Yo entiendo que mi ilustre hermana a sus 21 años genera mas ingresos que yo con mis 23; de hecho, yo no genero ingresos y sí gastos ya que no tengo preparación para trabajar en algo grande, así que aun dependo económicamente de mis padres.
Al principio fue moviendo muy suavemente el pene dentro de mi vagina, pero después de un rato comenzó a moverse cada vez mas fuerte, hasta que llego a dar unas estacadas como si quisiera destrozarme, me costo pero pude aguantar toda su vitalidad y su empuje.
Cuando mi prima regreso a su casa por la enfermedad de su madre, yo me dedique en cuerpo y alma a mi trabajo, salía muchísimo al interior de la republica y ella y yo nos veíamos dos o tres veces al mes, seguíamos siendo amantes, teníamos el mejor sexo del mundo pero como pareja nos faltaba tiempo hasta que un día me entere que ya tenia novio
Lo cierto es que luego de mucho esperar por volver a repetir una rica sesión de sexo entre los tres, por fin se llegó el día en que nos volvimos a encontrar y nos dispusimos a entregarnos a la pasión sexual por tantos días reprimida, ya que nuestro amigo vive bastante lejos de la ciudad donde residimos y además es una persona bastante ocupada.
No era extraño que yo pasara, pues aun visitaba muy a menudo a mis primos, claro que ahora había cambiado la relación: lo que antes eran juegos y compartir programas de televisión, ahora era tocar guitarra eléctrica con mi primo y cantar y tocar guitarra con Paola.
El trato con mi prima era muy cercana, en varias ocasiones habíamos salido de fiesta y yo era algo así como su consentidor, porque para ir a las fiestas ella, solo la dejaban ir si yo la acompañaba, salía de su casa vestida muy conservadora, de falda larga y cosas así, pero en el carro se quitaba esa falda y abajo traía una mini
Salí del salón y la vi recargada en mi carro, vestía de una manera sublime, falda corta color rojo pegadita al cuerpo, medias negras caladas, zapatos de tacón alto y una blusa negra también pegada, sus pechos casi rompían los botones de la misma
Desde hace tiempo mi hermana menor me fascina, pero nunca pensé en ella como en una mujer hasta que empecé a leer estos relatos, y me di cuenta de que yo no era el único que sentía lo mismo por una de sus hermanas.
Bajé a su pene y me puse a mamarla como una desesperada. Es una verga de buen tamaño aunque no tan grande como me gustaría, pero es realmente de buen tamaño.
Se veía muy borracho, parece que había tomado mucho, para mi suerte para ese tiempo era verano y hacia mucho calor aunque teníamos el aire acondicionado prendido, para mi suerte cuando entro a ver si el estaba en su cuarto,
En esta ocasión les platicare mis vivencias con una de las sobrinas mas lindas que tengo. Se llama Ileana. Todo empezó cuando al continuar mis relaciones con mis primas, se dio cuenta de lo que hacíamos su mamá y yo.
A veces ese juego lo hacía con mis primos, pero en vez de apoyarme en una mesa, silla o cama, lo hacíamos alternadamente sobre nuestros glúteos, esto sucedía cuando jugábamos al doctor, pero nunca nos penetramos.
Un día mi esposo alquiló unas películas para verlas en la intimidad, siempre nos excitaba mucho el verlas, no teníamos algo fijo, pero por lo general eran orgias, tríos y lesbianas, les digo que con todas me excitaba y mi esposo igual.
Me gusta mucho ver películas porno, de hombres obviamente, y tengo una colección de mas de 300 videos, desde las mas románticas y eróticas hasta las mas sucias y fetichistas.
El arquitecto en cuestión es un hombrón de 52 años, alto, moreno, muy velludo y de cabello ensortijado, boca grande, nariz recta, ancha espalda y piernas largas, usa un bigote que invita a besarlo, un poco por este perfil decidí acercarme a tratar mi asunto.
Cuando me aproximaba a la casa vi las luces encendidas y pensé que mis suegros había llegado de vacaciones por lo que solo pasaría a saludarles, al llegar note que el carro que se encontraba era el de mi cuñada una chica rubia bronceada de 20 años delgada pero con senos grandes y firmes y un culito paradito y respingón.
Me despedí de ella y me fui con un grupo de amigos, bastante ebrios por cierto, uno de ellos discutió con su novia y tuve que intervenir a calmarlo, bruscamente la aventó hacia mi y me dijo: es tuya llévatela.
Luego de mucho discutir con ella sobre la publicación de mi segundo relato, y tomando en cuenta la gran cantidad de correos que recibí, me he decidido a contarles lo que ocurrió en mi segundo encuentro con mi tía.
La historia comienza cuando estudiaba secundaria siempre fui muy asediada por los chicos pero la verdad es que a mí no me llamaban la atención para nada eran muy tontos, siempre estaba sola en todo momento ni siquiera con las chicas me gustaba estar solo me ponía a leer cualquier cosa mi rutina diaria era de la escuela ala casa y así diario era mi vida muy aburrida.
El sábado pasado me levanté temprano, sali a dejar a mis papas a la oficina por que saldrían de viaje ese día y regresarían el domingo en la tarde, yo ya tenia todo planeado, para estar con mi pareja (Gustavo), ya que el saldría de trabajar a las 2:00 pm
A la mañana siguiente me desperté con el sol dándome en la cara, nunca había dormido mejor. Me giré y vi a mi madre al lado de la ventana dándome la espalda, el sol bañaba su cuerpo desnudo dándole un tono cobrizo.
Sus pechos se notan a distancia, son bastante generosos y siempre los noto muy firmes y bien posicionados, muy deseables con sus pezones bien definidos, que cuando hace frío deja ver unas puntas muy sexy de verdad.
Quedó la cosa en que después de una maravillosa noche de amor, embriagados de placer nos quedamos dormidos los dos, ya comenté que para ambos, la cosa no resultó ni mucho menos fácil es decir, yo la invite a mi casa, y verla a diario hizo que volvieran a mi aquellas fantasías
Soy un chico de Zaragoza, os voy a contar mi historia. Era un martes de abril, un tanto caluroso, yo estaba en mi casa con mi novia Carla, estábamos tumbados en el sillón viendo una película abrazados mutuamente...
Tras la experiencia relatada en otro capítulo anterior dedicado a mi especial familia, por fin se presenta la ocasión de experimentar con mi hermana, las mismas o parecidas sensaciones que ya había tenido con mi madre, como relataba en la historia aludida.
El ambiente estaba muy caliente, pero los padres de ella, podían entrar en cualquier momento y aunque ella ya tiene edad de hacer estas cosas, no es muy recomendable hacerlo en su casa o en este caso, en casa de sus padres.