La profesora
Ya en el baño, se quitó las bragas que estaban chorreando y se pasó un dedo por su rajita. Estaba húmeda, muy húmeda.
Este sitio contiene relatos eróticos explícitos de ficción. Todos los personajes son mayores de 18 años. Debes ser mayor de edad en tu país de residencia para continuar.
Al entrar aceptas nuestro aviso legal · etiqueta RTA
Disfruta de los mejores relatos eróticos de la red, clasificados por temáticas y por países.
Ya en el baño, se quitó las bragas que estaban chorreando y se pasó un dedo por su rajita. Estaba húmeda, muy húmeda.
Si saca un bien en Teoría del Estado Constitucional; se mete mi rabo en la boca y me lo mastica de forma excepcional. Pero si me viene con un suficiente en Derecho Civil (Familia); eso no se lo perdono, pues es catedrática enseñando esta parafilia.
Muchas gracias por acercarme, igual te he jodido la noche. No mujer, no, ya uno no tiene edad para que nadie le joda la noche, te lo hubiese dicho. ¿tu, qué tal lo has pasado? Bien, pero ya me aburría, había más anzuelos que en una piscifactoría y no tenía ganas de líos, al menos ahí no.
Yo por mi parte, lamí el coño de Constanza hasta arrancarle un primer orgasmo. Mientras ella se movía espasmódica sobre el sofá, me colé entre sus piernas y apunté mi polla a su coñito entrando muy lentamente. Entraba y salía muy lento de ese coñito, buscando el mutuo placer.
De frente al voyeur acaricié tus pechos apretando tus pezones, mientras te mantenía sobre mi polla, pero sin penetrarte. Gemías casi desesperada pero no querías dar la orden. Tus pezones cada vez estaban más excitados y el placer de mi caricia cada vez era mayor.
Seguimos conociéndonos piel a piel, cuerpo a cuerpo, pija a culo.
Les voy a dar unos tips para que luzcan unas buenas tetas y exciten a todos. No importa si sus tetas son grandes o pequeñas.
Después de mucho tiempo prostituyéndose, decide acostarse por placer con una joven que vive en el mismo motel que él (Tercera parte de "Banned Pleasure Palace").
Hoy tenemos la libertad de no pasarle ni una a nuestra pareja. A la mínima discordia, mandamos a nuestro cónyuge a tomar viento. Y yo creo que es lo correcto. No debemos idealizar lo antinatural de aguantar, tragar en una relación tóxica, con el hipócrita objetivo de poder celebrar las Bodas de Oro.
Daemon es subastado en su primer día en el Banned Pleasure Palace (segunda parte de Banned Pleasure Palace)
La fascista estaba sentada en un trono, descalza. El liberal y el democristiano estaban de rodillas ante sus pies y se los iban lamiendo, desde la planta hasta los tobillos, sin olvidarse de sus diez deditos. El liberal prefirió quedarse con el pie izquierdo, por aquello de que son el ala izquierda.
Un universitario decide, como último recurso, intentar encontrar trabajo en un burdel. (Primera parte de Banned Pleasure Palace)
A Carla se le ocurre un plan para vengarse de esos guiris asalvajados. Coge una jarra vacía y entra en los baños de mujeres. Descarga su vejiga en la jarra. Un tercio de su capacidad queda llena de orina. Sale del servicio y le dice a la camarera, que es una buena amiga...
En el espacio de tiempo en el que Carla se quedó sola en la mesa, quedó pensativa, se le había caído el cielo encima. Entonces ideó un plan de venganza. Estaba acatarrada, tenía carraspeo. Comenzó a acumular saliva en la cavidad bucal. Carraspeó dos o tres veces, con tanto ímpetu, que...
En una palangana de agua caliente remojó sus pies unos minutos. Después se fue cortando las uñas, aprovechando que estaban blanditas. También se cortó las uñas de las manos y las depositó en el interior de la palangana. El agua estaba muy turbia ya. Recordó que debía rasurarse los sobacos.
Ibai el becario descubre que su detective no es tan honesto como el pensaba que era (Tercera parte de "paja")
Mi cuñado jugaba con ventaja, solo tenía que trajinarse a mi mujer y a mi hija. Yo, en cambio, tenía que follarme a su mujer, a su hija y a mi suegra. Esta última, tan macizorra y tan zorra que casi me excitaba más cabalgar sobre ella que sobre mi sobrina, que era más seca de carácter.
Nuestro detective favorito se decide a intentar algo con su becario, que lo vuelve loco. (Segunda parte de paja)
Me arrodillé y comencé a lamer las cuatro plantas de sus esbeltos pies. Tragándome casi sin saborear mucho, mi propia lefa. Emma y Rosa se reían al ver la desagradable cara que yo ponía. Después fui chupando los veinte deditos, muy despacio. Succionaba y mordisqueaba cada uno de ellos.
Un detective fantasea con lo que le haría a su becario.