Cecy se paró rápidamente y se sentó en la verga de mi esposo que seguía caliente, seguro también le gustaron las tetas de Cecy y ella me tomó del antebrazo para acercarse a mí y darme un beso francés
Mi historia es real y es la de muchas, soy una mujer humillada y sobajada por su marido, que decidió buscar consuelo en los brazos de otro hombre al que me entregue con una pasión y lujuria desbordada, como nunca pensé que lo haría, aquí les cuento todo con lujo de detalles espero sus comentarios...
Chico de 22 años. Un día salí a un evento que terminó antes de lo planeado, y la curiosidad de tener un encuentro con otro hombre me ganó cuando vi que no estaba acompañado y tenía varias horas libres en lo que esperaba para ir a otro lugar.
Hace unos años por cuestiones laborales me tuve que ir fuera de la ciudad de México motivo que desata a mi esposa Astrid,es una mujer con un buen cuerpo y muy caliente.
Me deshice a besos y caricias con ambos, era una sensación muy cachonda estar con dos hombres a la vez, creo honestamente, que toda mujer debería hacerlo al menos una vez en la vida
Después de experimentar y sufrir la mayor vergüenza de su vida, Miguel intenta que todo vuelva a la normalidad y demostrar un profundo respeto y cariño inocente a su tía, pero las cosas no salen como él pensaba.
Rasgándole el vestido, la giré y haciéndola cogerse a mi cuello, la hice rodear mi cintura con sus piernas y pegándola a la pared la penetré…
Así terminó el último capítulo… FIN DE LA SERIE
No me voy a justificar ni nada porque me la paso increible con ella, simplemente voy a decir que nunca me imagine poder llegar a algo asi y menos con mi hermana, sinceramente habían pasado cosas con una que otra prima pero siempre de una forma muy inocente y de chicos, esto es otro nivel...
Ese fue el despertar de mi pasión por el sexo anal… Después de esa tremenda cogida. descubrí un mundo nuevo. Un mundo al cual me había negado sin saber muy bien porque durante tantos años… Pero como las mejores cosas en este mundo, yo también descubrí esta por casualidad… Y no pienso desaprovecharla