Ya hacia un tiempo largo que vivía una situación matrimonial con mi ex, pero yo seguía sintiendo ese deseo de ser mujer y sentir la necesidad de estar con un hombre y servirlo, siendo su hembra, y que él me haga suya y yo ser su mujer, no solo en el sexo, yo quería ser suya, lavarle la ropa, limpiar la casa, cocinarle, este deseo ya hacía varios años que los tenia. En ese tiempo vivía en un pueblo llamado Ver…., al sur de la plata. Un día viernes, mi ex me dijo, que su mamá se sentía un poco enferma y que quería ir a su casa para verla y de ser necesario para cuidarla.

Así que yo asentí, y le dije que se tome su tiempo y que cuide a su mamá hasta que se ponga bien, que lleve plata y si no le alcanzaba que me avise y le mandaba más. En ese momento, me acorde de mis deseo y esa era una oportunidad de realizar lo que quería hacer, eso era una salida a la calle, vestida de nena, para buscar un hombre bien macho, un semental, un marido para que me penetre, para que me haga suya, que me domine y saber lo que yo iba a sentir o aguantar, y si me gustaba o no ser penetrada por un varón de esas características, es más hasta qué punto estaba dispuesta a separarme y entregarme a él. Así que me puse a planear esa salida, iba a ser una salida a la calle vestida de nena, para encontrar ese macho y además ser penetrada por él, y sentir en mí, su trato.

En ese momento, no sabía a donde ir. Planeando me organice y empecé a preparar todo. Cuando empecé a prepararme, comencé como transformarme y llevar a la realidad mis deseos de convertirme y vestirme de mujer, para salir a la calle, tenía muchas dudas y miedos, pero ya estaba totalmente decidida en hacerlo.

Empecé la tarea de travestirme y transformarme en una mujer, quería sentirme linda atractiva, uno de los problemas, cómo atraer a un hombre hacia mí, nunca supe que ponerme, pero sabía, para que eso funcione, tiene que ser sencillo. Empecé a revisar el placar de mi ex, buscando ropa para usar yo, debía elegir las que me entraran, que me gustaran y que sean lindas, aunque debería haberme preguntado ¿Cuáles son las prendas de lencería y de vestir que toda persona necesita para atraer a un hombre transformarse o travestirse, debería haberlo planificado antes y saber que tendría que usar para ser, o sentirme una mujer?

Es más, no hay nada, ni nadie, que te ayude a planificar, a prepararte a transformarte, no hay nadie que te enseñe a maquillarte, a vestirte, o a comprar la ropa. Seguramente hay muchas personas que te critiquen, pero cuando ya empecé a vestirme, nada me importaba, solo quería hacerlo.

Lo primero fue elegir la ropa, vi un falda corta ancha y cómoda, creía que me iba a quedar bien, era suave y no necesita plancha ya que no se arrugaba, era muy suave y se acomodaba muy bien a mi cuerpo y resaltaba mi figura marcando bien mi trasero, dibujando el contorno de mi caderas y curvas, un conjunto del mismo color oscuro, bombacha tipo colaless que se acomodaba bien a mi entrepiernas y a mi trasero, además de un corpiño que tenía relleno para hacer nota mis pecho ya que yo casi no tengo tetas, medias altas color negras de encaje, que se sostienen con unas ligas desde la cintura, eran brillosa que hacia resaltar mis piernas.

En la mañana ya me había dedicado a comprar un par de zapatos eran unas chatitas de taco medio bajo unos 5 centímetro, que se abrochaban con una hebilla sobre el tobillo. Además una blusa moldeadora color claro brillante, bastante ajustada a mi cuerpo que hacían resaltar mis pechos, parecía que tenía unas tetas grandes, en realidad solo era el corpiño con relleno.

En la tarde me fui a bañar temprano, aunque primero use una enema para limpiar mis intestinos, ya que mi idea era ser penetrada, no sabía si iba a lograrlo o no, pero si se daba, no quería ensuciar con materia fecal al varón semental que me haría suya, penetrándome. Además con un plugs anal trate de dilatar mi ano, lo tuve colocado en mi ano por un tiempo largo para dilatarlo bien sabía que me iba a doler. Luego me bañe y me seque, ya estaba lista para vestirme.

Luego me coloque la peluca que tenía era corta, un color colorado, muy llamativa, me maquille y me puse un labial rojo.

Cuando termine de vestirme mire la hora y eran la 21 hora de la noche, así que salí y me dirigí a la cochera un poco con miedo, para que no me vieran ya que en el edificio muchos me conocían y me vean vestido de nena, llegue a la cochera tome el auto y me dirigí a un pueblito llamado Punta Indio, llegue a la playa y deje el auto en un estacionamiento, había varios autos y cerca muchas personas y empecé a caminar por la playa. Yo sabía que en la noche de los sábados hay muchos hombres pescando, y me fui caminando por detrás de ellos, solo distanciado uno o dos metros. Vi que muchos hombres me miraron, además me había puesto un perfume de mi ex, que me gustaba mucho y me puse bastante, cosa de atraer alguno.

