Una reconciliación es mucho mejor, si hay sexo de por medio

Gambito y Rogue parecían una pareja de recién casados después de aquella noche de amor, todos en la Mansión-X los veían siempre juntos, abrazándose constantemente, dándose mimos y hablando lo mucho que se querían.

Su relación amorosa no era un secreto para los demás, pero si el hecho que pudieran hacer el amor.

Tanto fue su deseo de estar juntos, que cierto día Gambito la invito a bailar para que salieran a divertirse y así pasar un momento solos. Rogue aceptó gustosa ya que había pasado un buen tiempo desde aquella vez y no habían podido estar juntos nuevamente, así que quedaron en verse por la noche.

Al llegar la hora indicada Remy la esperó impaciente afuera de su habitación y al verla salir quedo con la boca abierta, se había puesto un vestido corto ajustado de color negro, el cual delineaba muy bien su figura y al parecer no usaba brasier, además llevaba unos guantes largos de seda negros que hacían juego con el vestido, sin mencionar las medias oscuras que hacían lucir muy sexy sus piernas…, ¡se veía espléndida!

– ¡Chere!….., ¡¿te arreglaste así para mí?! – dijo, observando embelesadamente su torneado cuerpo.

– ¿Te gusta?…, lo compre especialmente para esta noche.

– ¡Me encanta!…, ¿pero sabes qué?… Se me ocurre, que en lugar de salir a bailar, nos quedemos mejor en tu habitación…, para que me hagas un striptease. – dijo bromeando.

– Podría hacerlo si quieres…., pero tendrías que ganártelo primero. – contesto, siguiéndole el juego.

– ¡¿En serio?!…, ¡¿y qué debo hacer para ganármelo?!

– Llevarme a bailar… y si logras hacer que esta noche sea inolvidable para mí….., con gusto te lo haré cajun. – respondió, haciéndole ¨otra¨ apuesta interesante.

Acepto y decidido a ganarla salió con ella rumbo a la discoteca. Una vez ahí, bailaron todas las piezas que ponían, en especial aquellas que eran lentas, así estaban cerca el uno del otro. Lo hicieron todo el tiempo y solo descansaban para tomarse algunas copas, pero siempre estaban abrazados…., enamorados…., disfrutando de lo que se podría decir, su mejor cita.

Bailaron hasta muy tarde, pero ella se había pasado un poco de copas y estaba sintiendo los efectos del mismo, comenzó a portarse de una forma más atrevida con Remy, puso las manos de él en su trasero mientras movía sus caderas provocativamente, muy pegada a su cuerpo, lanzándole una mirada llena de deseo, como queriéndole decir algo a Gambito lo cual no tardó en darse cuenta y le preguntó:

– ¿Quieres decirme algo, querida?…. lo veo en tu mirada.

– Si Remy, estoy que ardo en deseos porque me toques mi sexo ahora mismo. – contesto, sorprendiéndolo.

– ¡Chere!…, ¡¿estas segura de lo que dices?!…, ¡estamos en una discoteca y no creo que sea conveniente!

– ¿Tienes miedo? – pregunto, retándolo.

– ¿Miedo yo?… ahora veras. – contesto disponiéndose a meter su mano debajo del vestido con disimulo. 

Rogue levanto una pierna para que la sujetara en el aire con su otra mano (de esta forma parecían una pareja que estaban bailando sensualmente y nadie se dio cuenta de lo que estaban haciendo) se abrió un poquito para que deslizara sus dedos entre su ropa interior y luego con suavidad acaricio su sexo, notando que se encontraba bien húmeda.

– ¡Estas mojada, mon amour! – dijo sorprendido.

– ¡De lo excitada que estoy, Remy!….., ¡Te deseo y tengo unas ganas inmensas de hacer el amor contigo!

– ¿Entonces por qué mejor no vamos a un lugar más discreto, chere?

– Si querido…, mejor vallamos a un hotel, que me estoy muriendo de ganas de ser tuya.

Suspendieron todo y salieron de la pista de baile dispuestos a abandonar la discoteca pero entonces Rogue lo detuvo diciéndole que la esperara un momento, que se iba a arreglar un poco en el tocador de damas, así que se alejó dejando a Gambito solo.

En eso, una chica llamada Vanessa conocida por él (ya que fue una de sus ¨ conquistas ¨ en el pasado) se encontraba en la discoteca y los había observado toda la noche. Estaba celosa de ella y tenía en mente quitarle a Remy esa noche, así que al verla irse al tocador ésta aprovecho y se le acerco a Gambito por detrás y en un descuido de este, le cubrió los ojos para que adivinara quien era diciendo :

– Knot, Knot….

