Una profesora tiene la experiencia más maravillosa y excitante de su vida con unas alumnas muy perversas

Note como la punta del calabacín recorría mis labios vaginales de arriba a abajo pero no llegaba a introducirse, cosa que de alguna manera me ponía nerviosa, entonces esa punta empezó a bajar aproximándose a mi culo y buscando mí agujero. Intuyendo lo que iba a pasar intente decir algo pero la lengua de Sonia penetro con fuerza en mi boca y me acallo mientras Mónica me introducía el calabacín por el culo sin piedad.

Lunes de resaca

Decidieron ir a ver una película porno y cuando se dieron cuenta estaban completamente rodeados de chicas. Estaba nervioso. La dejé estar. Me desabrochó los botones del pantalón y me metió la mano dentro de los calzoncillos. Mi polla estaba en todo su esplendor. Ella me la cogió con toda su mano, como quien coge un palo, y con su dedo gordo jugaba con mi glande.

Era la última noche de su mejor amigo antes de casarse y se disponían a pasarlo en grande

Nosotros disfrutamos de la noche de burdel, es decir vimos todas las zorras, las conversamos, comparamos precios, pedimos descuentos, obtuvimos rebajas, pellizcamos muchas tetas y lamimos uno que otro culo, al terminar la noche y empezar la madrugada cerraban el local, entonces nos llevamos ese par de perras para un motel cercano, no metimos los 4 a una pieza y a culiar en forma.

Al salir de la ducha se percató que no había toallas y su sirvienta que pícaramente se ofreció a traérsela, le miró su desnudez y en vez de sorprenderse se excitó profundamente

Comenzamos una buena amistad y ella me confeso muchas cosas, que su marido era muy celoso y que no podía salir de su casa que fue virgen hasta su matrimonio y que últimamente las relaciones sexuales con su marido iban disminuyendo, me entere que le gustaba mucho el sexo y que también tenía cierto gusto por las películas pornográficas.

Aquella noche estaban eufóricos y su abuela los pilló y en vez de sorprenderse, empezó a dar consejos de cómo darle placer a un hombre

Mis ojos abiertos, se empezaron a entrecerrar al notar las caricias que recibía en mi glande de la lengua de mi abuela. -¡Síííií…!- me escuché decir. Al cabo de unos segundos de indescriptible placer, mi abuela, sonriente y con cara de vicio, se volvió nuevamente a Laura para decirle -otra cosa que les encanta es esto- Se desabrochó la blusa y ante mis ojos aparecieron sus grandes pechos.

Lady Godiva 2001

Tuve algunos problemas médicos al cabo de un año y medio de recolección, puesto que la inmensa cantidad de relaciones sexuales que tenía me provocaron una pequeña fisura en el cuello del útero. Una vez repuesta seguí con mi propósito, y luego de 3 años logre recolectar 180 LITROS!

Mi sirvienta me espía por curiosidad y termina obteniendo mucho placer

Y así fue me desnude me senté en la silla y me empecé a hacer la paja, mientras veía la película en eso la muchacha llega y me ve desnudo con la verga durísima y yo con tal de darle el mejor espectáculo… no la miraba pero sabía que me estaba viendo y empecé a hacerme la paja más fuerte hasta que mi leche empezó a salir el primer chorro de leche llego casi al televisor… los siguientes no más lejos de eso pero si muy lejos, de seguro ella habría quedado impresionada por el espectáculo.

Su amiga Ana estaba deseosa de placer y sexo y él estaba dispuesto a satisfacerla por completo

Bueno en eso ella empezó a mamar y a mamar me daba besos me besaba y me chupaba las bolas pero yo estaba tenso no estaba relajado cien por cien imagínense ustedes en la casa de un guardia nacional con la mujer de un guardia nacional coño nada más con lo bruto que son y de paso con una 9 milímetros en la cintura verga me podía matar y decir que estaba robando y ya muerto quedaba pero bueno como muchacho al fin de 18 años no pensaba ya en eso.

Viaje de novios al Caribe, mucho calor y todo el día calientes

Al taxista le dije que me acompañase al lugar donde están todos los trabajadores del hotel, y justo en la puerta me estaba ya esperando el animador, cuando abrió la puerta y entro en el taxi enseguida me pregunto dónde estaba mi marido y diciéndole yo que se había quedado en la habitación se avanzó sobre mí y empezó a besarme apasionadamente como si el mundo se le fuese en ello, el conductor del taxi ya un poco mosca nos dijo que si íbamos a ir a algún sitio o solo queríamos darnos el lote allí dentro.

