Mi condena empezó con un clic
Deseo, culpa y el inicio de su infierno.
Relatos eróticos sobre esposo
Deseo, culpa y el inicio de su infierno.
En una noche calurosa en San José, Kadel se queda a solas con su esposa Daniela y su mejor amiga Aida, ambas mamás jóvenes que aún amamantan a sus bebés de dos años. Después de varias rondas de ron Zacapa, las dos mujeres se calientan, empiezan a tirarse leche de sus tetas hinchadas, se besan, se ch
Invite a mis amigas y seducieron a mi esposo
En el cumpleaños de un amigo me emborracharon para follarme por el culo.
Un lector me escribió para preguntarme cómo es un día común porque le sorprendía que yo hable tanto de sexo.
Quitándose los tacones de una patada, llegó al borde de mi cama, donde se sentó riendo. El olor a sudor y vodka impregnaba el aire. Mamá tenía el pelo despeinado. Todavía llevaba el vestidito negro, francamente escandaloso, con el que había salido.
Un esposo descubre que, tras una remodelación en su baño, los vecinos pueden ver a su esposa Susana, de 38 años, desnuda sin que ella lo sepa. La visión lo perturba y excita, abriendo la puerta a oscuros deseos prohibidos.
Cristina, recatada pero ardiente en secreto, vive una noche de música, miradas y excesos. Entre el deseo por su marido y la entrega a un desconocido, descubre un placer prohibido que guardará como su mayor secreto.
Un día emocionante, lleno de sorpresas y mucho sexo entre mi hijo, mi esposo y próximamente una nueva verga.
Me hijo se hechó la culpa por lo rico que culié
Estando media borracha no me di cuenta y le puse los cuernos a mi esposo.
Una esposa desea en secreto ser follada por su cuñado.
Un hombre da una paliza a su esposa en el Dia Internacional de la Mujer, pero no todo es lo que parece.
¿Te ha ocurrido alguna vez que tienes un secreto que te presiona tenazmente, tanto que por momentos sientes que no puedes con él, que te pica por dentro y quieres comunicarlo, pero la persona específica a quien quieres comunicarlo es precisamente aquella a quien menos debes recurrir con este propósito?. Si así es me comprenderás.
Los costados de mis senos aparecían claros y nítidos, la línea que separaba mis montículos, quedaba desnuda. Me sentía extraña... y excitada… Consulté el reloj, apenas faltaban quince minutos para la hora de la cena. Rápidamente pasé revista: Mis hijos con su abuela, el asado estaba en su punto, el vino perfectamente helado, el postre en su caja de la repostería... todo estaba a punto.
Tengo 5 años de casada. Mi vida sexual es satisfactoria. Sin embargo mi esposo últimamente me ha pedido que tengamos un trío entre él, yo y otra mujer.
Ambos me hicieron venirme de nuevo, y volví a gemir fuertemente; me mordí los labios y sentí que mi concha se abría y cerraba atrapando la macana de Carlos, lo mismo que mi culo apretaba y aflojaba no dejando escapar la verga de Luis.
Él me preguntó que si yo tenía fantasías sexuales y que cuáles eran, no me atreví a contarle y le hice la misma pregunta, y me dijo que tenía varios meses pensando que le gustaría ver como me cogía otro hombre; de momento me quedé atónita porque siempre había sido muy celoso y pensé que sólo me estaba tratando de sacar mis sueños eróticos.
Yo no me aguanté y besé a mi compadre en la boca, le metía la lengua y sentía la suya respondiéndome muy excitado; él me dejó toda la iniciativa, lo acosté en el sillón y comencé a frotarme la vagina con su rodilla y mis senos en su cara.
Un día mi esposo alquiló unas películas para verlas en la intimidad, siempre nos excitaba mucho el verlas, no teníamos algo fijo, pero por lo general eran orgias, tríos y lesbianas, les digo que con todas me excitaba y mi esposo igual.