Últimos relatos eróticos:

Rescate en la tormenta

97 0,00 (0 votos)

Rescate en la montaña bajo una tormenta. Un rescatista marcado por un fallo pasado, baja solo a salvar a un joven atrapado, a punto de morir. En el pequeño refugio, el frío extremo, el calor compartido y la vulnerabilidad desatan una tensión eléctrica que estalla en pasión cruda, posesiva y dura

Escamas y cenizas I: La jaula de mármol

14 0,00 (0 votos) 2 / 9

Isavel se miró en el espejo de plata pulida y no reconoció a la mujer que la miraba. El traje de novia era una cascada de encaje blanco y perlas cosidas a mano por las monjas del convento de Santa Vera. Le cubría hasta la garganta, le apretaba las costillas y la hacía parecer un cadáver amortajado.

Escamas y cenizas: Prólogo

16 0,00 (0 votos) 1 / 9

Un reino medieval asentado entre montañas de pizarra y costas brumosas. Su capital, Piedraluna, es una ciudad-fortaleza de torres de mármol gris y murallas talladas con gárgolas. La corte rige mediante alianzas matrimoniales, juramentos de sangre y el culto a la Llama Eterna

Volcando en el camión volcador

179 5,00 (2 votos)

Dos operarios se quedan atrás con las palas asegurando los bordes en un tramo oscuro de una obra vial. Una discusión tosca sobre cómo hacer el trabajo termina con los dos frente a frente, desafiándose con la mirada, hasta que la agresión se confunde con las ganas

Mi padre se entera

215 0,00 (0 votos)

Esa misma noche, después de que se fueran, bajé al salón. Mi padre estaba sentado en el sillón, viendo la televisión con el volumen bajo. La luz azul le iluminaba la cara. Respiré hondo. El semen de los tres todavía me resbalaba un poco entre los muslos; me había limpiado a medias, pero el olor a se

Embarazada de tres negros

138 0,00 (0 votos)

Dos semanas después de que destrozaran la cama, los volví a llamar. Los tres llegaron al atardecer. Esta vez no hubo presentaciones ni rodeos. Subieron directo a mi cuarto —la cama nueva, más resistente, ya estaba armada— y cerraron la puerta. Me miraron con esa mezcla de hambre y posesión que ya co

Rompiendo la cama

126 0,00 (0 votos)

Esa misma noche volvieron a casa. Mi padre ya se había acostado. La casa estaba en silencio cuando abrí la puerta trasera y los dejé entrar. Subimos directo a mi cuarto. Apenas cerré la puerta con llave, las manos grandes me empujaron contra la pared. Me desvistieron con violencia controlada: el top

En el asiento del auto

86 0,00 (0 votos)

Al día siguiente, apenas terminaron las clases, el mensaje llegó a mi teléfono. «Estamos afuera. Sube.» Salí del edificio con el corazón golpeándome las costillas. El auto negro estaba estacionado al fondo del estacionamiento, lejos de las cámaras y de las miradas. Las ventanas tintadas no dejaban v

Con mi viejo en casa I

78 0,00 (0 votos)

Después de clases, el sol de la tarde aún calentaba la calle cuando decidí invitar a mis tres amigos a casa. Los conocía de hace tiempo: hombres grandes, de 37 años, negros, musculados, con dreadlocks que caían sobre hombros anchos y pechos marcados. Yo tenía 18 años los cumplí una semana antes. Su

WEBCAMS +18 CITAS PRIVADAS +18 Whatsapp, Instagram, Telegram, Skype