Esto pasó hace un tiempo ya, apenas unos años después de haber terminado con los estudios, cuando todavía tenemos las hormonas alocadas y todo lo que hacíamos estaba bien… y lo que no, era mejor aún, por ser prohibido.

Mi nombre es Ezequiel y me case cuando tenía 25 años con Estela de 19, ya teníamos tres años de novios y decidimos que ya era hora de estar juntos.

En el noviazgo nunca hubo penetración, ya que ella venía de una crianza un tanto cerrada, así que solo teníamos mucho sexo oral, practicábamos continuamente el 69 y a veces solo le pasaba la puntita de mi pene en sus labios vaginales y su colita.

Nuestra actividad diaria eran unas estupendas mamadas que ella me daba en mi auto, era de verdad adicta a mi miembro. Yo tengo un gran amigo de toda la vida y él era un poco tímido, se llama Adrián, a él le conocíamos muy pocas chicas que él decía que habían sido sus novias, pero la verdad no estábamos seguros de que realmente hubiera tenido alguna relación con ellas.

Hubo algunas ocasiones en que Adrián veía mi coche estacionado cerca de mi casa y al llegar a saludarme, se detenía por que se daba cuenta de que estela estaba inclinada hacia mí y con mi pene en la boca, totalmente concentrada en la mamada que no se daba cuenta que alguien se acercaba, ya que estaba segura que si yo veía algo raro, la alertaba para que se incorporara y no nos descubrieran en el acto.

Después de que yo terminaba en su boca, él dejaba pasar un par de minutos y enseguida hacia presencia ante nosotros, Estela siempre decía “terminamos exactamente antes de que Adrián nos descubriera verdad”

Él continuamente me preguntaba ¿cómo le hacía para que Estela hiciera eso diario, que si nunca le había dicho que él nos había observado? y que a él cómo le gustaría que alguien le hiciera lo mismo, yo no le dije nada a ella hasta después de un tiempo de casados.

Ya con dos años de casados y aún era vicio de Estela cuando estábamos en el auto, ya sea en un estacionamiento oscuro o aun cuando iba conduciendo de noche, bajarme el cierre, sacar mi pene y regalarme una sesión de sexo oral buenísima hasta sacar toda mi leche y dejarme limpio sin una gota derramada en mi pantalón o en mi asiento.

Un viernes después de salir de trabajar, fuimos a un evento a un bar, donde se presentó un grupo que siempre nos ha gustado a los tres. Esa noche pedimos una botella de tequila, que es lo que a ella siempre le ha gustado, así que prácticamente ella tomo más que los dos juntos, ya que ni a él, ni a mí nos agrada el tequila, como ya se imaginaran se puso una buena borrachera, así que le pedí a Adrián que fuera por el coche mientras yo la sacaba casi cargando.

En un movimiento se me resbalo un poco y al tratar de no dejarla caer, le alcance a jalar la blusa lo cual hizo que le rompiera dos botones, así que quedo mostrando un bra blanco muy sexy de esos transparentes, cuando salimos la subí en el asiento delantero y como él ya iba al volante le pedí que manejara para no hacer tanto movimiento ya que los de seguridad estaban viendo muy morbosamente a Estela que además llevaba una muy corta minifalda y que al estarla acomodando en el auto se le había subido de más, mostrando un poco su pequeña ropa interior.

Ya cuando íbamos camino a casa, ya que como siempre cuando salíamos de copas, Adrián se quedaba en el estudio, ella comenzó a hablar sola de lo borrachita que iba y de repente se recargo hacia él, como cuando se acerca para mamármela a mí. Adrián y yo nos quedamos callados y no atinábamos a decir algo, parece que sin decir nada nos estábamos haciendo cómplices.

Recuerdo que ella comenzó a balbucear “tengo ganas de mamártela amor, anda ayúdame porque creo que no puedo sola” y se reía pero no se movía, Adrián me miro por el retrovisor como pidiéndome autorización, yo la verdad me había excitado como hace mucho no sucedía y sin querer solo afirme con la cabeza, el sin tardar como para que no fuera a arrepentirme bajo su cierre, se sacó el pene totalmente erecto y se lo acomodo a mi esposa en su boca, ella comenzó a mamarlo y se movía con dificultad pero no se detenía.

Yo desde atrás me acomode para alcanzar a desabrocharle la blusa y sacar sus senos para que él se excitara aún más (Estela tiene unas tetas tremendas, son bastante grandes) así que mientras él manejaba, ella le iba pegando una rica mamada, y con una mano masajeaba las tetas de mi mujer, cuando de golpe él eyaculó en su boca, y fue tanto que además por el estado en que iba ella no trago tanto semen, así que disparo unos corros en su cara, en su pelo, en sus enormes tetas y además en mi auto.

Ya llegando a casa la baje cargando y aun me decía, quiero que me penetres mi amor, necesito sentir tu verga dentro de mí, cogeme por favor papi. Adrián escuchaba todo y me miraba como rogándome que lo dejara a él, así que sin pensarlo más la subí a la recamara y la deposite en la cama y sin encender la luz, la desvestí totalmente y le dije a Adrián “esta es tu noche de suerte cabron, sé que siempre has querido cogerte a Estelita, así que no hables, déjame hablar a mí, desnúdate y disfrútalo” le di un preservativo y me coloque a un costado de la cama.

Él se acercó, le abrió las piernitas a mi mujer y se la metió sin problemas ya que estaba súper mojadita, yo me acercaba a su cara y le decía “¿te gusta mi vida, te gusta cómo te cojo?” ella solo gemía y gemía. Después de un rato la volteamos boca abajo y le puse una almohada debajo de su vientre para que levantara su colita e inmediatamente él la penetró de nuevo, y yo seguía diciéndole al oído “que rica estas mami, eres excelente amante, que rica y apretadita vaginita”.

Cuando vi a Adrián, parecía como si se estuviera convulsionando, él estaba terminando dentro de ella, lo bueno es que le había dado el preservativo.

Le pedí que se fuera al estudio y le regale la tanga y el bra de Estela, le dije “consérvalos amigo como un recuerdo de cuando te deje gozar de mi esposa, espero que seas agradecido y sepas corresponder algún día”

Cuando él salió, la acomode de espaldas a la cama, levante sus piernas y le di una serie de envestidas que cuando estaba a punto de eyacular se la saque y descargue unos chorros de semen en sus enormes tetas y en su cara, quedaron ahí confundiéndose los espermas de mi amigo y el mío en las tetas y la cara de mi amada.

Cuando despertamos ella estaba crudísima y me preguntaba ¿qué había pasado anoche? porque no recordaba nada, solo temía que hubiera hecho algún desastre, ya que amaneció con esencia de semen en los senos, cara y en el cabello, y además no encontraba su ropa interior.

Le dije que yo creía que no había pasado nada malo, pero que en el coche me había dado una mamada cuando Adrián iba en el asiento de atrás y que no la había podido detener ya que estaba muy necia, y que sobre su ropa interior no sabía nada, ya que cuando la desvestí en la recamara, no la traía puesta, que en el bar se había desaparecido unos minutos en el baño e inmediatamente después cuando estaban firmando autógrafos los de la banda de rock, la vi hablando con ellos muy de cerca.

Y piensa que le dio su lencería a los del grupo, y dijo que sentía pena con Adrián por que vio la mamada que me dio, ahí fue cuando le confesé que él nos veía tener sexo oral en el auto antes de casarnos y que siempre me preguntaba que si ella era buena en eso, así que se quedó con una mirada más de curiosidad que de pena.