Últimos relatos eróticos:

Food & Sperm para mi chica

5,00 (1 votos)
Me hace un buen ordeño. Me estruja el rabo, de dentro hacia afuera, apretando fuerte el glande en la zona uretral. Le pega unas buenas sacudidas. De vez en cuando le suelta un gargajo para lubricarlo y que fluya mejor la manuela. Yo me fijo en su cara de chica eficiente y hábil en su trabajo.

La quedada I

0,00 (0 votos)
Muchas gracias por acercarme, igual te he jodido la noche. No mujer, no, ya uno no tiene edad para que nadie le joda la noche, te lo hubiese dicho. ¿tu, qué tal lo has pasado? Bien, pero ya me aburría, había más anzuelos que en una piscifactoría y no tenía ganas de líos, al menos ahí no.  

El padre Ángel XXI – Final

5,00 (1 votos)
Yo por mi parte, lamí el coño de Constanza hasta arrancarle un primer orgasmo. Mientras ella se movía espasmódica sobre el sofá, me colé entre sus piernas y apunté mi polla a su coñito entrando muy lentamente. Entraba y salía muy lento de ese coñito, buscando el mutuo placer.

El hilo dental X

0,00 (0 votos)
De frente al voyeur acaricié tus pechos apretando tus pezones, mientras te mantenía sobre mi polla, pero sin penetrarte. Gemías casi desesperada pero no querías dar la orden. Tus pezones cada vez estaban más excitados y el placer de mi caricia cada vez era mayor.  

Motel III

0,00 (0 votos)
Después de mucho tiempo prostituyéndose, decide acostarse por placer con una joven que vive en el mismo motel que él (Tercera parte de "Banned Pleasure Palace").

La fascista, el liberal y el democristiano

5,00 (1 votos)
La fascista estaba sentada en un trono, descalza. El liberal y el democristiano estaban de rodillas ante sus pies y se los iban lamiendo, desde la planta hasta los tobillos, sin olvidarse de sus diez deditos. El liberal prefirió quedarse con el pie izquierdo, por aquello de que son el ala izquierda.

Carla y su peculiar zumo de cebada

5,00 (1 votos)
A Carla se le ocurre un plan para vengarse de esos guiris asalvajados. Coge una jarra vacía y entra en los baños de mujeres. Descarga su vejiga en la jarra. Un tercio de su capacidad queda llena de orina. Sale del servicio y le dice a la camarera, que es una buena amiga...

Carla y su peculiar café cargado

5,00 (1 votos)
En el espacio de tiempo en el que Carla se quedó sola en la mesa, quedó pensativa, se le había caído el cielo encima. Entonces ideó un plan de venganza. Estaba acatarrada, tenía carraspeo. Comenzó a acumular saliva en la cavidad bucal. Carraspeó dos o tres veces, con tanto ímpetu, que...

Carla y su peculiar sopa de pezuñas

5,00 (1 votos)
En una palangana de agua caliente remojó sus pies unos minutos. Después se fue cortando las uñas, aprovechando que estaban blanditas. También se cortó las uñas de las manos y las depositó en el interior de la palangana. El agua estaba muy turbia ya. Recordó que debía rasurarse los sobacos.

En la tranquilidad de Montana

5,00 (1 votos)
Eleanor toma una decisión: invitar a Maya a acompañarla junto a su hijo, James, en un viaje a su cabaña en Montana. El pretexto es simple y lógico: realizar algunas reparaciones necesarias y aprovechar la oportunidad para disfrutar de un fin de semana lejos del implacable mundo empresarial de BD-SBS
WEBCAMS +18 CITAS PRIVADAS +18 Whatsapp, Telegram, Skype