Quería fundirme en su piel como el hierro, transitar en el laberinto de su mirada profunda y oscura repleta de más demonios que el mismísimo infierno. Pero no me importaba, él era mi Dios y yo quería, debía adorarlo.
El sofá de Carlos ya no era un mueble; era el altar donde nuestros tres deseos se consumarían.
Samuel y Esmeralda son una pareja cuya vida da un giro inesperado cuando ella queda embarazada. Lo que comienza como una noticia emocionante se transforma en un viaje de autodescubrimiento y placer compartido. A medida que el embarazo avanza, Esmeralda se convierte en una diosa lactante.
Estábamos los cuatro en el supermercado, era un viernes por la tarde y estábamos haciendo las compras de la semana como siempre.
Yo empujaba el carrito mientras mis tres amigos —Andrés, Mateo y Lucas— caminaban a mi lado, bromeando y riendo. El pasillo de los productos enlatados estaba casi vacío a
Mi primo se presentó en casa con un amigo de la infancia y luego de un rato de tragos tuve sexo con ambos ... No me esperaba que mi amigo me fuese a coger y de la forma tan rica que lo hizo
Playa en el parque me lo folle, i me metió los dedos el q me pillo mando, gorda ,la tenía se la chupe,en lo oscuro
Empecé la tarea de travestirme y transformarme en una mujer, quería sentirme linda atractiva, uno de los problemas, cómo atraer a un hombre hacia mí, nunca supe que ponerme, pero sabía, para que eso funcione, tiene que ser sencillo. Empecé a revisar el placar de mi ex, buscando ropa para usar yo, de
La empecé a besar por el cuello y empezó a respirar agitada de inmediato, me fui a su boca y la besé, le metí la lengua en su boca hasta que bajé una de mis manos a su coñito y estaba húmedo, metí un dedo y ella pegó un brinco “aah me duele soy virgen”, le dije “tranquila aun lo serás”
Él tenía todo preparado para mí, subió a la cama y se arrodilló frente a mí para ofrecerle mi culo a su perro y su verga que tenía el sabor a mí misma a mi boca, él me hacía que la probara, mientras Ghost se trepó a la cama y me olisqueaba por detrás preparándose para penetrar a su nueva perra...
"Hacía mucho tiempo que me vestía de mujer en la intimidad, pero la calle seguía siendo una frontera prohibida. Salir del armario no es solo abrir una puerta; es domar una adrenalina salvaje que te golpea el pecho. Esa noche, decidió que ya no sería un simulacro. Iba a salir como una guerrera, dispu