Fernando Pérez, el hermano pequeño, rememora el momento en el que comenzó su aventura sentimental junto a su propia hija, Marta.
Tras llegar del trabajo a casa, Héctor encuentra una agradable sorpresa: su hijo Dani lo espera para desayunar juntos algo más que unas tortitas.
Fernando Pérez acaba dándose cuenta de lo importante que es la felicidad junto a su hija Marta, tras conversar con su hermano Héctor y condensando una noticia sorprendente.