En esta fiesta a la que asistía con cierta frecuencia con macho Top que conocí allí mismo un tiempo atrás. Pero en esta oportunidad, luego de una rica sesión con este amigo, me singó la pinga más grande que hasta ahora me he metido
Una experiencia inolvidable la que viví aquella noche, en la que seduje a seis albañiles para que me cogieran brutalmente hasta cansarse, rompiéndome el culo en la bodega de una empresa constructora, poseída por una lujuria insaciable que me llevó a coger sin límites con dos taxistas de regreso.
Sería un placer para mi poder comerme esos turgentes pechos
¿Estás seguro muchacho? ¿No será mucho arroz para poco pollo?
Puede comprobarlo usted misma.
Ella hacía todo lo posible por resaltarlos y ahí, con el calor de prácticamente todo el año, la labor era fácil. Desprenderse del sujetador y dejar sus pechos completamente libres sería una gran apuesta. Después el tiempo y la excitación harían resaltar esa parte de su anatomía, que muchos y muchas
Soy bajito, apenas un 1.50 cm, y peso 60 kilos. Pero mi cuerpo nunca se ajustó del todo a lo que se espera de un hombre: mi silueta es femenina: piernas torneadas, caderas generosas, mi trasero voluminoso.
Un esposo se excita con miradas ajenas hacia su esposa, descubre su egoísmo posesivo y lo transforma en morbo: el deseo se vuelve violento, exhibicionista y oscuro, mezclando orgullo, culpa y fantasías de ser observados.
Como todos los domingos, salí con mi madre a comprar víveres. Caminábamos juntas como si fuéramos dos mujeres, madre e hija —bueno, ella no sospecha nada—. Y ahí estaba él.
Una mujer muy abierta a lo sexual con ucon un cuerpo bastante conservado a pesar de la edad 41 para ese momento, con mucha experiencia . pero cansada de no tener algo estable
Su nombre es Sebastián tiene 37 años, está felizmente casado con Andrea y tienen un hijo. Como resultado de un accidente de auto, lleva en silla de ruedas desde el último año y medio. Como si esto fuera poco, también padece impotencia sexual, pues no siente nada de la cintura para abajo.
Años atrás
Intenté ignorarlo. De verdad lo intenté. Me repetía cada mañana que Jordan no significaba nada, que era solo un muchachito de 19 años entrometido, altanero, inmaduro, un don nadie comparado conmigo. Salía de casa con la cabeza gacha, decidido a no mirarlo, decidido a pasar de largo. Pero siempre estaba ahí.
Historia es yo y mi bella esposa sumisa e tímida paseando por el bosque disfrutando las ultimas horas de tarde fuimos sorprendidos por unos vagos, de color bien dotados, a mi me ataron y se dedicaron a follar a mi esposa que se resistía como podía pero era tanta la estimulación que recibía
Yo me llamo Marcos tenia 18 años y mi amigo Mario 22 el grandote media 1,90 y yo 1,60 después de un día de juegos mi amigo me invita a dormir en su carpa, estando tan cansado que me dormí enseguida tenia puesto una remeta y un bañador ya dormido profundo y despiedro no sabia si era un sueno, en eso
Una joven aventurera y lanzada viaja a un balneario tranquilo pero su periplo se vuelve una catástrofe cuando su vehículo se rompe. Lo mejor fue ser rescatada por auxilios mecánicos (fantasía cumplida)
Desde aquel día, mi vida dejó de ser la misma. Jordan comenzó a aparecer con frecuencia cerca de mi casa, como si el barrio entero se hubiera convertido en su terreno de cacería y yo en su presa favorita.
Me llamo Arian, aunque todos los que me quieren de verdad me dicen Ari. Tengo 25 años y paso la mayor parte del tiempo en casa, trabajando como contador, escondido entre números rodeado de papeles y mi laptop que, a veces, se siente como la única compañía que me entiende y me da cierta paz.
Una familia regresa de vacaciones cuando una tormenta los obliga a refugiarse en una casa aislada. Tres hombres brutales los capturan y comienzan a violar a Romina, la madre, ante su familia aterrorizada y paralizada por el miedo.
Agosto cae pesado sobre el barrio. El bar de siempre. La terraza. La cerveza fría y el humo lento. Javier mira, desea, paga. No piensa demasiado. Nunca lo hace.
Una camarera joven. Un cuerpo real. Un acuerdo sin palabras.
Luego la casa. El olor a tabaco viejo. El silencio después.