De cómo pasé del remordimiento al disfrute total con mi hijo
Traspasando la delgada línea entre la desazón por el pecado, al disfrute sin remordimientos.
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos de ficción. Todos los personajes son mayores de 18 años. Debes ser mayor de edad en tu país de residencia para continuar.
Al entrar aceptas nuestro aviso legal · etiqueta RTA
Disfruta de los mejores relatos eróticos de la red, clasificados por temáticas y por países.
Traspasando la delgada línea entre la desazón por el pecado, al disfrute sin remordimientos.
Sonia, aquella noche, obtuvo ocho orgasmos; estaba desatada y pedía esperma, entre espasmos. Los chicos deciden darle lo que pide: mucha lechita condensada; Sonia se coloca de rodillas ante sus machos. ¡Qué hermosa está mi amada!
Soy un chico de 23 años. soy librado se me marcan los abdominales y los pectorales, mis brazos no son muy musculosos y mis piernas un poco musculosas. Un día que salí tarde del trabajo me tuvieron que llevar en coche y no llegue a mi destino
Ante todo, decir que todo lo relatado es fruto de mi invención, aunque siempre basado en hechos paralelos y conversaciones mantenidas, trasladadas al ámbito BDSM. Como me apoderé de la vida, de ser de una familia sumisa con muchos secretos.
Un fortuito accidente una mañana cualquiera desató una serie de lascivos acontecimientos. Haciendo que lo que para el resto del mundo pareciera una madre y un hijo mas, en realidad fueran dentro de las paredes de su casa unos amantes con unas ganas irrefrenables de sexo prohibido.
Después de lo sucedido con su madre lo que sucedería a continuación era una incógnita para ambos, pero lo que estaría por venir si que iba a ser una sorpresa para ambos.
Salvador, un joven estudiante de familia humilde, recibe una beca para la universidad. Allí conocerá a Borja, un joven de buena familia. Salva va frecuentemente a casa de Borja a estudiar, donde se debatirá entre la lealtad a su amigo y las meriendas que le ofrece la madre de este.
Supongo que le gustó lo que vió, porque esto se repitió muchas veces hasta que todo terminó en algo muy rico.
Hola; me llamo David; este relato ocurrió cuando yo tenia 18 años...
Cuando el joven y emprendedor Antonio comenzó su andadura empresarial en el mundo de las cryptomonedas, jamas pudo sospechar lo placentero que seria el camino; y mucho menos imaginó quienes serian las responsables de tan delicioso place
-No, quiero estar presente… No pasó desapercibido el escalofrío que le recorrió todo el cuerpo… -Fátima. -Está bien AMO, como usted desee. -Buenas noches… -Fátima. -Buenas noches AMO… Así terminó el último capítulo…
Mi nombre es Charo, os contaré la historia de como cuando me acercaba a mis 50 rompí las cadenas que me ataban a una vida monótona y sin emoción.
Así me volví un cornudo. Y me encantó mas de lo que esperaba.
Mi esposo salió temprano, emocionado por ir al estadio con sus amigos a ver jugar al Puebla FC. Yo le sonreí y lo despedí con un beso, pero en mi interior ya ardía un fuego que nada tenía que ver con el fútbol.
Hace unos días, me fui de viaje con unas amigas a pasar el fin de semana, por lo que...
Esta es una historia muy excitante, pero me enoja muchísimo que yo no haya sido el protagonista, en este caso yo fui testigo de cómo un viejo verde logró manosear a gusto a una chava muy bonita, esta historia sucedió tan solo el año pasado.
Por los alrededores del recinto se presenta Lucas. Cumplió con su decisión de aparecer al día siguiente para comprobar por sí mismo si Araceli se tiraba o no a Jorge. Lucas se acerca a una ventana y observa qué ocurre dentro. Ve a Araceli de rodillas manducándole la polla a su compañero.
Sara tuvo sus tres buenos orgasmos y entonces me ordena que me corra, que ya está saciada y que el fuelle comienza a irritarle el chocho. Entonces le pido que me escupa en la boca, que eso me excita muchísimo. Ella lo hace. Me suelta cuatro o cinco salivazos en la cara y en el interior de la boca.
Ayude a un amigo policía y el terminó haciendo a mi esposa su puta.
Una de las veces que fui al gym de madrugada, a la media hora de estar allí (practicando mis ejercicios sin más compañía que la música que puse en los altavoces utilizando el Bluetooth de mi móvil), pues oigo unas voces en el pasillo de la entrada. Observo detenidamente quién podría ser y...