Últimos relatos eróticos:

Prostituta por glamour

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¿Y si vendía mi cuerpo? Solo una noche. Sin compromisos. Sin riesgos. Yo ponía las reglas. Me registré en un sitio web para escorts de alto perfil. Cuidé cada detalle: fotos sugerentes pero finas, luz suave, mirada traviesa

La hija de mi mujer V

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La hice venir una vez con la boca. Después la volteé en cuatro y se la metí de un solo empujón. Esta vez no fui suave. La cogí con fuerza mientras Dariana gemía sin control, empujando su culo hacia atrás para recibir mi miembro tan duro.
erotismo

Ola de calor

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Las temperaturas altas, el calor sofocante, el sudor extremo, testigos en primera plana del amor prohibido y del deseo carnal, en calor en el miembro es algo inevitable.
amor filial

Mi esposa y mi hija para mí… Y para mis amigos VI

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Clímax del retiro: sesión de doce horas ininterrumpidas. Érica y Camila son usadas en ciclos metódicos; los hombres deben aguantar y cambiar de posición antes de correrse. Escenas de sexo obsceno, dobles penetraciones y sexo anal intensivo llevan sus cuerpos y mentes al límite absoluto.
amor filial

Mi esposa y mi hija para mí… Y para mis amigos V

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Un retiro aislado de tres días con los seis hombres. Serie de juegos, pruebas y usos constantes diseñados por Javier, explorando límites con el frío, inmovilización y humillación verbal. La familia es llevada al borde de su capacidad.

Nos masturbamos con mi mejor amigo por su esposa

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Kadel y su mejor amigo Jefferson emborrachan a Marlyn, la esposa de Jefferson, hasta dejarla profundamente dormida y desnuda en la cama. Mientras Marlyn yace inconsciente, Kadel aprovecha para manosearla sin límites: le aprieta y chupa las tetas, le mete los dedos en su coño peludo y jugoso, y le ab

Lo que tanto esperé

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Cuando se lo saqué, lo tiré al suelo. Y entonces la vi. Su vagina estaba completamente depilada. Rosadita, hinchada, brillando de lo mojada que ya estaba. Los labios se le veían suaves y perfectos, y su clítoris asomaba un poco, hinchado.

El vestido blanco

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La levanté del suelo. Ella envolvió sus piernas alrededor de mi cintura, con los tacones blancos todavía puestos. La cargué hacia el pasillo, besándola sin parar, mientras el vestido blanco se le subía hasta la cadera.
amor filial

Mi esposa y mi hija para mí… Y para mis amigos III

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Javier organiza una sesión más elaborada con más participantes y juguetes. El foco está en entrenar los cuerpos de las mujeres para el sexo anal y oral extremo. Se profundiza la dinámica de poder, con Javier como director absoluto y Roberto como asistente.
erotismo

Mi hija Melisa

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La venda se desprendió de mis ojos, la perversidad entro en mí, la lujuria corrió de los pies a la cabeza, acelerando mi corazón, y despertó el volcán que había en mi ser.
amor filial

Tenía el culo vírgen hasta que mi primo me lo partió

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Es increíble lo bien que me la pasé con mi primo esos días que vino al pueblo y paró en casa… Ahora lo extraño mucho, orgasmo tras orgasmo lo recuerdo, ansiando verlo nuevamente.

Lino verde y buganvilias

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«—Javi conocía a la Carmen de hace ocho años. No a esta de cuarenta, con ochenta kilos y el cuerpo marcado. La miré. Le besé la sien. —Javi conoció menos Carmen. Esta es más.»
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