– ¿Quién es? – pregunto él, creyendo que era Rogue.

– Tu adorada Vanessa. – contesto, mientras se colocaba en frente y le daba un beso a Gambito, antes de que este pudiera reaccionar.

Remy se mostró sorprendido al descubrir quién era la persona que estaba atrás y dijo:

– ¡Vanessa!…., ¡¿qué haces aquí?!

– Esperando tu regreso, querido…., aún recuerdo lo que hicimos la última vez. – contesto, refiriéndose a alguna noche que pasaron juntos.

– Espera Vanessa…, debes saber que yo ahora… – trato de decir Gambito, pero no pudo, pues la chica lo silencio con un beso robado.

Justo en ese instante, Rogue regresaba del tocador y al verlo besándose con ella, sintió la sangre hervir en sus venas, a la vez que su corazón se le partió en mil pedazos…, tuvo el impulso de salir de la discoteca, pero se detuvo al pensar mejor en descubrirlo en su engaño de una buena vez, así que se les acercó y enojada dijo:

– ¡No pierdes el tiempo!…, ¡¿verdad Remy?!

Este al verla se congelo, los hechos hablaban por si solos, pero tenían una explicación…., aunque sabía que no le creería.

– ¡E-Espera Rogue!…., ¡n-no es lo que tú piensas!…., ¡déjame explicarte!

– ¡No necesitas explicarme nada!…., ¡lo vi todo!

– ¿Ustedes se conocen? – pregunto Vanessa, haciéndose la desentendida.

– ¡S-Si!…, ¡venimos juntos a…

– ¡¿¿Me conoces??!…., ¡¿¿solo me conoces??!…., ¡¡eres un estúpido Remy!! – grito Rogue sin dejarlo terminar lo que iba a decir, furiosa por su respuesta.

Le lanzó una mirada llena de rabia para luego darle la espalda y salir del lugar corriendo, dejando a Gambito sorprendido por su reacción.

– ¡¡Mon Diu!!…., ¡¡ ¿qué fue lo que dije?!!….., ¡¡soy un idiota!! – se dijo a sí mismo, al darse cuenta de sus palabras.

– Olvídala Remy, ella nunca podrá hacerte feliz como yo. – expreso Vanessa, queriéndolo abrazar.

– Creo que tú y yo quedamos muy claros la última vez que nos vimos… ¡¿No entiendes que lo nuestro termino?!…. ¡entiéndelo niña! – contesto Gambito, separándose de ella y visiblemente molesto por su insistencia.

– ¡Pero me gustas, Remy!…. ¡Quiero volver contigo! – suplico la chica.

– ¡Pero yo no! – respondió y sin más la dejo ahí parada para salir tras Rogue.

– ¡Demonios!… ¡Parece que esa estúpida lo tiene interesado!… Debe ser que pensaba darle el culo esta noche….. Pobre tonta…, Remy no descansara hasta conseguirlo. – expresó Vanessa, molesta por su desplante y pensando que solo era una chica a la que estaba tratando de seducir.

Entre tanto, Gambito salió de la discoteca y con la mirada busco a Rogue a su alrededor, logrando verla a la distancia que caminaba cabizbaja y 

triste. Fue tras ella y cuando la alcanzo quiso detenerla para hablar, pero ella lo ignoro sin siquiera mirarle, entonces dijo: 

– Comprendo que estés enojada conmigo chere, pero te aseguro que todo tiene una explicación, si tan solo me escuchas un momento yo…

– ¡¡No quiero saber nada, Remy!! – contestó, sin dejarlo terminar de hablar y volteándose para mirarle a la cara – ¡¡Te estabas besando con ¨esa¨ y como si fuera poco, le dijiste que yo era para ti una ¨conocida¨ y no tu novia!!…. ¡¡No quiero volver a verte nunca en mi vida, desgraciado hijo de…!! 

– ¡No, mon amour!…, ella me abordo cuando te fuiste al tocador, y sin más.., ¡se me abalanzo!….. ¡Te juro que yo no la bese!…., ¡ella me beso a mí! – explicó Gambito, tratando de convencerla.

– ¡¿Y piensas que te voy a creer?!…, ¡¿Me crees tan estúpida?! – respondió, 

dándole la espalda dispuesta a alejarse y dejarlo ahí parado, pero Gambito la detuvo por detrás abrazándola, a pesar de que se resistiera y le dijo:

– Estúpida no…, enamorada…, porque si realmente me amas tanto como yo a ti, me creerás y me darás otra oportunidad…, sino…, me apartare de ti y no te haré sufrir más, chere…, ¡te lo juro!

Era cierto que lo amaba, pero no sabía si él también, por lo que dijo:

– No te creo, Remy.

