Síguenos ahora en Telegram!

Una ducha inesperada

Una ducha inesperada

¡Son las seis de la mañana, mmmm por fin viernes!, hoy tengo historia antigua, ¡ufff que palo!, ¡vamos miner anímate!, creo que esta será la frase del día, aunque como siga pensándomelo voy a llegar tarde.

Me dirijo hacía el lavabo, hace frío, me tenía que haber duchado anoche, ¡vengaaaa vaaaa tu puedes!, odio este pijama, sólo me falta las coletas y la piruleta, para parecerme a una parbularía.

Abro el grifo de la ducha, el chorro de agua sale frío, mientras empieza a salir caliente, me despojo del pijama, me miro en el espejo, ¡dios que buena que estoy!, jajaja, madre mía menuda chorrada, pero si no me lo digo yo, ¿quién si no?, introduzco una de mis piernas en la ducha notó como cae el agua en mi piel, me gusta esa sensación, me ducho rápidamente, hoy no tengo tiempo para entretenerme bajo el agua, salgo de está, me seco y me visto.

Mierda no queda café, voy a matar a María, mira que dejarme sin café, sabe que sin él no tiró por las mañanas, cojo la carpeta, la bolsa y me dirijo hacía el metro, parece mentira que Barna, este tan muerta a las seis de la mañana, bajo las escaleras del metro, notó el olor y el calor que desprende este sitio, ufff, odio ese calor de buena mañana, aquí llega el mío, buaaa esta a tope, creo que prefiero llegar tarde a que algún baboso me meta mano de buena mañana, no soporto que los viejos verdes aprovechen ese momento, en el que el vagón esta hasta que no cabe ni una pluma para meterte mano por donde les de la gana, la última vez tuve que pegarle un codazo al viejecito del bastón y eso que parecía tonto, pero como me manoseaba el culo, ¡menudo cerdo!

Perfecto la clase ya empezó, me encanta mi vida, para eso me levanto a las seis para saltarme la primera hora, me dirijo hacía la cafetería. Me tomo un café solo y comienzo a leer para que pase el tiempo hasta la segunda hora.

Ufff las tres de la tarde, menos mal que ya me las piro para casa, una clase más y me rajo las venas, espero que Celia me haya dejado algo hecho, no tengo ganas de cocinar, este fin de semana tendré todo el piso para mi sola, nada de gente entrando y saliendo, nada de fiestas.

Hola guapetona!

Hola

Comemos?

Ah, pero no has comido ya? Pense que hoy os ibais todas

No, yo me quedo, este fin de viene Duque

Mmmm vale

Tranqui no haremos ruidos, jajajajaja.

Cada vez que lo pienso, menos lo entiendo, me considero una persona liberal, sin tabúes, pero eso de tener una compañera de piso bisexual y que para colmo lleve cinco relaciones al mismo tiempo, me descoloca, pero lo mejor es que todas y todos lo saben, al final tendré que hacerme bisexual, total siendo hetero no me como ni un rosco.

Laia, me a propuesto salir con ella esta noche, al final Duque no viene, así que lo mismo me animo y me voy con ella de fiesta. Llevo toda la tarde haciendo el perro, estoy sola.

Las diez de la noche, al final me quede dormida, oigo a Laia trastear en la cocina, voy hacía allí, esta preparando la cena y ha comprado más vino peleón.

Te ayudo?

No tranquila, ya está, ten, pruébalo.

Se acerca hacía a mi, con esa mirada de mala, de niña juguetona, realmente es guapa, tiene unos ojos grandes, de un color algo raro, entre verdosos y marrones, su nariz es pequeña, adornada con un pearcing y sus labios son carnosos, realmente es muy guapa, su cuerpo es delgado, alta, su pecho es pequeño, pero por lo que deja ver su camiseta, muy bonitos, ella nunca utiliza ropa interior, dice que se siente atada, su culillo es respingón, provocativo, algo que sabe lucir muy bien cuando camina.