Cuando llevaba unos trecientos metros, ya bastante alejado de los pescadores, vi que uno me seguía, todavía estaba lejos pero iba por el mismo camino que yo llevaba. Así que empecé a caminar más despacio, para que me alcance y lo hizo enseguida, ya estaba a dos metros de mí y me dijo “disculpe”, me pare, me di vuela y en vos fuerte le dije “en que lo puedo ayudar”, mi intención era que él, se dé cuenta que yo era un masculino vestido de mujer y no de sexo femenino.

Se ve que ya lo sabía, me debió ver bien cuando yo pase cerca de ellos y se acercó y me dijo “la puedo acompañar”, y yo le respondí, le dije que “sí”, y me dijo “la vi muy bonita y me propuse hablar con alguien, ya que estoy solo”. “A bueno” le dije, “yo soy Romyna”, “un gusto Romyna, yo soy Juan”, yo le dije “que lindo nombre Juan, me gusta”, seguimos caminando y charlando unos 200 metros más, ya bastante lejos de los pescadores, creo que ya no nos veían más.

Entonces él me dijo “no quieres que nos sentemos allí un rato y me indico un lugar algo más oscuro con un poco de pasto como para sentarnos, agrego así nos conocemos más”, le dije “bueno” esperando su accionar, me senté en la arena y él se sentó muy cerquita de mí. Él casi no perdió tiempo y me dijo “me gustas mucho” y empezó a acariciarme, empezó por los brazos y siguió por más, me hablo mucho, me alagaba, me decía muchas cosas bonitas y a mí me gustaba mucho sus halagos, más o menos unos 40 minutos, cuando se decidió y me dijo que me quería hacer el amor, yo quería, pero le dije me parece muy rápido Juan, él me dijo, si es cierto, pero así disfrutamos más ¿no te parece? Entonces acepte y le dije, bueno pero vayamos despacito, porque es mi primera vez, soy virgen le dije.

Me dijo, no te preocupes “yo te voy a cuidar hermosa”, esa frase me gusto, despacito me giro hacia él y quedo de rodillas frente a mí, tomándome de las piernas, tirando de ellas me acerco hacia él, tomo mi cabeza y empezó a besarme en la boca, realmente quede embelesada, lo que me hacía me encantaba, así que alce mis brazos sobre su cuello, y lo tome yo también de la cabeza por el cuello a él, quedamos muy pegados, despacio fue acostándome en la arena, luego tomo mis piernas y las alzo sobre su hombro y me dejo colgada, mis piernas sobre su hombros y mi cabeza sobre la arena, mi falda cayó sobre mi vientre dejando mi cola al desnudo al descubierto y muy cerca de su cintura, acostado sobre mi seguía besándome y empezó a morder mis labio y sin dejar de morderme bastante fuerte quedo con sus manos libres para abrir su bragueta y correr mi bombacha sin sacármela, pero dejando mi ano al descubierto, listo para introducir su herramienta en mí.

Hasta ese momento no sabía que su herramienta era muy grande 22 por 5, muy gruesa, con una mano lo sostuvo hasta que me entro, lo hacía despacio, me cuido, pero cuando empujaba yo gemía muy fuerte, jadeaba, resoplaba aullaba, mugía lloriqueaba, lo que entraba era muy grande, muy gruesa, me estaba desvirgando, adiós a mi virginidad, era la primera vez que un hombre me estaba haciendo suya.

Me tuvo más de una hora, haciendo su trabajo, haciéndome suya y para mi fueron horas, me pregunto más de una vez si quería que lo saque, siempre le dije que no, aunque no lo aguantaba más, me había partido en dos como a un queso, los huesos de mis caderas se habían abierto, se habían separado, sabía que después no iba poder caminar, porque me rompió, toda, pero no quería que me lo saque, tenía que aguantar el dolor.

Lo tuvo mucho tiempo adentro mío, creo que demasiado, pero yo no quería que me lo saque. Quería seguir teniéndolo adentro de mí. Después estuve mucho tratando de recuperarme. Me pregunto si me gusto y le dije que sí, me pregunto si quería volver a verlo en otra oportunidad, otra vez y le dije que sí, de hecho lo hicimos varias veces más, incluso en su casa, yo estaba enamorado de él, quería vivir con él.

Regresar 500 metros hasta el auto me costó mucho, pero por suerte regresamos como a las 5 de la mañana y los pescadores ya no estaban más, si llegaban a estar se hubieran dado cuenta que estaba sin virginidad.

Cuando llegamos al auto, me abrazo me apoyo contra el auto, me apretada y me empezó a besar en la boca y me mordió de vuelta mis labios, me dijo que le gustaban mis labios, me tuvo media hora más en sus brazos.

Después arranque el auto y me fui a mi casa, llegue como a la 7 de la mañana, pero era domingo y no había nadie. Me acosté en la cama boca abajo me puse varias compresa con agua fría.

Me dolió como una semana, pero estaba embelesada, feliz y con ganas seguir por más, así que apenas me recupere fui a buscarlo otra vez, lo encontré pescando de nuevo, pero levanto todo y me llevo para su casa, cuando entramos me dijo sácate la ropa y vamos a la cama, le dije que no, que me acueste en la cama y que levante mi falda y lo haga y que ponga sus manos por debajo de mi corpiño, y así lo hizo, me tubo como una hora más, pero lo hizo más despacio, me la metido toda y me seguía doliendo, esto se repitió varias veces más, ya que el un día desapareció, nadie sabía nada más de él.

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Romyna

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