Un señor de autobuses siendo una persona viril, teniendo mucho deseo sexual, conoce a una chica y empieza su vida sexual junto a el, es una historia 100% real, tienen sexo en el autobús, ella siempre toma esa linea de autobús y casi siempre le tocaba estar con el señor del autobús.
Una fiesta de fin de año se convierte en un hervidero de deseo. Entre miradas cómplices y roces bajo la mesa, Alondra descubre que la tentación no solo viene de fuera. Un encuentro prohibido en la azotea, bajo la complicidad de la noche, marcará el inicio de un pecado familiar inolvidable.
Cuatro militares en la sierra creen dominar a María, pero ella impone sus reglas. Entre enaguas y órdenes firmes, somete al cuartel bajo su voluntad. Les arrebata el aliento y hasta el último centavo, dejándolos derrotados pero ansiosos. En este juego de poder, los soldados obedecen y la jefa manda.
Bajo la lluvia y el aroma a incienso, Alondra no busca perdón, sino someter al joven padre Julián. En la penumbra de la sacristía, las leyes divinas se rinden ante la seda negra y un deseo que no entiende de votos. Una confesión donde la única penitencia es el placer prohibido.
Dos rejillas de baño fueron el escenario de nuestro encuentro más peligroso. Sergio y yo, separados por metros pero unidos por el morbo de un celular. Él pedía fotos de mi baby doll negro y yo ansiaba ver esa pieza de ingeniería. Un lunes convertido en nuestra oficina del pecado.
¿Quién diría que una ventana abierta sería mi mejor invitación? El Ingeniero Sergio entró a mi casa para ayudarme con una cortina, pero terminó dándome una lección de deseo que no venía en los planos. Solo una mujer como yo sabe cómo calmar la urgencia de un hombre así de imponente.
Con delicadeza logró que mi mujer le contara de su viaje a Cuba y de sus sueños por vivir en la isla y desarrollar su arte. Sintió que ella era parte de su propio mundo. La invitó a bailar y en seguida su mirada me rogó permiso.
Hola , esta es la historia real de la perdida de mi virginidad , fue con el novio de mi prima-hermana un dia de lluvia intensa dentro de un departamento de la ciudad de Buenos Aires . esta historia fue Real .
Quedé con un hombre que conocí en las redes sociales para tomar un café y conocernos... Pues él nunca llegó. Allí conocí a Jorge que casualmente estaba esperando a alguien que conoció también por las redes sociales y al igual que a mi lo dejaron plantado.
En plaza Venezuela hay un sauna de ambiente al cual fui por curioso y como dice el refrán "la curiosidad mató al gato" y vaya que fue así ... Me deje llevar y pase una tarde de relax total y un disfrute que no imaginé cuando entre al local.
preparándome para ir al colegio. Todavía sentía un poco de incertidumbre por todo el asunto del trato pero, de todas formas, ya había aclarado varios puntos con la conversación. No estaba de acuerdo con su manera de pensar, pero por lo menos ya sabía lo que él pensaba. Por lo demás, el entusiasmo po
paja a mi mejor amigo part 3
Después de eso pasamos un poco más de una semana sin hablar lo cual era realmente difícil porque no me podía sacar de la mente todo lo ocurrido y solo podíamos hablar por celular entonces un dia le dije que me enviara la una foto de la verga ya que solo tenía una imagen
La protagonista escucha una voz grave que la derrite. Es el papá de Pepe, un hombre de 38 años con barba y lentes. Simula poner una cortina para llamar su atención, se quita el bra, y logra que él cruce la calle para “ayudarla”. Tiene 20 minutos para devorarlo.
Mi familia fue a la casa de mis abuelos por las vacaciones de verano, eramos mi tia, tio, hermana, madre, primo y prima, como estábamos en habitaciónes separadas pasaron cosas separadas
Eduardo le chupa las tetas, ella le hace sexo oral y se la jala con los pechos. Él la penetra en la moto, la hace gritar de placer y se corre dentro de ella. Terminan abrazados, con la leche escurriéndole por los muslos. Ella lo reclama como suyo, aunque él tenga novia.
Martes cualquiera, llegué más temprano de lo normal. La puerta estaba entreabierta y un aroma delicioso inundaba la casa. Al entrar, ahí estaba mi suegra, joven, arreglada y con esa sonrisa traviesa que siempre me saca de ritmo. En la mesa del comedor ya tenía la comida servida.
Eduardo la recoge en moto y la lleva al campo bajo las estrellas. Entre besos apasionados y caricias, él la sube al asiento, se pone entre sus muslos y le susurra que esa noche será solo suya. Ella, empapada y temblando, sabe que viene lo mejor.
Un joven virgen es sorprendido meando por su vecina madura. Ella lo seduce en su casa oscura y le roba la virginidad con una mamada inolvidable. Lo que empezó como un secreto se convirtió en una relación de sexo sin límites y mamadas de consuelo.
En esta primera parte Isabel y Melisa tienen su primer encuentro carnal juntas con un chico y ambas se quedan con muchas ganas de seguir experimentando ese tema prohibido del sexo