– ¡Créeme, Rogue!….., ¡te amo y no quiero perderte!

– ¿Me amas tanto que le dices a todas que solo me ¨conoces¨? – reclamó.

– Te pido que me disculpes por eso, no fue mi intención decirlo, estaba nervioso por la situación y no pensé en lo que decía…. ¡Perdóname!

– ¡Claro!…., ¡¿por qué no debías de estarlo?!… ¡si te sorprendí con las manos en la masa! – dijo molesta.

– ¡No chere!…, tenía miedo de que me dejaras…, no quiero perderte, eres la mujer de mi vida y… te amo.

Sus palabras tocaron su corazón herido, removiendo sus sentimientos hacia él, por lo que dijo con tristeza: 

– Si lo soy…, ¿por qué no me siento segura de ti, Remy?

– Si dudas de mí, estoy dispuesto a ganarme tu confianza, solo dime que quieres que haga y lo haré. 

Sintió que le hablaba en serio, que estaba dispuesto a hacer lo que fuera para ganarse su confianza, así que le preguntó:

– ¿Estarías dispuesto a confesarme tu vida pasada Gambito?

– Si lo deseas, lo haré.

– Entonces háblame de tu vida sentimental Remy, dime quien era esa mujer con la que te besabas…., cuántas mujeres has tenido en tu vida y sobre todo…, a cual has amado realmente….., ¡y quiero la verdad!

Se fueron a una cafetería, para tomarse algo y estar más cómodos mientras hablaban. Remy le confeso toda su vida amorosa, sus affairs y aventuras, pero nunca dijo si amó realmente a alguna. Rogue se sintió algo decepcionada, creyó que el haber estado con tantas mujeres demostraba la clase de persona que era en realidad, así que al terminar de hablar dijo:

– Bien, me has dicho tu relación amorosa con todas esas mujeres, pero no me has dicho si realmente estabas enamorado de alguna.

– Creí estar enamorado de una…, de Belladona…, fue el amor de mi infancia y mi adolescencia, me case con ella para traer la paz a nuestros Gremios, y pensé que sería feliz a su lado…., luego sucedió la tragedia con su hermano y nos vimos forzados a tomar caminos distintos. – respondió.

– Dices que creíste estar enamorado de ella…., ¿habrías sido feliz a su lado? – pregunto Rogue. 

– Habría vivido a su lado creyendo que era la mujer de mi vida… ¿Pero sabes algo chere?…, distanciarnos fue lo mejor que pudo sucederme.

– ¿Por qué lo dices?

– Porque gracias a eso…, te conocí a ti….., y por primera vez supe lo que era estar enamorado. – dijo, mientras sujetaba su mano.

– Rogue se sonrojo al oírle decir tan dulces palabras, pero no quería creerle, pensó que solamente lo decía para ablandar su corazón y renuente dijo:

– Lindas palabras cajun, pero… ¿piensas que te voy a creer?

– ¡Rogue, chere tienes que creerme!…., ¡te amo!…., ¡eres la dueña de mi corazón!…., ¡comprendo que no quieras perdonarme por lo que paso en la discoteca, pero te juro que esa mujer no significa nada para mí! – dijo Gambito tratando de ganarse su perdón por lo sucedido.

– Tu pasado habla por sí solo Remy, ¿qué te hace creer que estas realmente enamorado de mí y no un simple capricho como tus anteriores aventuras?

– ¡¿Crees que si solo quería seducirte, habría seguido contigo después de que fuiste mía?!…. ¡créeme Rogue!…., ¡te amo! – contesto, desesperado.

Lo miro a los ojos viendo el brillo en ellos de que le hablaba con la verdad y dejando escapar un suspiro, dijo:

– No debería creer en tus palabras Gambito, pero estoy perdidamente enamorada de ti… y mi corazón me dice que te de otra oportunidad.

– Entonces, ¿me perdonas? – pregunto esperanzado.

– Si Remy, te perdono.

– Gracias Rogue, te juro que no te arrepentirás de haberlo hecho, lo que vivimos esta noche solo fue un traspié en nuestra relación, pero nuestro amor es más fuerte que cualquier obstáculo y nada impedirá que estemos juntos. – respondió Remy contento por su reconciliación.

Se quedaron agarrados de las manos hablando lo feliz que se sentían de estar juntos, disfrutando de la velada, aún faltaba mucho para el amanecer.

– Y ahora… ¿qué hacemos? – pregunto ella.

– Que te parece si haces el striptease que me prometiste. – contesto bromeando.

– ¡¿Después de todo lo que paso, piensas que voy a hacer eso?! – contesto reprochándolo. 

