Hotwife II
Paremos en una gasolinera i nos pillaron i no paso nada malo
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Paremos en una gasolinera i nos pillaron i no paso nada malo
Claudia mi esposa alta.. tetona.. sumisa y muy enamorada de raul.. Su marido y amor de infancia Cumple la fantasia de acostarse con juan
Una tradición familiar se convierte en un ambiente de roces, momentos inapropiados y mucha, mucha tensión
El aire se había vuelto irrespirable. El calor tropical que la noche anterior había sido cómplice de sus caricias más íntimas, ahora se adhería a su piel como una mortaja. Valeria, temblando con una violencia que le nacía de los huesos, sentía el cuerpo de Mateo frente a ella.
Mi vida, como de ser un escuchimizado y pringado, pase a ser dueño y señor de mi círculo más cercano y familiar Dominación familiar y empresarial.
Todo empezó en los cambiadores del gimnasio, un lugar cargado de energía masculina, con machos sudorosos cambiando y duchándose. Ahí estabas tú, a punto de ducharte, cuando apareció él: un moreno de infarto, con ojos marrones claros que parecían atravesarte, pelo cortito, pectorales enormes...
Daniela, una vieja amiga, me hace una invitación irresistible.
Cada verano llegaba a la familia de mi papá a visitar a los abuelos, y nos invitaban a salir ya sea a comer o algo Recreativo como ir a nadar parece año, nos invitaron ir a nadar a un balneario, Esa historia se Dio con mi hermana que iba en la secundaria años y yo saliendo de prepa
La mañana amaneció con una calma engañosa. El mar, habitualmente embravecido en esa zona de la costa oaxaqueña, parecía haberse rendido a una quietud plateada bajo el sol abrasador. Sin embargo, dentro de la cabaña, el ambiente estaba cargado de una electricidad ominosa.
Roxana, es madre y mujer de un policía. Por fuera parece la típica mujer de familia con una vida tranquila en un barrio decente. Pero nadie sabe lo que pasa realmente cuando se apagan las luces y se queda sola en la madrugada. Un morbo oscuro, sucio y peligroso se despierta con una simple foto.
Huir no fue fácil, pero el pánico a una vida enjaulada es un motor mucho más potente que la prudencia. Con la ayuda silenciosa y cómplice de María, Valeria logró escabullirse por la puerta de servicio mientras las copas de cristal chocaban en el salón principal.
Una compañera de trabajo, la más buenota de la oficina, es descuidada por su esposo. Alguien tiene que atenderla.
Una experiencia que nunca imaginé que viviría a mis 24 años fue la que tuve cuando decidí viajar de Zapopan a Morelia pidiendo ride en la carretera libre, ofreciendo mi cuerpo a cuanto trailero me recogiera... hasta llegar completamente destrozada y llena de placer
Segunda y jugosa parte de una saga de sexo interracial en donde una madura productora de cine porno tiene una sesión con sus actores.
En la saga de viajes, tuve la oportunidad de ir a la Patagonia en el motorhome de unos viajeros que me trataron muy bien.....sumamente bien a decir verdad.
La luz del amanecer se filtró por las rendijas de la persiana, pintando líneas doradas sobre la piel desnuda de Valeria. Despertó despacio, desorientada por un instante, hasta que el peso del brazo de Mateo sobre su cintura y el roce de su respiración áspera en su nuca le devolvieron la memoria.
Las semanas que siguieron a aquel primer día en el sótano se convirtieron en un suplicio delicioso para Valeria. La rutina de su vida perfecta, sus cenas de gala y sus tardes de compras por fin tenían un contrapeso: los martes y jueves en el centro comunitario.
El calor de aquel martes de agosto era sofocante, pegajoso, de esos que parecen derretir no solo el asfalto, sino también las voluntades. Valeria ajustó el aire acondicionado de su BMW blanco, sintiendo el contraste del aire helado contra la fina seda de su blusa de diseñador.
Fui a cambiarle el gas y terminé cogiéndomela.
Una Fiesta, mi esposa estaba muy caliente, y terminamos cogiendo entre dos parejas. El otro la cogió por el culo hasta que se lo llenó de leche.