profesional así lo hizo; pero le pedí que ahora lo entre y saque varias veces pero no más que su cabezota y sin acabar.

Amor ajeno

Con el espacio que me dejaba y yo algo inclinado cogí sus duras nalgas y me movía hasta sentir una especie de huesito por debajo de su vientre que hacía contacto con el borde del mío hasta que sentí alguna contracción dentro de ella y gran desprendimiento de líquido que mojo casi todos mis bellos.

Ante el acoso de un hombre por su madre, decide ser el, quien le quite la calentura

El baile fue algo enloquecedor: me frotaba contra ella, buscando las ocasiones para con los movimientos acomodarle bien mi pene entre sus nalgas, y lo peor o lo mejor para mí, era que mamá gozaba con esto, y proyectaba hacia mi, su trasero, apretándolo contra mi vientre, buscando más intimidad en el roce, mientras tratábamos de besarnos en largos besos de lengua, húmedos, jadeantes.

Fantasías después del sexo

Y al fin, un dedo primero, luego dos, y después no sé cuántos, hurgan en mi interior, dilatan la entrada durante mucho tiempo, y luego se retiran, pero sólo para ser sustituidos por un glande que explora primero suavemente, y luego se introduce poco a poco. Y siento, no sabría decir si un doloroso placer o un placentero dolor, pero me entrego a la desconocida sensación.