– Dijiste que lo harías si te hacia inolvidable esta noche, chere….. Y creo que lo fue. – respondió, sonriendo maliciosamente.

Rogue se dio cuenta que tenía razón, estaba acorralada con sus propias palabra pues a decir verdad esa noche no la olvidaría nunca en su vida. Pero no estaba dispuesta a dar su brazo a torcer y queriendo seguir el juego respondió:

– Creo que eres tú el que debería hacerlo para mí…., así enmendarías tus errores.

– Lo haría, pero mi cuerpo no se vería mejor desvistiéndose como el tuyo. – respondió sonriendo.

– ¿Cómo lo sabes?…, si nunca me has visto hacerlo. – dijo con picardía.

– Por supuesto que si mon coeur…., en mis sueños. – contesto, para luego besarla románticamente.

Por unos segundos disfrutaron de esa caricia, luego dejando escapar un suspiro y esbozando una sonrisa, Rogue dijo:

– ¿Que voy a hacer contigo, Remy Lebeau? 

– Tengo una lista de lo que me gustaría que hicieras chere…, pero creo que no te atreverías a realizarlas. – dijo bromeando.

– ¿Estás seguro? – pregunto maliciosamente, como si adivinara a lo que Gambito se refería.

– ¿Que tienes en mente, mon amour? – preguntó, percibiendo sus intenciones.

– Por ahora…, que pagues la cuenta, me lleves al hotel más cercano que conozcas y una vez ahí…., haré más que solo desvestirme cariño.

Gambito al ver que la propuesta iba en serio, se apresuró a pagar la cuenta y rápidamente la llevo a un hotel cercano, una vez en la habitación Rogue dijo:

– Esta vez quiero ser yo la que lleve el control de todo Remy, si me haces caso, te prometo que lo que haremos será inolvidable para ti.

Gambito sorprendido por la propuesta, obedeció y se dejó conducir por ella hasta la cama donde estaba a punto de experimentar algo increíble.

Una vez ahí, lo desvistió de la cintura para arriba, luego comenzó a besarlo en la boca de una forma muy sensual, Gambito quería desnudarla pero ella no lo dejaba, diciéndole que haría todo el trabajo, que decidiría cuando lo haría y que solo se quedara recostado sobre la cama disfrutándolo todo.

– Vamos Rogue…, déjame acariciarte.

– Relájate, querido…, solo quiero hacerte un par de cosas que espero ninguna mujer te haya hecho en tu vida. – contesto sonriendo para calmarlo.

Beso su cuello como una vampiresa, para luego bajar por su pecho y lamerle con sumo deleite sus tetillas y sus pectorales, como repitiendo la misma escena de aquella noche entre ellos dos, con la diferencia de que esta vez seria ella la que lo excitaría.

Gambito estaba sintiendo un gusto enorme por lo que le estaba haciendo, ninguna mujer le había hecho sentir aquello, él siempre fue el amante que satisfacía a la mujer, pero que una mujer lo tratara como lo estaba haciendo ella…, ¡nunca!…, así que la experiencia resulto ser nueva para él. 

Suspendió lo que hacía para acercarse y decirle sensualmente:

– Esto es solo el principio de lo que pienso hacerte, querido.

Y acto seguido comenzó a desnudarse ante sus ojos, pero con mucha calma, lentamente y con movimientos sensuales, como realizando un striptease, quedándose al final solo con las medias y los guantes puestos, además de la única prenda íntima que llevaba…, ¡una tanga!…, el cual le quedaba fenomenal. Remy al vérselo puesto se excito muchísimo ( no era para menos,con esos guantes y las medias parecía una feme fatal).

Rogue comenzó a acariciar sus senos de una forma sensual, hasta inclusive los llevo a la boca para chupar sus pezones y juguetear en ellos con su lengua, todo esto lo hacía mientras miraba a Gambito con esos ojos verdes que le daban la impresión de que se lo devorarían vivo.

Él la observaba extasiado, no podía creer lo que estaba viendo, casi no reconocía a Rogue, nunca pensó que sería capaz de atreverse a hacer eso. Después se acercó a su boca y rozando sus labios con los de él, susurró:

– ¿Te gustan mis senos, Remy?

– ¡Si!…, ¡me encantan! – contestó visiblemente emocionado.

Se inclinó hacia él, acercando sus pechos a su cara y dejó que uno de sus pezones entrara en su boca, el cual comenzó a mamar como un bebe.

– ¡Oh Remy, que bien lo haces cariño! – expreso al sentir la magistral forma en que se los chupaba.

