Conociendo a la puta que será mi esposa V
Continúa la relación de noviazgo de manera muy normal, mucho sexo, mucho amor y mucha diversión, pero inesperadamente me ofrecen un trabajo en otra ciudad y decido aceptarlo
Disfruta de los mejores relatos eróticos de la red, clasificados por temáticas y por países.
Continúa la relación de noviazgo de manera muy normal, mucho sexo, mucho amor y mucha diversión, pero inesperadamente me ofrecen un trabajo en otra ciudad y decido aceptarlo
Este es un pequeño spin-off de Historias picantes n°1 “Rompiendo cadenas” Si te gustó la historia que te contó Charo no te pierdas la que quiere contarte su amiga Marimar. Una despendolada divorciada, que busca recuperar el tiempo perdido en un insulso matrimonio.
Después del juego de rol de sexo no consentido, en otra visita al motel, mi novia comienza a hacerme confesiones muy reveladoras que cambiarán mi manera de verla sexualmente y que me llenan de morbo
Por descuido y por accidente descubrí un secreto familiar que me dejó muy sorprendido y atónito pero a la vez despertó en mi un morbo y una calentura muy creciente que me hizo querer saber más y probar ese fruto prohibido
Antes la dueña de casa donde arendábamos tenía en la terraza un cuarto para la lavadora y siempre ponia a lavar la ropa y ahí avia muchos interiores y la puerta del cuarto de la lavadora siempre dejaba abierta y yo desde pequeño llegaba de la escuela cuando mi mami no estaba subia a la terraza entra
Infieles en la U,la primera vez que tuvimos relaciones con mi amiga aunque ambos teníamos pareja. Estábamos alcoholizados y casi resulta en un embarazo. Tomamos alcohol y fuimos a un hotel de paso para nuestra primera aventura.
Este relato es 100 % lo cuento tal y como paso mi primera vez con un hombre y como tuvimos relaciones.
-Hoy pase, ya aprenderás unas normas básicas, ya te informaran mis sumisas. -Rocío. -Si SEÑOR, es que quiero salir de aquí ya. Bajamos al coche, salimos de su casa y nos dirigimos a la mía. Me miro… -Rocío. -Gracias, pase lo que pase gracias… Así terminó el último capítulo…
Una fantasía prohibida, conocer, sentir y probar los manjares de mi suegra.
Quiero contarles cómo me ganó la curiosidad y terminé teniendo una de mis mejores sesiones de sexo con un hermoso lobo siberiano, Robín, mi amor peludo...
Hasta ese momento, me consideraba heterosexual y no sabía si era simplemente curioso o algo más. Durante aproximadamente dos años y medio, estuve cerca de concretar citas con varias personas, pero siempre, por una razón u otra, terminaba cancelando.
Siguiendo mi camino por los maduros, me cogi a uno, muy rico y era el papá de una amiga. Mi nombre es Alicia, tengo 24 años pero esta historia sucedió a los 21 años.
Cuando se tumbó en la cama, la cogí y la bese, con delicadeza y a la vez pasión, como dije al principio, me gustaba y es así, por lo que pienso y espero que sea para mucho tiempo. Abrimos el programa y lo que vimos….
Bajé hasta su culo, para desde ahí ascender hasta tocar su clítoris con la punta de mi lengua, mientras recogía el maná en mi ascensión. Esa mujer era una fuente que sabía a hembra. Sus manos apretaban mi cabeza contra su sexo a la vez que movía con furia sus caderas contra mi boca.
Despertó dolorido, muy dolorido, tenía innumerables cortes en el rostro y le dolían todos sus huesos. El hombro y la pierna derecha le dolían en extremo y su mano apenas la podía mover. Se tomó unos minutos para rememorar cómo había llegado ahí, ¿por qué estaba así?
Mi hermano menor desarrolló una condicion extraña en sus genitales, y al no tener alternativa, mamá lo ayuda.
Eva se corría sobre la mano de la loba, a la vez que yo tenía que hacer verdaderos esfuerzos para no correrme. Una vez se hubo corrido Eva, fue “la loba” quien se amorró a mi polla comiéndola con gula y frenesí. Menos mal que tenía la boca más pequeña y me clavaba sus muelas, así aguantaría mas.
Tengo 40 y ella 23 desde que nos conocimos hubo una conección los dos buscábamos.
Elena apretó fuerte la cabeza de Pablo contra su coño a la vez que movía la pelvis para meter y sacar su dedo. El orgasmo venía sin remedio y ella agarrando fuerte su cabeza la posó sobre su clítoris y esperó que llegase el orgasmo.
Claudia a sus 18, castigada en casa de su abuela, encuentra en la provocación a Manuel de 55, su pasatiempo favorito. Sin darse cuenta, la traviesa jovencita caerá presa de su propio juego. ¿Hasta dónde llegará esta caliente chica? El deseo y lo prohibido se entrelazan en un verano que cambiará todo