Cuando nos bañamos

Mi polla se enriela y yergue justo detrás de vos, me encorvo un poco para hacerla coincidir con la cañada de tu culo perfecto y aplasto tus montañas redondas de carne con la proximidad de mi pelvis que tiembla de amor y se aposenta en la mujer que es el sabor de la vida, de mi vida.

Capitán, el guardián de mi novia

Como el pene no estaba del todo fuera no lo podía colocar como el de un hombre a 90 grados así que me dio la espalda y lo poco que vi fue que tomo el pene y jugo un rato con el pasando la punta por toda su vagina, ese masaje ya lo conocía ya que ella hacia lo mismo conmigo para excitar su clítoris y lubricar la punta de mi pene para la penetración

La Bruja

Me explicó que la única forma de controlarme es cuando estuviésemos juntos, a escasos metros, por lo cual ya nunca se separaría de mí, por mucho que yo protestase; ya podía ir olvidándome de todo, de mi novia, de mi familia, de mis estudios, de mi vida, y que a partir de ese día solo viviría por servirla, adorarla y darle placer.

Sexo real

Empecé a masajeárselo con la palma empapada de mi mano y luego con mis dedos decidí abrirle los labios oscuros de su vagina, fue entonces cuando acerqué mi boca y mi lengua a esos labios que me recibían con placer.

La esposa de mi cuñado

Por causas del destino tuve una discusión con mi novia en ese momento llego Vanesa a visitar a mi novia y luego de hablar un tiempo salió con mi novia, yo me fui y espere hasta la noche para buscar a mi novia, como no la encontré fui a casa de la madre de Vanesa la cual queda cerca de mi departamento a preguntar por mi novia

Su buen corazón para conmigo IV

Ella que siempre me había considerado su atleta, su niño, su chico de complexión atlética y bien definido, y era verdad, todo era verdad, practicaba atletismo, era delgado, fibroso, complexión atlética y cara de niño porque aunque que tenia 29 años aparentaba 5 menos, había veces que dependiendo de como se vistiera ella parecía mayor que yo, pero bueno esa es otra historia que no viene a cuento ahora.

Sans Titre

Nos pusimos a bailar, uno de esos merengues que calientan muy adentro, cada cual con su pareja, mi hermano y su novia y yo con mi novio, y mis dos primos que no son hermanos, pero, en fin constituían también una pareja, pero no de enamorados como nosotros.