Y así fue como me convertí en una poderosa gerente de empresas, dirigiendo una red internacional de mujeres sumisas que servían a los hombres más ricos y poderosos del mundo. Pero nunca olvidé mis raíces, nunca perdí de vista el hecho de que era, y siempre sería, la propiedad de mis dos amos.
Contacto a un cornudo mexicano enjaulado y le ofrezco pagar su cena completa mientras su mujer folla con su amante en un motel, adorando la humillación ajena y mi propio rol de sirviente financiero
José y Yaneth, consumidos por el deseo, sucumben a una pasión prohibida durante una tormenta eléctrica. Mientras sus cuerpos se entrelazan en un acto de lujuria, se ven obligados a confrontar la intensidad de sus sentimientos.
Hal Gordon, capitán de la carguero Kuso Maru, debe elegir entre perder su carga o arriesgar una ruta prohibida: la periferia de Antígona, la tercera luna de Xylon. las leyendas dicen que las Amazonas de Exis-IV, una civilización matriarcal que captura naves para usar a los hombres como sementales
En un grupo de amigos que se reúnen para partidos de fútbol y noches de juegos, yo siempre pongo la casa, las bebidas y cubro todos los gastos, excitándome con el fetiche de ser el sirviente invisible que adora en silencio a sus compañeros.
Relato de las consecuencias de las hormonas revolucionadas, infidelidades, venganzas y la necesidad de desahogarse unos y otros. Colaboración de una lectora.
La narradora es madre Y terapeuta auto-impuesta: convierte el incesto en “tratamiento” para la masturbación compulsiva del hijo. El lector queda atrapado no solo por el acto, sino por la forma en que ella traduce cada paso en un supuesto deber clínico que se desmorona palabra tras palabra.
Es la historia reas de varias parejas que ya llevan muchos años juntos y de una u otra manera buscan que su relación tome un segundo aire y se sientan vivos en ella de nuevo
Fue entonces cuando nos besamos otra vez. Esta vez no hubo cachetada ni rechazo sino ternura mezclada con pasión entre besos lentos, palabras dulces en mi oído, sus manos recorriendo mi cintura y mis caderas terminando en el hotel más cercano del lugar.
En este capítulo se presenta más información sobre el nuevo negocio que promueve alondra y el día a día con su hijo de Lucia dónde William disfruta de ella mucho.
Siempre mantuve dentro de mi, una braza que cada vez que se encendía parecía que algo en mi se quemaría...sabía que si algún día sacara ese fuego mi vida ya no sería la misma...
pasaron varios minutos y ninguno de los dos decíamos nada, quizá porque sería absurdo pensar que uno se pone caliente con su sobrina o con un tío, a lo mejor había sido por accidente pero el roce de sus labios con los míos, el estar en la misma cama abrazados y acariciándonos nos puso muy calientes.