La Cantina

Los relatos que he estado leyendo me hicieron recordar mi primera vez, esta fue mi primera y única aventura, pero vale por cien. Si la memoria no me juega malas pasadas, podré hacer un relato completo, pero todo lo que voy a describir es rigurosamente cierto.

Alfredo III

Los dos amigos acuden a una reunión de discapacitados en diverso grado. En ella nuestro protagonista tiene ocasión de mantener un miembro de hombre en su mano y excitarse muchísimo con ello, lo que hará las delicias de su compañero cuando se encuentran a solas.

Alfredo II

Nuestros amigos se consolidan como pareja sexual, con el morbo añadido de la discapacidad de uno de ellos. Y disfrutan sus encuentros y sus fines de semana juntos, en perfecta armonía sexual y de amistad.

Alfredo I

Un hombre conoce a otro que por su condición física debe llevar un aparato ortopédico en una de sus piernas. Tras bailar juntos van a su piso y allí se entregan al amor y al placer, con el morbo añadido de la prótesis.

Alejandro II

El hombre entra en el local de ambiente gay y es observado desde la barra por un muchacho. Después de un inequívoco contacto, primero visual y después muy físico, ambos caen en una cama…

Por mirar los pies de una chica

Unos pies de mujer, calientes y sudorosos después de una enérgica sesión de aeróbic, ¿pueden ser supereróticos? Por qué no. Para el protagonista de nuestro relato, desde luego lo son. Y cumplirá su fantasia con una chica de excelente y cuidado físico.

Húmeda inspección

Una chica es detenida en la carretera por un policía que se demoratanto en las comprobaciones que la mujer termina orinándose en los pantalones, tremendamente excitada. Tras invitar al policía a mear en su boca y hacerle una mamada, marcha en busca de su novio…

Los hijos de la condesa

Una muchacha de pueblo viaja a la ciudad para empezar su trabajo como sirvienta en casa de una condesa. Sus hijos, chico y chica, parecen ser el terror de las chachas y ella pronto descubre por qué.