Luego intercambio el seno, para alternar la satisfacción que le daban sus mamadas. Para rematarlo enterró su cara en los senos, moviendo su busto de atrás hacia adelante, causando en Gambito un enorme placer, luego acerco su boca a la suya y dijo sensualmente, casi besándolo:

– ¿Te gustó, cariño?…., ¿quieres que siga?

– ¡Si chere!…, ¡haz conmigo lo que quieras!…, ¡soy tuyo ahora! – exclamo Remy, emocionado y repitiendo curiosamente las mismas palabras que dijo ella cuando entro al baño sorpresivamente aquella noche.

Rogue gozaba al verlo así, quería provocarlo más y más, excitarlo al máximo.

– Esta noche vas a ser mío…., solo mío. – susurro sensualmente.

Le dio un beso apasionado y luego se apartó colocándole un dedo en sus labios en señal de que guardara silencio y solo disfrutara de lo que iba a vivir.

Comenzó a simular que se quitaba la tanga ante él, diciéndole:

– ¿Quieres que me la quite?…., ¿o prefieres hacerlo tú?

– Con gusto te la quitare yo, mon amour. – contesto, disponiéndose a hacerlo pero ella lo detuvo diciendo:

– No querido…, si quieres hacerlo lo harás con tu boca.

Le sorprendió su idea, pero se excito mucho al pensar quitarle la tanga con los dientes, así que acepto y acto seguido Rogue se lo acerco a su boca para que la sujetara y luego comenzó a moverse hacia arriba, estirando su cuerpo hacia atrás mientras que él lo jalaba de tal manera que se fuera deslizando poco a poco hasta dejarle ver su sexo, luego lo deslizo sobre las medias de sus piernas hasta llegar a los tobillos, para después quitárselo del todo, quedando al final desnuda con las medias y los guantes solamente.

Fue entonces, que Gambito pudo percatarse que su sexo estaba depilado y maravillado dijo:

– ¡Chere!…., ¡te lo afeitaste!

– Lo hice especialmente para ti, querido…., ¿te gusta?

– ¡¡Oui!!…, ¡me encanta! 

Al verlo tan excitado con su sexo, se pasó un dedo por el mismo acariciándolo, queriendo humedecerlo con sus fluidos y por momentos llego a introducírselo levemente, solo para deleitarlo con la vista. 

Lo vio tan excitado que pensó emocionarlo un poco más, así que le preguntó:

– ¿Quieres probar mi néctar, Remy?

– ¡Me encantaría, mon amour!

Lo complació dándole un sorbo con su dedo empapado del fluido, lo coloco en su boca y este lo chupo con tanto placer, que comprendió que estaba deseoso de saborear su sexo, así que le dijo:

– ¿Te gusta querido?…. ¿quieres más?

– ¡Por favor, niña!…, ¡déjame saborear tu fruta prohibida! – rogó.

Y sin más, acomodo su sexo en la cara de este para que se lo chupara, por lo que de inmediato comenzó su faena, absorbiéndole todo el jugo que salía. A su vez coloco sus manos en los senos para que se los masajeara, mientras ella gemía con cada lengüetazo que le daba en el clítoris. Estuvieron así hasta que termino viniéndose en su boca, lo cual la hizo gritar del placer mientras Gambito se ahogaba en sus fluidos vaginales.

– Mmm… ¡Que rico lo haces, Remy!…. ¡Eres increíble! – dijo, mientras se apartaba de él.

– ¡¡Mon Diu!!…, si esto es lo que tenías en mente hacerme…., ¡estuviste increíble chere! – expreso Gambito, visiblemente satisfecho.

– Aún no termino, cajun…., apenas estoy comenzando. – expreso, mientras se disponía a lamerle el pecho y descender lentamente por su abdomen, todo esto mientras desabrochaba sus pantalones, luego procedió a quitárselos del todo, dejándolo completamente desnudo. 

Como si adivinara lo que pensaba hacer, Gambito se relajó y se dispuso a disfrutar lo que estaba a punto de vivir.

Rogue, con suma delicadeza, metió su miembro (el cual estaba completamente erecto) en la boca y comenzó a practicarle sexo oral, cosa que Remy disfrutaba muchísimo, pues lo hacía muy bien.

– ¡Me encanta como lo haces chere!…., ¡se siente increíble!

Y no era para menos, pues chupaba creando un vacío interno en la boca, que sumado al tacto de su lengua recorriéndole el pene producía tal sensación en él, que termino llevándolo al clímax rápidamente por lo que dijo extasiado:

– ¡C-Chere!…, ¡estoy a punto de venirme!…., ¡detente!

Pero lejos de suspender todo para que se calmara, aumento el ritmo de su mamada, dándole a entender que quería que se lo descargara en su garganta, lo cual para él no era mala idea así que dijo con dificultad :

– S-Si es lo que quieres…., pues lo tendrás.

