Escamas y cenizas III: Jerarquía de brasas
La noche en que todo cambió, Isavel fue convocada al Salón del Trono.
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La noche en que todo cambió, Isavel fue convocada al Salón del Trono.
Rescate en la montaña bajo una tormenta. Un rescatista marcado por un fallo pasado, baja solo a salvar a un joven atrapado, a punto de morir. En el pequeño refugio, el frío extremo, el calor compartido y la vulnerabilidad desatan una tensión eléctrica que estalla en pasión cruda, posesiva y dura
Elías tiene que cumplir su primera noche del contrato. El pecado de hoy : Lujuria
Elías intenta hacer un hechizo de protección, pero casi todo en su vida, termina saliendo mal. En su lugar, termina invocando a un demonio con consecuencias muy particulares.
Kael Drakkarth llevaba cuatro meses en Piedraluna, y en ese tiempo había aprendido tres cosas sobre los humanos.
Isavel se miró en el espejo de plata pulida y no reconoció a la mujer que la miraba. El traje de novia era una cascada de encaje blanco y perlas cosidas a mano por las monjas del convento de Santa Vera. Le cubría hasta la garganta, le apretaba las costillas y la hacía parecer un cadáver amortajado.
Un reino medieval asentado entre montañas de pizarra y costas brumosas. Su capital, Piedraluna, es una ciudad-fortaleza de torres de mármol gris y murallas talladas con gárgolas. La corte rige mediante alianzas matrimoniales, juramentos de sangre y el culto a la Llama Eterna
"Siempre la vi como mi madre… Hasta que nació en mí la fantasía de tenerla y la empecé a desear como mujer. Entre el calor, lo prohibido y un deseo inmenso que nos consumía, se despertó lo que callamos toda la vida. Amor, fantasía y entrega… Donde ya nada pudo detenernos."
Mi esposa Ale y yo conocemos a un hombre maduro que la vuelve loca. Entre tragos y platicas, terminamos teniendo una noche espectacular
Dos operarios se quedan atrás con las palas asegurando los bordes en un tramo oscuro de una obra vial. Una discusión tosca sobre cómo hacer el trabajo termina con los dos frente a frente, desafiándose con la mirada, hasta que la agresión se confunde con las ganas
Esa misma noche, después de que se fueran, bajé al salón. Mi padre estaba sentado en el sillón, viendo la televisión con el volumen bajo. La luz azul le iluminaba la cara. Respiré hondo. El semen de los tres todavía me resbalaba un poco entre los muslos; me había limpiado a medias, pero el olor a se
Dos semanas después de que destrozaran la cama, los volví a llamar. Los tres llegaron al atardecer. Esta vez no hubo presentaciones ni rodeos. Subieron directo a mi cuarto —la cama nueva, más resistente, ya estaba armada— y cerraron la puerta. Me miraron con esa mezcla de hambre y posesión que ya co
Esa misma noche volvieron a casa. Mi padre ya se había acostado. La casa estaba en silencio cuando abrí la puerta trasera y los dejé entrar. Subimos directo a mi cuarto. Apenas cerré la puerta con llave, las manos grandes me empujaron contra la pared. Me desvistieron con violencia controlada: el top
Al día siguiente, apenas terminaron las clases, el mensaje llegó a mi teléfono. «Estamos afuera. Sube.» Salí del edificio con el corazón golpeándome las costillas. El auto negro estaba estacionado al fondo del estacionamiento, lejos de las cámaras y de las miradas. Las ventanas tintadas no dejaban v
Después de clases, el sol de la tarde aún calentaba la calle cuando decidí invitar a mis tres amigos a casa. Los conocía de hace tiempo: hombres grandes, de 37 años, negros, musculados, con dreadlocks que caían sobre hombros anchos y pechos marcados. Yo tenía 18 años los cumplí una semana antes. Su
Tras aquel fin de semana de fines de Junio con la visita de Joaco, Lula y Lila, las dos mujeres vuelven a mi ciudad por razones personales. La demora de algunos trámites, hacen que Lila se quede en casa por un par de días…
Un abuelo cuenta como se folló una vez más a su nieta, que es una joven universitaria.
al fin tengo mi casa, pero sigo en el camping
Se lo metió a la boca y se atragantaba con lo dura y mojada que estaba. Luego de un rato, él la levantó y la apoyó nuevamente contra el lavadero pero esta vez de espaldas, en ese momento sintió como entraba por detrás todo el pene...
Don Enrique me hace una propuesta que no voy a rechazar.