Los guardias de seguridad: la fiesta nunca termina

Me contó que hace algunas semanas no podía tener relaciones con su mujer, ya que no lograba tener una erección, mi jefe era un hombre de 60 años que se mantenía bastante bien físicamente y aun se lo veía atractivo, llevaba 35 años de casado y siempre el sexo con su mujer a pesar de ser clásico había sido muy satisfactorio para ambos. Le pregunte sí había visto un médico y me dijo que sí y que no tenía nada.

Un gran día para él, parecía que empezaba a cambiar su suerte y ella estaba dispuesta a colaborar en todo

Enfrente al quincho había una pileta y yo me bañaba y nadaba. Como sé que caliento a las mujeres aprovechaba tener el torso desnudo para pasearme delante de ella. Iba por el jardín hasta donde estaba y me secaba cerca suyo para que me viera acariciándome la espalda lentamente y los músculos de los brazos. Me gusta ser lindo y saber que las tías se calientan conmigo. Una vez, en la pileta, me excite solo y cuando salí del agua estaba con mi polla dura y se levantaba todo el traje de baño.

Ella puso sus condiciones a la propuesta de ser gogó en una despedida de soltero de un compañero de facultad

De nuevo los chicos comenzaron a animarse así que continuamos con una nueva sesión de sexo. Como nadie había llamado a mi puerta trasera les anime a ello, ya que muchos de ellos jamás lo habían probado, Sebas, por ser el anfitrión, fue el primero. La verdad, que de su follada no saque nada de placer. Me embestía como si fuera el macho más macho de macholandia.

Cómo cambió mi esposa en el bar swinger

Le dije que no había problema, que siempre era bonito volver a ver a los viejos amigos, que si quería ir adelante. ¿Y si se pone romántico?, me dijo, ¿si quisiera hacer el amor conmigo?, se me paró de inmediato el pene al momento que le estaba contestando: pues si quieres hacer el amor con él, pues hazlo, conste, me dijo. Llegó la noche y se bañó, poniéndose uno de sus mejores vestidos.

Desde que era su esclava iba de orgasmo en orgasmo, su amo era el hombre más excitante y haría cualquier cosa por complacerle

Ella salió de inmediato a cuatro patas, se detuvo ante su amo, de inmediato inclinó la cabeza y empezó a lamer sus botas con adoración. A él le complacía aquella muestra de adoración, le excitaba verla así, con su culo al aire al agacharse a sus pies. La aceptó como esclava sobre todo por su trasero, el cual encontraba firme y deseable, bonito y sobre todo sin marcas, quería ser él quien pusiera las marcas del látigo en sus nalgas y culo.

A mi novia le excitaba muchísimo hacer todo lo que le ordenaba, era una chica muy buena, dócil y obediente

Me da muy fuerte, muy rápido, por más que me quito, me encuentra, me saca el aire y casi no puedo concentrarme para atender a mi propia mamada de tanta chupada y lamida que me da, he sabido que las chicas levantan las caderas casi ahogando al incauto romeo, pero yo trato de rehuir el contacto, al tiempo que agradezco no ser tan hábil como para hacerlo.

Desde el primer día que se fue a vivir con ellas le hicieron sentir como en su hogar sin imaginar lo excitante que sería su estancia allí

No pude dormir, pasé la noche pensando. Consideré que lo más conveniente sería no ir a la universidad (aun sabiendo que tenía examen) y me quedaría en casa teniendo sexo con ella mientras su mamá trabajaba. En la mañana, a la hora de los aeróbicos fui a la sala y la tomé por la cintura, lo extraño fue que me miro ofendida, me pegó una cachetada, me insultó y me preguntó que qué me pasaba.

Cuando se conocieron no tardaron en congeniar, todo era perfecto, tenían una relación magnífica hasta que un día algo en ella le hizo sospechar

Cuando, después de comprobar el número de asiento, estiró los brazos para colocar su pequeña bolsa en el portaequipajes, sus pechos ya de por sí altos y firmes, se elevaron aún más con la postura. Tenía el pelo intensamente negro, como sus grandes ojos, una cara de las de anuncio de cosmético, ya me entienden, y un cuerpo precioso. Cuando se sentó a mi lado, después de dirigirme una sonrisa que me derritió, su falda recogida dejó ver casi la mitad de unos hermosísimos muslos.