Y termino acabando en su boca, gimiendo por el placer que le producía. Fue cuando Rogue percibió su semen caliente y espeso saliendo de él, entonces con mucho cuidado trato de retener toda su carga pero Gambito estaba realmente excitado y al parecer tenía el ¨tanque¨ demasiado lleno y termino ahogándose en su esperma por lo que tuvo que sacar su pene para dejar que saliera el resto disparado, impactando en su rostro y parte del cabello.

– ¡¡Remy!!…., ¡¡acabaste increíble!! – expreso asombrada por tal potencia.

– Lo tenía reservado… todo este tiempo, mon chere. – contesto, maravillado por lo que había visto (Rogue recibiendo su carga de semen en la boca para luego terminar salpicada del mismo en su rostro).

Mientras tanto, se dispuso a lamer con detenimiento todo su miembro, procurando recoger la mayor cantidad de semen esparcido y lo hacía como si saboreara un icecream, disfrutándolo muchísimo, lamiendo hasta sus huevos, inclusive hasta los guantes que se le habían salpicado también, realizando una magistral labor al recogerlo todo.

Al terminar, seco sus labios con las sabanas para acercarse a Remy y decirle:

– Mmmm…., estuvo delicioso, querido. 

– ¿Te gusto, mon coeur?

– ¡Me encanto!…, creo que me volveré adicta a tu semen. – contesto bromeando.

– Me encantaría ofrecértelo todos los días, pero me temo que mi capacidad no llega para tanto. – dijo Gambito, siguiéndole la corriente.

– Reduciremos la ¨dosis¨ entonces. – contesto sonriendo mientras lo abrazaba besándolo con pasión, para luego descansar y recuperarse de todo lo que habían hecho.

Pero Rogue no había terminado aún, quería darle a Gambito su ¨noche inolvidable¨ y para eso debía estar nuevamente en condiciones, así que procedió a estimularlo con caricias, palabras y besos sensuales, se colocó en un formidable 69 acercándole su sexo a la cara y poniéndolo en su boca para que este jugueteara con su clítoris mientras meneaba sus caderas levemente, se deleitó por unos momentos con lo que le hacia su lengua, para luego disponerse a mamarle el huevo, dándole de vez en cuando pequeños lengüetazos y besos en su glande. Permanecieron haciendo esto por largo rato, luego se puso a masajear su pene con los senos, como masturbándolo, mientras rozaba con su lengua el glande, fue una sensación tan maravillosa para Gambito que quiso corresponderle metiéndole un dedo en el culo provocando en ella un gemido de placer.

– Mmmm…., Remy no hagas eso todavía…., te dije que tuvieras quietas las manos. – reprocho Rogue con dificultad, por el placer que sentía.

– Perdón, chere…, prometo tener quietas mis manos…, por ahora. – respondió sonriendo, mientras retiraba su dedo.

Minutos después, pensó que ya estaba lo suficientemente excitado para la acción, así que incorporándose pregunto:

– ¿Quieres que te monte, cariño?

– Si Rogue, quiero que seas mía ahora. 

Se colocó mirándolo de frente, dispuesta a cabalgar sobre él. Con mucha sensualidad agarro su pene y jugueteo rozando su sexo con el mismo, simulo que se lo metía levemente, para luego sacarlo y volver a juguetear con su clítoris.

Gambito se moría de ganas por penetrarla, pero ella solo jugaba con su deseo, le divertía verlo excitado.

– No juegues conmigo chere, provocaras que acabe más pronto de lo que te imaginas y…. no quieres que eso suceda ¿verdad? – dijo Gambito, en protesta por lo que hacía.

Al ver que tenía razón, acomodo el pene en su sexo y poco a poco se lo fue metiendo, sintiendo como este le habría camino en su interior, hasta introducirlo todo.

– ¡Oh!…, ¡qué grande eres, Remy!… ¡Pareces un potro! 

– ¡Oui!…. ¡Al fin eres mía otra vez! – expresó Gambito, extasiado.

Luego comenzó a subir y bajar lentamente, cabalgando sobre su pene, procurando tener penetraciones profundas, hasta inclusive llegó a golpetear sus huevos levemente, luego se inclinó para acercársele y besarlo mientras acariciaba sus tetillas, todo esto mientras seguía moviéndose sobre él, permitió que le acariciara el trasero, los senos, su cuerpo…., lo que quisiera.

Después, se incorporó nuevamente, arqueando su cuerpo hacia atrás para apoyarse sobre la cama con sus brazos, mientras movía su cuerpo rítmicamente, causando que sus pechos se bambolearan por el movimiento, dándole una visión espectacular de los mismos a Remy, quien no perdió tiempo y se dispuso a mamarlos mientras se sacudían.

