Parte 2: Hacerme de rogar
Al día siguiente Javier llegó más temprano, con esa cara de quien no había pensado en otra cosa en toda la noche. Yo ya había decidido que no se la iba a poner fácil. Me gustaba verlo desesperado, rogándome con la mirada.
Estábamos solos otra vez en mi habitación. Cerró la
La provocación interrumpida
Cada vez que mis papás salían, Javier se ponía insoportable.
Era mi mejor amigo desde la secundaria: alto, piel bien negra y brillante, cuerpo de gimnasio y esa sonrisa arrogante que sabía que me ponía loco. Vivía cerca y venía a casa casi todos los días después del cole
El invierno había caído sobre la ciudad con una crueldad implacable, helando las calles y congelando los espíritus. Habían pasado seis meses desde la playa de Oaxaca. Seis meses desde que Valeria fue arrastrada de vuelta a su jaula de cristal, donde los barrotes, ahora, eran de un aburrido.
Es la historia de como un joven de 19 años llamado pepe como hace perder su virginidad con su chacha que indirectamente lo provocaba sin que ella lo supiera
El aire se había vuelto irrespirable. El calor tropical que la noche anterior había sido cómplice de sus caricias más íntimas, ahora se adhería a su piel como una mortaja. Valeria, temblando con una violencia que le nacía de los huesos, sentía el cuerpo de Mateo frente a ella.
Todo empezó en los cambiadores del gimnasio, un lugar cargado de energía masculina, con machos sudorosos cambiando y duchándose. Ahí estabas tú, a punto de ducharte, cuando apareció él: un moreno de infarto, con ojos marrones claros que parecían atravesarte, pelo cortito, pectorales enormes...
Cada verano llegaba a la familia de mi papá a visitar a los abuelos, y nos invitaban a salir ya sea a comer o algo Recreativo como ir a nadar parece año, nos invitaron ir a nadar a un balneario, Esa historia se Dio con mi hermana que iba en la secundaria años y yo saliendo de prepa
La mañana amaneció con una calma engañosa. El mar, habitualmente embravecido en esa zona de la costa oaxaqueña, parecía haberse rendido a una quietud plateada bajo el sol abrasador. Sin embargo, dentro de la cabaña, el ambiente estaba cargado de una electricidad ominosa.
Roxana, es madre y mujer de un policía. Por fuera parece la típica mujer de familia con una vida tranquila en un barrio decente. Pero nadie sabe lo que pasa realmente cuando se apagan las luces y se queda sola en la madrugada. Un morbo oscuro, sucio y peligroso se despierta con una simple foto.
Huir no fue fácil, pero el pánico a una vida enjaulada es un motor mucho más potente que la prudencia. Con la ayuda silenciosa y cómplice de María, Valeria logró escabullirse por la puerta de servicio mientras las copas de cristal chocaban en el salón principal.
Una experiencia que nunca imaginé que viviría a mis 24 años fue la que tuve cuando decidí viajar de Zapopan a Morelia pidiendo ride en la carretera libre, ofreciendo mi cuerpo a cuanto trailero me recogiera... hasta llegar completamente destrozada y llena de placer
En la saga de viajes, tuve la oportunidad de ir a la Patagonia en el motorhome de unos viajeros que me trataron muy bien.....sumamente bien a decir verdad.
La luz del amanecer se filtró por las rendijas de la persiana, pintando líneas doradas sobre la piel desnuda de Valeria. Despertó despacio, desorientada por un instante, hasta que el peso del brazo de Mateo sobre su cintura y el roce de su respiración áspera en su nuca le devolvieron la memoria.
Las semanas que siguieron a aquel primer día en el sótano se convirtieron en un suplicio delicioso para Valeria. La rutina de su vida perfecta, sus cenas de gala y sus tardes de compras por fin tenían un contrapeso: los martes y jueves en el centro comunitario.
El calor de aquel martes de agosto era sofocante, pegajoso, de esos que parecen derretir no solo el asfalto, sino también las voluntades. Valeria ajustó el aire acondicionado de su BMW blanco, sintiendo el contraste del aire helado contra la fina seda de su blusa de diseñador.
Risita va y risita viene, entre risas y movimientos hacia como que estaba bailando, pero en realidad se lo estaba cogiendo al pobre Gustavo, que estaba tieso y no podía creer lo que le estaba pasando.
Aquí nos explica que paso con ella en prisión siendo obligarla a tener sexo con 5 hombres haciéndola mas joven de una pócima de magia de 23 años con un cuerpo increíble lista para su castigo sexual
Julián, un hombre de 47 años atrapado en un matrimonio sin deseo, ve cómo su vida cambia para siempre el día del cumpleaños número 18 de su hija Sabrina. Durante la fiesta, un inocente juego y un accidente lo llevan a descubrir el cuerpo de su hija de una forma que nunca imaginó