Noto sus manos húmedas por el agua en mi rostro y una leve caricia que me acerca hacía ella para saborear la comida, mientras sonreí.

Nos sentamos a cenar y más que cenar bebemos mucho, todo me da vueltas, a puesto música, empieza a bailar delante de mi, de una forma sensual, provocativa, esta preciosa, me saca a bailar, damos muchas vueltas o eso me parece a mi, con una mano sostengo la copa de vino y con la otra me agarro a su cintura, cierro los ojos me estoy mareando, me abrazo a ella, pero noto como seguimos moviéndonos, ufff, noto su respiración en mi cuello, me pongo nerviosa, sin querer me tiro el vino encima y la mojo a ella también, sus pezones sean marcado en la camiseta al recibir el frío del vino, me coge de la mano, casi no controlo, creo que me voy de lado, entre risas abre el grifo de la ducha, creo ver que sea metido con la ropa, estira de mi hacía dentro y siento el chorro de agua en mi cabeza, se esta calando en mi ropa, cada vez es más pesada, sus manos empiezan a quitarme la ropa, mientras que observo que ella ya está desnuda, no sé que decir o que hacer, no es la primera vez que me ducho con una chica, pero su forma de mirarme es tan rara, se acerca y me acaricia el rostro, apartando el cabello que tengo sobre la mejilla, pasa sus dedos por mis labios, dibujándolos, cada vez la veo más cerca de mi, su pecho a rozado con el mío y sus manos están jugando con la gomita de mi tanga, estoy confusa, no se como actuar, realmente me gusta lo que me hace, pero es una chica y a mi no me gustan las chicas.

Creo que me ha notado la cara de preocupación y sin dejarme decir nada, pronuncia un – shhhhhh, no digas nada- me besa los labios suavemente, mientras las gotas caen por nuestro rostro, sus manos han subido por mi espalda, pero vuelven a bajar hacia mi culito, lo aprietan acercándome hacía ella, mmmm, noto sus pezones duros, su lengua busca la mía, me gusta esa sensación, la cojo por la cintura y subo mis manos por su barriguita, acaricio su ombligo y subo hasta notar sus pechos, son preciosos, redondos, con un pezón rosado, dan ganas de lamerlo, los cojo con temor entre mis manos y noto sus manos en mis manos, apretando más sus pechos, mientras que me mira con cara de deseo, baja con sus labios por mi cuello, lame mis hombros y sigue hacía mi sujetador, me lo quita y deja mis pechos al descubierto, los besa entre sus labios hasta acabar por succionarlos, noto como su lengua juega con mis pezones, mmmmmm, se están poniendo duros, me encanta en la forma que los chupa es suave pero apasionada a la vez, una de sus manos baja hacía mi pubis, juega con las yemas de los dedos a enredar mis pelitos, hasta bajar y separarme las piernas, ufffff, me apoyo en la pared, sus labios bajan besando, lamiendo, chupando cada cm de mi piel, estoy muy excitada, noto sus labios en mis labios inferiores y como los succiona lentamente, no puedo controlar mi respiración, juega con su lengua, me da lengüetazos, noto como estoy empezando a mojarme, su lengua busca mi clítoris, lo succiona, mmmm, creo que nunca me lo habían hecho tan bien, comienza a jugar con él, le gusta oírme gemir como una desesperada, siento como me mete uno de sus dedos, lo saca y lo vuelve a meter, aunque prueba con dos, pero pronto los sustituye por su lengua, alterna entre mi vagina y el clítoris, me esta poniendo malísima, mis piernas tiemblan, creo que ya no puedo más y ella lo nota, pero continua lamiéndolo, no aguanto más, me voy a correr, aaaahhhhhmmmmm.

Sube hacía mis labios y me besa, noto el sabor de mis flujos y su mirada de picardía, parece mentira lo que una mujer puede llegar a manipularte.

Un comentario

¿Qué te ha parecido el relato?