Ella poco a poco estiró las dos manos hasta agarrarle la verga por la mitad; el cuñado solo se recostó en la cama y ella lo comenzó a masturbar lentamente mientras se acercaba para mirarle la verga, muy de cerca.
Es increíble lo bien que me la pasé con mi primo esos días que vino al pueblo y paró en casa… Ahora lo extraño mucho, orgasmo tras orgasmo lo recuerdo, ansiando verlo nuevamente.
Inmediatamente me corrí en su culo, llenándolo de leche, ella estiro sus piernas y me quede acoplado hasta que mi verga, debido a la flaccidez, salió del estrecho conducto de su culo...
La esposa se la mamaba casi todos los días, hasta que un dia, estando ella borracha, un amigo aprovechó la oportunidad y tomó el lugar del marido, para recibir una buena mamada y algo mas...
su enorme verga, sus movimientos ultra rápidos y la cantidad de leche que me dejó adentro, me hicieron sentirme su perrita, y en el fondo, eso era lo que más me había gustado de todo esto.
Estuvieron asi unos minutos más, hasta que Javier se recostó en la cama y Ana se subió encima de él y comenzó a cabalgarlo, sus tetas se movían demasiado, quizás sería porque ella lo cabalgaba con muchas ganas...
No me daba cuenta, pero yo no lo estaba dando todo en la cama con mi marido, y tarde o temprano las cosas podían salir mal... por suerte me di cuenta a tiempo...
Tanto hablarle y hablarle, que al final termine convenciendo a mi esposa para que se deje coger por un amigo... lo único que omití el detalle de que mi amigo es un burro, pero sabía que ella en el fondo se la iba a bancar, y al final le termino encantando!!!
Un viaje de trabajo, me hizo darme cuenta de que mi esposa necesita mas que mi verguita, necesita un macho de verdad que le rompa el culo como una mujer como ella se lo merece!!!
Risita va y risita viene, entre risas y movimientos hacia como que estaba bailando, pero en realidad se lo estaba cogiendo al pobre Gustavo, que estaba tieso y no podía creer lo que le estaba pasando.
Le decía cosas como: Soy tu puta, quiero que me cojas, o también le decía Cogeme, cogeme, cogemeeeeee.
Hasta que finalmente comenzó a arquear su cabeza hacía atrás, y gimiendo muy fuerte, nos anunciaba que estaba teniendo un orgasmo, que al parecer era tremendo, ya que no dejaba de temblar.
Después de unos momentos empezamos a adoptar posturas que nos permitirán gozar los unos de los otros, de una manera más lujuriosa, lamí sus sexos excitados primero por separado y luego juntos, cuando el la penetro y con toda su verga dentro de su vagina besaba el clítoris
Sentí que mis líquidos vaginales se deslizaban tenuemente por mi entrepierna. Quise detener todo, no estaba segura si podría controlarme y no quería engañar a mi esposo, pero la calentura que en ese momento sentía era mucho más fuerte.
Con delicadeza logró que mi mujer le contara de su viaje a Cuba y de sus sueños por vivir en la isla y desarrollar su arte. Sintió que ella era parte de su propio mundo. La invitó a bailar y en seguida su mirada me rogó permiso.
El lavarropas andaba mal, la esposa llama a los del service, porque el lavarropas estaba en garantía, pero ellos 3 tenían otros planes para la tetona de mi esposa esa tarde!!!
Yo supe en ese instante lo que venía.
Supe que estaba entrando en trance, ese estado en el que el deseo la domina. En el que ella misma busca que la dominen.
Y supe también que esa noche, Ledesma no iba a conformarse solo con verla. Que la iba a tocar. Que la iba a besar. Y que en algún momento...
Este es un anexo de "Enseñándole a mi esposo a ser un buen cornudo", es un detalle... para leer despues del relato... es un extra, espero que les guste tanto como a mi...
Yo tenía la fantasía de ver a mi esposa sometida por un perro... y por suerte una noche de mucho vino, mi fantasía finalmente se hizo realidad... y ahora es ella la que quiere más y más...
Yo soy una chica común y corriente, tengo un lindo físico, mis tetas son normales y mi culito es verdaderamente hermoso, ya que lo trabajo en el gimnasio desde hace varios años ya.
Nunca me imagine como terminaríamos así, mi esposa cogiendo con otro y yo mirándolos mientras me masturbo. Así gozamos los 3, su macho, ella y yo, cada uno en lo suyo. Todo comenzó como algo normal, hasta que de pronto ella necesitaba más y más en la cama, y yo no era el macho que ella buscaba...