Recuerdo que fue un caluroso dia del mes de enero, no había nadie en casa pues todos estaban de vacaciones, yo por motivos personales no pude ir a la cita veraniega de la familia y me conformaba con que el paso de los dias fuese

lo más rápido posible para volver a la actividad normal de toda casa.

Quede con un amigo para ir a la playa a refrescarnos un poco, ya que vivo

en una ciudad marítima, subí a mi vehículo y me dirigí hacia el punto de encuentro. Al llegar me sorprendí, pues junto a él, habia una preciosa chica a la cual no había mencionado para nada en nuestra conversación telefónica, estuvimos dos o tres horas bañándonos y después decidimos irnos a mi casa que estaba situada mucho más cerca que la suya, para ducharnos y descansar un poco del movimiento del dia.

Una vez en allí, todo normal, nos duchamos, comimos algo y decidimos echarnos un rato a descansar. Yo vivo en un departamento con tres habitaciones, por lo que cada pudo elegir la suya. Tarde muy poco en quedarme dormido pues realmente estaba cansado, tengo que aclarar que siempre duermo desnudo, no sé cuánto tiempo transcurrió antes de despertarme de esa especie de sopor en la que había caído, cuando pude observar que la puerta de la habitación en la cual estaba

yo estaba abierta y tanto mi amigo como la chica se estaban masturbando observándome a mí.

Eso me produjo una gran excitación que hizo que mi miembro se fuese poniendo duro y turgente, al percatarse de ello no lo dudaron y se aproximaron lentamente sin dejar de tocarse, ella agarró mi pene y empezó a acariciarlo suavemente mientras frotaba su cuerpo contra el mio, podía sentir sus senos duros sobre mis testículos, jugaba con sus pezones sobre mi glande produciéndome un placer extraordinario, mientras el seguía masturbándose.

Él ya tenía la verga completamente erecta y latiéndole de placer, lo mire fijamente y eso creo que le excito aún más, y sin pensárselo se acercó a mí y comenzó a frotarme su miembro duro por mi pecho primero y por mis pezones.

En un primer momento, mi intención fue rechazar la situación y aclararles que ese no era mi rol, pero no sé porque me deje llevar, pues realmente estaba excitado y gozando con aquello, él se percató de ello, se situó encima mío y me metió su enorme verga en la boca llenándomela con ella, no puedo expresar el morbo tan intenso que me produjo esa escena, estaba siendo poseído por los dos sexos a la vez.

Él se giró y comenzó a compartir con ella mi pene, los dos al unisonó besándolo, lamiéndolo y mordisqueándolo, ufffff, algo sublime, mientras tanto seguía con su pene introducido en mi boca de una manera casi total, ella comenzó a practicarme un beso negro mientras el devoraba mi sexo con lujuria, creí morir de placer.

Era maravilloso aquello que me estaba sucediendo, ella tenía en su bolsa de playa un frasco con bodymilk que saco y empezó a lubricarme y a dilatarme con sus dedos, la primera impresión fue muy extraña, pues tenía alojados en mi ano dos o tres de sus dedos, me decían que me relajara y que disfrutara con lo que sucedía, y asi fue, empecé a gozar como nunca lo había hecho.

Después de unos momentos empezamos a adoptar posturas que nos permitirán gozar los unos de los otros, de una manera más lujuriosa, lamí sus sexos excitados primero por separado y luego juntos, cuando el la penetro y con toda su verga dentro de su vagina besaba el clítoris y lamia los testículos de mi amigo.

La chica me dijo que deseaba tenerme dentro de ella y gozar con mi pene, accedí encantado a ello, y poniéndola de espaldas en la cama, levanté sus piernas hasta situarlas por encima de mis hombros y lentamente fui introduciéndole mi pija.

Ella gemía de placer mientras yo besaba sus pezones desaforadamente, él se la introdujo en la boca hasta el punto de no poder emitir casi sonidos, situando su culo a la altura de mi cara, mostrándome un ano completamente dilatado y listo para ser disfrutado… lo devore con ansiedad mientras los gemidos de placer de los tres se mezclaban en una orgia de sensaciones.

Pero yo quería más y lo tuve. Cambiamos de posición, ella se colocó de rodillas con el pecho totalmente pegado al colchón, mostrándome sus dos maravillosos orificios completamente abiertos, yo no pude contenerme más y la penetré analmente.

Literalmente la encule mientras el seguía jugando con mi sexo. Entonces me pregunto si yo deseaba sentir lo mismo que ella estaba gozando en esos momentos, dudé un poco, pero guiado por la excitación que tenía en ese momento de tanto placer, le dije que sí.

Él se levantó, tomo el frasco con la leche corporal, dosifico una buena cantidad y me la introdujo en el ano, ufffff… jamas había sentido algo asi.

Ahora vas a disfrutar como nunca lo has hecho me comento, y seguidamente comenzó a penetrarme, cosa que me molestaba y dolía un poco, relajate por favor y disfruta me dijo al ver que por instinto natural intentaba cerrarlo para que no entrara, hasta que finalmente, en uno de los movimientos, me la introdujo por completo dentro.

Podía sentir sus testículos sobre mis nalgas, y mientras bombeaba en el ano de ella me auto penetraba con su miembro; ¿quieres más? me preguntaba, a lo que yo respondí que sí, sentía como mi semen subía y ya casi no podía contenerlo, le dije que iba a acabar, que no podía más.

Él estaba también a punto de acabar, después de casi dos horas de juegos y penetraciones, saco su miembro de mi interior, se colocó a la altura de mi cara y eyaculo sobre mí de una manera brutal, bañándome en semen caliente todo mi rostro y pasándome su glande sobre mi rostro cubierto de leche, extendiéndola suavemente por toda la superficie de la cara.

Ella le pedía que me echase más, que eso la ponía loca, y en ese momento no pude aguantar más, saque mi miembro de su ano y acabé sobre su pija, de

modo que también ella recibiera parte de esa golosina tan deseada, lo bueno es que acabé una gran cantidad de leche, así pude dividirla un poco para cada uno.

Quedamos muertos en la cama los tres, completamente inertes y agotados. Aquel dia aprendí que se puede y se debe gozar con total libertad del sexo sea cual sea su género y forma, cosa que recomiendo a todos mis conocidos, con los que hablo de sexo, hasta el día de hoy.

FIN