Planeando cumplir fantasías
Un nuevo encuentro mientras planeamos cumplir fantasías juntos.
Relatos eróticos sobre fotos
Un nuevo encuentro mientras planeamos cumplir fantasías juntos.
Siempre te tuve ganas a la amiga de mi mamá y cuando me envió fotos me dieron más ganas
Edurne no sólo quería una sesión de fotos eróticas
Pero yo nunca le había prestado atención... Hasta que un día, sin buscarlo, todo cambió...
Les contaré las razones por las cuales Valeria se convirtió en la dueña de mis fantasías sexuales.
Sigo con el relato de esta aventura prohibida pero excitante. La tercera...¿y última? parte
Continúa la situación que me llevó a cometer el más rico de los placeras
Una sesión de fotos provocada por un hallazgo incidental, que pasó a mas...
Sonia me relata lo que sucedió en su cita de trabajo...
Para que se sitúen debo decirles que expliqué en un conocido servidor de relatos eróticos de la red las relaciones que había tenido mí esposa con su amante, un amigo de juventud al que reencontró tras casarse conmigo.
Violada por necesidad. Tuve que dejarme violar para poder llevar dinero a mi familia y sobrevivir yo misma.
Mi polla esta que reventaba así que pensé en aliviarme y buscando un poco mas vi fotos suyas con la cara ocultada en las que les mostraba su cuerpo desnudo, incluso fotos muy subidas de tono en las que se veía claramente su coño abierto introduciéndoos un dedo, ni que decir tiene que fueron las imágenes con las que me masturbé.
Ansioso esperaba mi cambio y la llave del cuarto, cuando de pronto la puerta del elevador se abrió. El ruido del elevador llamó mi atención y entonces vi a aquella pareja salir.
A partir del siguiente lunes cuando veía algún grupo cuchicheando., de inmediato se tensaba al pensar que pudieran estar hablando de ella, preguntándose si acaso podría alguien ya haberse enterado de lo suyo con el Sr. Hernández y haberla encasillado dentro de aquel grupo de “mujeres fáciles para consumo de los jefes y clientes distinguidos”.
Me case con mi novio de toda la vida y padre de mi hijo, cuando tuvimos trabajo fijo, la relación es muy buena en todos los sentidos y no me quejo de nada, yo ahora trabajo en la empresa de mi padre, termine mi carrera de empresariales con buenas notas, mi marido es comerciante y aunque no esta mucho tiempo en casa me tiene bien atendida.
Estuvo así hasta que le pedí que hiciéramos un 69, lo cual aceptó de buena gana. La tiré a la cama y la bajé la tanga extrafina que tenía. A la vista quedó un chochito espectacular que invitaba a ser comido, eso hice y así estuvimos durante 15 minutos hasta que yo acabé. Me limpió bien la pija con la lengua y me pidió a gritos
Aun así, la rigidez habitual de mi miembro cuando soy poseído no podía ocultarla, pues con cada envite la rozaba por detrás. El tenue roce de su fino camisón contribuía a aumentar mi placer, por lo que sin siquiera darme cuenta, cada vez buscaba mas ese contacto.
Las enormes ojeras que lucía a la mañana siguiente me permitieron comprender que se había pasado bastantes horas pensando en lo que debía hacer; y su forzada sonrisa, la primera que le veía en muchos años, me declaraba vencedor absoluto del primer asalto.
Yo me quede observando lo que ocurría alrededor y me preguntaba cuantas veces alguien habría hecho algo parecido. Me empecé a preocupar un poco al notar que "G" tardaba más de lo normal, ya habían transcurrido algo así como 15 minutos cuando le vi venir con una sonrisa de oreja a oreja.
Mi esposa gritaba de placer rogándole a Larry que se lo meta, "Métemelo Larry, por favor métemelo" Mientras Larry, con la ayuda de Irma, empujaba su inmensa verga, mi esposa colocó una pierna hacia atrás sobre las piernas de Larry y con su mano ayudaba a empujar su cadera contra ella.