Elsa y Juan III

Era la primera vez que le hacía semejante caricia. Emocionado y excitadísimo se dio cuenta que hasta en ese sitio su querida mami, cómo tantas veces le llamaba, era toda una perfección. Toda ella olía y sabía divinamente. Su vulva chorreaba excitación abundantemente y él la bebía toda.

Bacanal madre e hijo

Como organizados de convenciones, él tiene un toque muy especial para hacer que una se sienta bien (no necesita más que meterme la verga para que yo me sienta bien), pero en este caso, hasta imprimió el menú de nuestra bacanal.

Luna III: Un viaje más que relajante

Baje mi cabeza a la altura de su entrepierna para empezar a chupar sus huevos, cosa que él disfrutaba mucho. Esos testículos me volvían loca, los engullía hasta mas no poder, los metía en mi boca y saboreaba su gusto. Con mis dedos le rozaba su glande y de tanto en tanto bajaba su prepucio y lo volvía a subir.

El chantaje de mi sobrino I

Me case con mi novio de toda la vida y padre de mi hijo, cuando tuvimos trabajo fijo, la relación es muy buena en todos los sentidos y no me quejo de nada, yo ahora trabajo en la empresa de mi padre, termine mi carrera de empresariales con buenas notas, mi marido es comerciante y aunque no esta mucho tiempo en casa me tiene bien atendida.

Una noche de fantasía animal II

En parte tenia mucha razón mi papa ya tenían que emigrar y irse, pero eran mis hijas y mi sentimiento por ellas era muy grande me fui a mi cuarto a llorar, todo esa tarde, me la pase llorando sabiendo que había perdido algo de mi algo muy grande, poco a poco me quede dormida y ya en la noche en que me encontraba muy dormida, sentí de repente que me lamían mi mano, me desperté y vi que era mi hijo Jonathan jr.

El día que follé con mamá

Mientras mamá bajaba a la cocina a preparar una estimulante bebida para apaciguar mi dolor yo me hacia a la idea de que tenia que contarle todo, era la única manera que yo tenía para sentirme aliviado, no pasaron muchos mitos hasta que mamá llego con las copas.

Mi madre me demostró todo su amor y yo acabé enamorándome de ella

Cuando mi madre notó mi primera convulsión también gritó, sus uñas se clavaron en mi espalda y mordió con fuerza mi hombro para intentar sofocar su chillido de placer. Me dolía ,pero el gusto era tan intenso, notando el enorme cuerpo de mi madre abrazado al mío, sintiendo como ella se convulsionaba por su orgasmo, como yo su hijo la estaba haciendo correrse de gusto, que el dolor se convirtió en una sensación alucinante.

Gozando de mi madre

Un día mi padre me dijo que ella estaba muy triste y arrepentida y que deberíamos solucionar las cosas entre nosotros, que no era normal que una madre y su hijo ni se hablaran y que ella a pesar de su forma de ser me quería mucho.

En el gimnasio con mi hijo

Quería impedir que viese que el pene de mi hijo, estaba en erección. No se me ocurrió otra cosa que tumbarme cuan larga era sobre él. ¡Que tonta!, luego pensé. ¡Qué bobada acababa de hacer!. Encima ahora pensarían que nos estábamos dando el lote.

Me puse tan cachonda que tuve que follarme a mi hijo

Me depilo el conejito cada semana para que esté totalmente rasurado y es como una almohadilla de grandes y tiernos labios. Por último mis pechos, estoy muy orgullosa de ellos pues a pesar de que no son muy grandes son preciosos. Mis pezones son grandes y oscuros y no están apenas caídos a pesar de mi edad y mi peso. Forman un canalillo muy sensual y a mi hijo le vuelven loco.

Luna II: Fiel incesto

Pasaron algunos meses y así llegaron las vacaciones que tanto esperaba, junto con las de Daniel. En esos días, el único pensamiento que moraba en mi cabeza era poder coger con mi hijo, tener la mínima posibilidad de gozar juntos, como una hembra y su macho ahora si bien lucidos.

Un joven es atraído por su padre en una red de placer del que no podrá escapar

Manuel, con la cabeza totalmente obturada de pasión se acordó que tenían el espejo justo delante de la ducha así que con las piernas empujo las cortinas a un lado y pudo ver reflejada una imagen impresionante, su cuerpo colgado de los fuertes brazos de su padre con las piernas en el aire y abiertas, y con la hermosa visión de los tremendos y peludos huevos de su padre colgando de entre sus gruesas nalgas y el comienzo de la gruesa polla de su papa totalmente penetrada en su culo.

Luna I

El tiene solo 17 años pero ya pinta a caballero. como su padre años atras, quede embarazada de el a los 15 años en una tontera sexual mientras estábamos borrachos, y desde ese tiempo Juan Pablo (su padre) nos ha dado todo lo que podemos pedir, solo que no vive aquí sino en otro país, pero siempre viene a visitarnos y a darme la dosis que el solo puede, hasta ahora.

Rubia y morena

El caso es que llegó el verano y yo dejé de tener que ir tanto a trabajar, no así mi mujer. Un día el niño se encaprichó con la piscina de la azotea y mis dos monumentos nos acompañaron. Buf, Patricia con un bikini gris plateado, de cordel por la espalda y Cristina con uno negro.

El reencuentro

Estaba tan caliente que me comía la polla de Paco, esta rápidamente se puso a tono, entonces hizo que su hijo se echase en la cama y yo montara en su polla, el por su parte puso saliva en mi ano y comenzó a empalarme por detrás. Era la primera vez que lo hacia conmigo pues en Ibiza nunca lo había hecho.

Mi hijo, mi chulo

No paró de empujarme con fuerza hasta que se corrió dentro de mí. Pero cuando terminó, su polla seguía dura como si no hubiera vaciado, al verla de esta forma, se la chupé con pasión hasta dejarla bien limpia, y él volvió a follarme.

El amigo de mi hijo

Se incorporó David y me besó en la boca, haciéndome partícipe de mis propios flujos. Volvió a acordarse de mis pechos y de mis pezones y yo de su boca y de su pene. Le pedí que me follara ya, que no aguantaba más. Me pidió que se lo dijera de nuevo.

Abuelo, padre e hijo I

Una noche, después de un año de haber muerto mi mujer, me encontraba en la sala de mi casa tomando unos tragos de tequila, pues era fin de semana y había tenido un día muy pesado en el campo, cuando de pronto oí la camioneta de mi hijo detenerse junto a la entrada, de un golpe cerro la puerta tras él, en su cara se reflejaba una mueca de disgusto, traía la típica vestimenta del hombre de campo

Victoria I

Mamá estaba preciosa en aquella pose, me entraron ganas de dejarme caer de la viga y subirme sobre ella, y penetrarla, mi madre es una mujer preciosa y tiene un cuerpazo de miedo, además su sexualidad es muy potente y seguro que cualquier hombre disfrutaría con ella como con ninguna.