Carlos está pasando unos días en la playa junto a sus amigos. Pero, un día, tras quedar inconsciente, despierta en una cueva dónde encuentra placer en una criatura que creía que no existía: una sirena.
Con la tanga roja al aire, ella se hace la dormida mientras Pepe y sus amigos la observan desde la ventana. Escucha cómo uno se corre imaginándosela, mientras ella goza en silencio con el coño empapado. Cuando recibe un mensaje de Eduardo, se levanta de golpe y los vecinos huyen asustados.
Pepe le dice que escuchó sus gritos con Eduardo. La mira con descaro, le sugiere cortinas y la invita a la fiesta de Tony, el vecino de 18. Ella, empapada, mueve los muebles para que la cama quede frente a la ventana, imaginándose cómo va a devorarlos a todos.
Eduardo la somete contra la pared, le escupe las tetas y ella, de rodillas, se traga su verga entera mientras él la insulta. Él se corre en su boca, ella lame hasta la última gota, y luego se va con su novia dejándola empapada y con la leche escurriéndole por el pecho.
La protagonista se muda a un departamento con vista a la avenida. Eduardo la provoca pero se va con su novia. Ángel la “ayuda” con una caja de tangas, termina oliendo una y recibe una mamada en el baño. Luego presume la tanga frente a sus amigos mientras ella planea devorarlos a todos.
Luego de que partido el fútbol fuese suspendido por la lluvia, tuve un encuentro con mi entrenador y fue la misma lluvia quien oculto mis gemidos de placer y pudimos disfrutar de un encuentro increíble ... Allí solos mi entrenador y yo ... Ahhhhh y la lluvia como cómplice
Mi madre llega a casa después de un evento body painting. Estoy celoso pues no me puedo sacar de la mente, que tuvo que pintar a muchos hombres desnudos.
Ahora convivo con mi madre. Conozco más de ella. Y me doy cuenta que no es una mujer tímida. Nuestra relación pasa de ser una con timidez a ser una de más confianza
Yo supe en ese instante lo que venía.
Supe que estaba entrando en trance, ese estado en el que el deseo la domina. En el que ella misma busca que la dominen.
Y supe también que esa noche, Ledesma no iba a conformarse solo con verla. Que la iba a tocar. Que la iba a besar. Y que en algún momento...
Imagina ser obligado a ver cómo fuerzan a tus compañeros a entregarse al éxtasis más salvaje mientras una gigantesca reina alienígena juega con tu propio deseo.
Hola mi nombre es Francesca, soy abuela, tengo 62 y también soy bien puta, desde hace unos 56 años más o menos, ahora tengo un buen trabajo, y por cuestiones de trabajo, visitó a familias que necesitan ayuda del gobierno.
Este es un anexo de "Enseñándole a mi esposo a ser un buen cornudo", es un detalle... para leer despues del relato... es un extra, espero que les guste tanto como a mi...