Éste es el comienzo de como mi esposa, una mujer común y corriente, pasó de ser la santurrona que conocí hace más de 20 años, a transformarse de a poco en una mujer necesitada de sexo.
Estallé dentro de ella mientras su coño se contraía sobre mi polla. Arqueó la espalda, echó la cabeza hacia atrás y soltó un grito corto antes de desplomarse sobre mi pecho con la cabeza en mi cuello, sus pezones presionándome y sus dedos tirando de mi pelo.
Los chicos siguen explorándose, aunque ya están algo creciditos para eso; aunque no podemos culparlos, el bosque de noche inspira algo de lujuria ¿O no? continúa leyendo si quieres saber como siguen las andanzas eróticas de estos tres; a menos que quieras algo más que solo leer...
Loreta se arrodilló sobre la alfombra y le bajó el bóxer a su ex, dejando escapar una tremenda verga, larga, gorda y venosa. Sin querer dije “Guau” mientras mi esposa se la llevaba a la boca y como podía lo comenzaba a mamar.
Me agarró de las caderas y empezó a golpearme la Conchita. Me cogió fuerte durante 20 minutos dándome dos orgasmos. Me di cuenta de que se estaba acercando a medida que aumentaba el ritmo aún más rápido y con más fuerza...
El protagonista comparte a Susana con los vecinos. Cristina la toca y la provoca, el joven se corre en su boca, y finalmente el viejo la penetra salvajemente en el baño, desatando gemidos intensos que confirman su entrega total al morbo compartido.
Despues que accidentalmente el yerno vio a la suegra cogiendo con el suegro y admiro su delicioso culo, ella tambien por accidente entra al baño y pudo admirar el tamaño de la verga de su yerno, ambos saben lo que tienen y en las convivencias familiares, se rozan , se tocan hasta que se deciden
Durante un día normal , recibo una solicitud de seguidor en Instagram, me requirieron servicio de masaje un hombre que quería que trabajara para su esposa y el final estuvo inesperado
Tras la muerte de su hermana, Clara recibe a Leo en su casa. Juntos deberán esforzarse para adaptarse a una nueva rutina, mientras descubren que una tensión erótica subyace detrás del dolor por la pérdida.
Cada deseo tiene un origen… El mío comenzó el día en que descubrí lo prohibido... Desde entonces entendí que mi placer viviría en las sombras… Recuerdo que mi primer acercamiento al dulce placer fue una tarde de fin de semana. En mi casa vivía mi tía, una mujer madura
Maria José tras un viaje decide poner fin a los encuentros íntimos con los dos residentes, pero los planes no resultan como esperaba y ahora deberá someterse a los deseos del director de la clínica.
¿qué hace un veinteañero solo por el bosque? Y más extraño aún ¿Qué hace allí desnudo? El bosque guarda miles de confidencias ¿qué pasaría si los árboles hablaran? Si quieres saber las escenas que tendrán lugar en este espacio a la luz de la luna, continúa leyendo.
De repente, mamá dejó de retorcerse. Echó la cabeza hacia atrás y gimió. Juntó los tobillos, atrapando a mi hermana en su lugar. Tiró de su pezón derecho de forma impactante y empezó a vibrar. Su respiración se volvió aguda y entrecortada mientras gritaba de placer.
Metí el dedo índice en la abertura de la ropa interior de mamá. Su coño húmedo y excitado cedió deliciosamente, pero no era para eso que estaba allí. Tiré hacia abajo, le arranqué la prenda del cuerpo y la arrojé al otro lado de la habitación. Mamá ya me abría las piernas.
“¡Joder, mamá, me está llenando de lo lindo! ¡Se está corriendo en mi coñito apretado y me encanta! ¡Córrete dentro de mí, hermano mayor! ¡Lléname el coño de puta con tu lefa! ¡Joder, tu carga caliente me está haciendo correrme demaa ...
Me sumerjo en un laberinto de culpa y deseo al descubrir cómo Arturo mi hermano somete a nuestra madre a actos cada vez más degradantes, desde mamadas forzadas hasta el uso de un dildo, la línea entre lo correcto y el placer se difumina.
“Hazlo, Kevin. Córrete dentro de mí. Quiero sentirlo. Córrete dentro del coño de tu hermanita”. Para subrayar esas palabras, Cora se empujó hacia abajo sobre mí, alojando mi polla lo más profundo posible en su coño. Mi mano quedó atrapada entre nosotras, jugando lo mejor que pudo con su clítoris.