Un gran día para él, parecía que empezaba a cambiar su suerte y ella estaba dispuesta a colaborar en todo

Enfrente al quincho había una pileta y yo me bañaba y nadaba. Como sé que caliento a las mujeres aprovechaba tener el torso desnudo para pasearme delante de ella. Iba por el jardín hasta donde estaba y me secaba cerca suyo para que me viera acariciándome la espalda lentamente y los músculos de los brazos. Me gusta ser lindo y saber que las tías se calientan conmigo. Una vez, en la pileta, me excite solo y cuando salí del agua estaba con mi polla dura y se levantaba todo el traje de baño.

Ella puso sus condiciones a la propuesta de ser gogó en una despedida de soltero de un compañero de facultad

De nuevo los chicos comenzaron a animarse así que continuamos con una nueva sesión de sexo. Como nadie había llamado a mi puerta trasera les anime a ello, ya que muchos de ellos jamás lo habían probado, Sebas, por ser el anfitrión, fue el primero. La verdad, que de su follada no saque nada de placer. Me embestía como si fuera el macho más macho de macholandia.

Cómo cambió mi esposa en el bar swinger

Le dije que no había problema, que siempre era bonito volver a ver a los viejos amigos, que si quería ir adelante. ¿Y si se pone romántico?, me dijo, ¿si quisiera hacer el amor conmigo?, se me paró de inmediato el pene al momento que le estaba contestando: pues si quieres hacer el amor con él, pues hazlo, conste, me dijo. Llegó la noche y se bañó, poniéndose uno de sus mejores vestidos.

Desde que era su esclava iba de orgasmo en orgasmo, su amo era el hombre más excitante y haría cualquier cosa por complacerle

Ella salió de inmediato a cuatro patas, se detuvo ante su amo, de inmediato inclinó la cabeza y empezó a lamer sus botas con adoración. A él le complacía aquella muestra de adoración, le excitaba verla así, con su culo al aire al agacharse a sus pies. La aceptó como esclava sobre todo por su trasero, el cual encontraba firme y deseable, bonito y sobre todo sin marcas, quería ser él quien pusiera las marcas del látigo en sus nalgas y culo.

A mi novia le excitaba muchísimo hacer todo lo que le ordenaba, era una chica muy buena, dócil y obediente

Me da muy fuerte, muy rápido, por más que me quito, me encuentra, me saca el aire y casi no puedo concentrarme para atender a mi propia mamada de tanta chupada y lamida que me da, he sabido que las chicas levantan las caderas casi ahogando al incauto romeo, pero yo trato de rehuir el contacto, al tiempo que agradezco no ser tan hábil como para hacerlo.

Desde el primer día que se fue a vivir con ellas le hicieron sentir como en su hogar sin imaginar lo excitante que sería su estancia allí

No pude dormir, pasé la noche pensando. Consideré que lo más conveniente sería no ir a la universidad (aun sabiendo que tenía examen) y me quedaría en casa teniendo sexo con ella mientras su mamá trabajaba. En la mañana, a la hora de los aeróbicos fui a la sala y la tomé por la cintura, lo extraño fue que me miro ofendida, me pegó una cachetada, me insultó y me preguntó que qué me pasaba.

Cuando se conocieron no tardaron en congeniar, todo era perfecto, tenían una relación magnífica hasta que un día algo en ella le hizo sospechar

Cuando, después de comprobar el número de asiento, estiró los brazos para colocar su pequeña bolsa en el portaequipajes, sus pechos ya de por sí altos y firmes, se elevaron aún más con la postura. Tenía el pelo intensamente negro, como sus grandes ojos, una cara de las de anuncio de cosmético, ya me entienden, y un cuerpo precioso. Cuando se sentó a mi lado, después de dirigirme una sonrisa que me derritió, su falda recogida dejó ver casi la mitad de unos hermosísimos muslos.

Una madre cede su sexo porque ama en exceso a su hijo

Me quitó el sostén y besó todo mi pecho, mamando de los pezones durísimos. Miré al techo y eché un suspiro de emoción y placer, y mi chico me lamió de arriba abajo mi estilizado cuello. Quedé sólo en bragas y él sólo con su camisa. No era justo, mientras me lo pensaba, le desnudé a él y tomé mi parte: Le besé su pecho sin pelos todavía y así él sobaba mejor aún mis pechos, caídos por la postura, en todo su esplendor.

Verónica la tetona: ella era su obsesión

Yo tampoco era virgen, ya que me había cogido a mi sirvienta como tres veces antes de que la corrieran (esa es otra historia que luego contare). Total que yo me la estaba dedeando en la cama mientras nos besábamos apasionadamente y nos lamíamos el cuello, ella el pecho y yo sus tetas.