Luego le acaricio los huevos con suavidad, mientras la penetraba. Este gesto de ella termino por ponerlo muy pero muy excitado…, tanto que le dijo:

– Rogue espera…, no sigas.

– ¿Qué pasa, querido?…, ¿no te gusta como lo hago? – pregunto extrañada, luego de detenerse.

– Por el contrario chere, quiero que hagamos lo mismo…, ¡pero en tu culo! – contesto sorprendiéndola, pues no pensó nunca en tener sexo anal de esa forma.

– ¡¿Quieres que lo hagamos así?!

– ¡Si! 

– Entonces…., ya sabes lo que tienes que hacer, Remy. – expreso, llevando dos dedos de Gambito a su boca para chuparlos y humedecerlos con saliva.

Entendió lo que debía hacer y acto seguido llevo sus dedos empapados en saliva hacia su ano para disponerse a prepararlo para lo que venía, los metió suave y delicadamente, ensanchando la entrada para la penetración, a todo esto Rogue permaneció sentada sobre él, había sacado su miembro para acariciarlo con la mano mientras lo besaba, ahogando así los quejidos de placer que le producían sus dedos en su trasero.

Cuando pensaron que ya era hora, tomo su pene y con movimientos sensuales, procedió a metérselo en el culo…, lentamente…, sintiendo como su enorme miembro se habría paso en su interior poco a poco, causando leves gemidos de dolor en ella , pero esto lejos de asustarla, la excitaba muchísimo y cuando por fin logró metérselo todo, dijo :

– ¡Oh Remy!…. ¡Olvide que estas bien dotado!…, ¡pero me encanta como me rompes el culo, querido!.

– ¡Mon amour, me vuelve loco escucharte hablar así! – exclamo, antes de besarla.

Comenzó a moverse sobre él, estaba en la misma posición de antes pero ahora se lo estaba metiendo en su trasero, era una variante nueva para ambos, pues Gambito no había podido realizarla con otra mujer y ella no había tenido nunca esa experiencia, así que ambos estaban estrenando pose nueva…. y lo estaban disfrutando mucho. Gemían del placer, pero ambos ahogaban sus quejidos en un beso apasionado en el que entrelazaban sus lenguas dentro de la boca. 

Rogue repitió la misma operación de antes, la de acariciarle suavemente los huevos con una mano, luego cambio de operación recostando a Gambito sobre la cama para después con ambas manos, abrirse lo más posible las nalgas, para que su pene le entrara con mayor facilidad, moviéndose de atrás hacia adelante con movimientos sensuales, tratando de metérselo lo más profundo posible y decía :

– ¡Oh Remy!…., ¡eres mío, solo mío!…., ¡jódeme y acaba dentro de mí!.

– ¡Oui chere!….., ¡soy tuyo ahora… y siempre! – respondió, acariciándole los senos

– ¡¡Remy!!…, ¡¡ya lo siento venir!! – grito, sintiéndose llegar al clímax.

– ¡Yo también Rogue!…, ¡no lo puedo contener más! 

De pronto se levantó lo suficiente para sacar su pene y segundos después exploto sobre sus nalgas, salpicando de esperma parte de su espalda y el culo. Al sentir ese líquido caliente sobre su cuerpo, se excito muchísimo llevándola al orgasmo, lo cual Remy noto por sus característicos gemidos y movimientos, además de la cantidad de fluido que emanaba de su sexo.

Después de unos segundos de haberse calmado Gambito dijo: 

– Creí que querías que acabara dentro de ti, mon chere.

– Cambie de opinión, quise sentir tu semen caliente sobre mi otra vez. – respondió, llevándose los dedos untados de esperma a la boca para saborearlo con deleite. 

– Veo que disfrutas probar mi vitamina ¨S¨. – dijo Remy, refiriéndose al Semen.

– Mmmm…. ¡Esta exquisito!…, ¡me encanta!…. ¡Creo que soy adicta a tu vitamina ¨S¨! – expreso ella, con una sonrisa de satisfacción en sus labios.

Dicho esto, se le acercó para besarlo apasionadamente, en muestra de gratitud por el regalo de amor que le había dado, después Gambito dijo:

– Gracias por darme una noche inolvidable Rogue…., te amo.

– Y yo a ti Remy…., más de lo que te puedas imaginar.

Se recostó sobre su pecho para descansar y al poco rato ambos quedaron dormidos.

Despertaron horas antes del amanecer y apurados se vistieron para volver a la Mansión-X, sabían que si los veían llegar juntos tan tarde podrían levantar sospechas en los demás.