Cuchillo I

Su cara mostraba unos negros ojos entrecerrados pero vivos, del mismo color que su negra cabellera, unos pómulos fuertes y marcados al igual que su mentón y una enorme cicatriz que iba desde el lado de su ojo izquierdo hasta cerca de su poderosa barbilla, detalle que lo mostraba aún más brutal a pesar de sus dos metros de altura y de sus gigantescas proporciones.

Ligue en el sex-shop

Se salió de dentro del chico y me dijo. Ahora te toca a ti hazle gozar de lo lindo, llénale el culo con tu polla. Dirigí mi polla al ojete del chico y ella misma se encargó de meterla, como estaba súper lubricado, entro con bastante facilidad, comencé a darle con ganas mientras ella me empujaba y me decía así rómpele el culo, hazle gozar.

Lujuria homosexual en la piscina

Nos quedamos un rato descansando, con mi culo un poco adolorido pero contento, cuando de pronto Giovanni se levanta y nos dice aún falto yo que acabe y juntándonos con Miguel en la colchoneta se masturba un rato lanzando sus chorros de leche sobre nuestros cuerpos.

En el vestuario siempre encontrabas a alguna a medio vestir, pero nadie se asombraba

Viene de short ajustado y mojado. Todos pudimos ver como ese short se metía entre sus piernas y como su entrepierna no tenía pelos. La «colorada» tiene dos hijos, está separada, tiene 38 y parece de la edad de la «negra». Solo que es más grande, más robusta, mide 1.70m, tiene grandes pechos, una cola muy firme, es linda de cara, el pelo rojizo, siempre atado con una colita, una boca muy sensual; cuando se enoja, tiene la costumbre de hablarte de cerca y te dan ganas de comerle la boca.

Era tan fea que nadie queria follar con ella, aunque siempre hay alguien

El caso es que una chava de nombre Edith quedaba entre las menos agraciadas, un día nos toca hacer un trabajo juntos con otras tres personas, al terminar me pidió que si no la acompañaba a su casa, ya en el auto nos pusimos a platicar de varias cosas y en eso surgió el tema de cómo en gustaban las chavas, le dije que de senos grandes, el caso es que la plática me fue calentando al grado de comenzar a desear a mi compañera la fea, nos despedimos y en el camino empecé a fantasear con ella.

La chica de la beca

En clase nos sentamos juntas, mis amigas, yo ni nadie hablo de sexo en clase, pero en el descanso, me presento unos amigos, esa noche los dos se acercaron a nuestra habitación, si bien yo tomo pastillas anticonceptivas usaron condón, en un momento determinado estaba siendo cogida por Willy por el culo, mientras mamaba a Anthony, Clarence me introducía en mi vagina el consolador, yo era totalmente violada, gozaba y me gustaba, cuando hicimos un rato

Él le ordenaba que se exhibiera, que fuera sin bragas, pero ella no hacía caso porque le excitaba que su amo le diera unos azotes

Nos conocimos hace mucho tiempo, y comenzamos a salir como amigos al principio, como pareja después durante dos años, relaciones normales si bien con algún juego erótico y morboso, nada de esto pasó por nuestra imaginación, un día él rompió la relación, me dejó, lo pase muy mal, y pensé que nunca más volveríamos a estar juntos, así fue un tiempo, pero tres años más tarde, reiniciamos la amistad, y ahí comenzó todo.

Las circunstancias pueden presentarse sin premeditación, ni buscarlas y hacen posible la unión de dos estudiantes universitarias

Retomando el tema, nos pusimos frente a frente y manteniendo fijas nuestras miradas y sin emitir palabra alguna, iniciamos el recorrido de nuestros mojados cuerpos; tomando Mirella la iniciativa de ir descendiendo por mi cuello, hombros y llegando a mis salientes pezones que fueron absorbidos y mimados por su mágica lengua; mientras yo tocaba el cielo por el placer que me estaba dando.

Una tarde de domingo solo en casa, llega una amiga que sabia perfectamente lo que quería

Con toda intención dejas caer tu saliva que resbala fuera de tu boca. Cabeceas sobre mi pene como si fuera cuestión de vida o muerte y no sé si me excita más, la chupada que me estás haciendo o el cuadro de tu cara con los ojos cerrados, la boca forzada para acogerme, el llenarse y vaciarse de tu mejillas al ritmo de las chupadas o el gemido que sale de tu pecho.