Días después, Rogue tendría una ¨fantasía¨ con Remy producto de un incidente ocurrido con una de sus compañeras de equipo, lo cual la haría hacer algo increíble para llevarlo a cabo. (Ver ¨Fantasía Realizada¨)

Luego de un par de semanas Gambito la invito a salir al cine, para pasar una noche romántica como novios y para su sorpresa se encontraron con Vanessa nuevamente, quien al verlo con ella quiso sembrar la discordia entre ellos dos otra vez, pues no podía aceptar que Gambito la había dejado, así que sin ninguna vergüenza, se acercó a ellos y descaradamente abrazo a Gambito, ignorando a Rogue por completo diciendo:

– ¡Remy, mi amor!….. ¡El destino nos ha vuelto a reunir, otra vez! 

Gambito, sorprendido por la llegada inoportuna de Vanessa, miro a Rogue quien molesta por el descaro de ella, se disponía a reclamarle, pero antes de que hiciera algo dijo:

– ¡¿Qué te pasa, estás loca?!…., ¡¿no ves que vengo acompañado?!

– ¡Oh!…, lo siento……, creí que venias solo. – dijo ella, fingiendo que no había visto a su acompañante.

Fue entonces que Rogue se colocó frente a ella, como encarándola y Vanessa fingiendo no conocerla le pregunto:

– ¿No nos habíamos visto antes?

– Ya lo creo querida…, fue en la discoteca, la otra noche. – respondió Rogue, lanzándole una mirada fulminante.

– Si…, ya recuerdo, estabas con él esa noche…., tenía entendido que eran amigos ¿verdad Remy? – pregunto coqueteándole a Gambito.

El descaro de ella termino por colmar la paciencia de Rogue y estuvo a punto de caerle encima, de no haber sido por Remy, quien percibió sus intenciones y decidió terminar la conversación de una buena vez diciendo :

– ¡No es mi amiga!…, ¡es mi novia!… ¡y nos vamos a casar pronto!.

Todo esto lo dijo mientras sujetaba la mano de Rogue, quien no daba crédito a lo que había escuchado.

Vanessa se mostró sorprendida por la noticia y viéndose derrotada, dijo:

– Ya veo…., conque eres su novia…., que suerte tienes querida…., no sé qué habrás hecho para conquistarlo…, pero te felicito.

Y se disponía a alejarse, no sin antes coquetearle descaradamente a Remy en frente de ella diciendo:

– Nos volveremos a ver…, querido.

Rogue enfurecida por su atrevimiento se dispuso a ir tras ella para reclamarle, pero Gambito la detuvo. Trato de calmarla, diciéndole que no prestara atención a lo que había dicho, que estaba celosa y que por eso dijo lo que dijo.

Después de un rato logro calmarse y fue cuando recordó lo que había dicho, por lo que le pregunto:

– ¿Es cierto lo que dijiste, Remy?… ¿Realmente quieres que sea tu esposa?… ¿O solo lo dijiste para que te dejara en paz?

– Era una sorpresa, mon coeur……, pensaba pedírtelo esta noche después de salir del cine, pero en vista de que ella apareció, se me ocurrió que te habría gustado que le diera la noticia a ella. – dijo, mientras sacaba la sortija de compromiso que le había comprado.

Al ver aquello dijo:

– ¡Oh, Remy!…, ¡que sorpresa me has dado, no esperaba que me propusieras matrimonio!…, ¡pero no sabes cuánto soñé con que me pidieras eso!

Lo abrazo llorando y después de besarlo con ternura Gambito pregunto:

– Entonces…, ¿aceptas ser mi esposa?

– ¡Si querido, acepto!…., ¡pero primero quiero que vivamos nuestra relación de novios, para disfrutarla al máximo! – contesto emocionada, dándole un beso romántico.

De esta manera, ambos tuvieron su relación formal de noviazgo, igual que la de Cíclope y Jean, permanecieron guardando su secreto, durante un tiempo, hasta que decidieron revelarlo a los demás en la Mansión-X, para sorpresa de todos.

Y si se preguntan si se casaron o no…, pues si…, se casaron…, pero mucho tiempo después de haber revelado su secreto a los Hombres X, ya que tuvieron que afrontar varios peligros combatiendo a los enemigos que amenazaban con la paz mundial, además de superar problemas en su relación (celos injustificados tanto de él como de ella, rompimientos en la relación, corazones rotos, etc.) típicos de un noviazgo, pero que ambos pudieron superar juntos, pues se habían conquistado el uno al otro dándose amor y sobre todo…, mucho sexo.

¿Qué te ha parecido el relato?