Sigue el adiestramiento de Mónica, esta vez ante un público que mira en silencio y una esclava rubia que la golpea siguiendo las ordenes de su entrenadora
Desde que entramos a estudiar la Secu en la nueva escuela, desde los primeros días, mi nueva amiga Lorena, conocida por su mentalidad libertina y su increíble talento para seducir maestro o lo que fuera del sexo masculino, me empezó a cuestionar acerca del sexo, que si ya había cogido y cosas así.
Tras un divorcio traumático, Elena vive anestesiada y aterrorizada con su hijo, Julián. Al comprender que la autoridad materna ya no es suficiente para contener la furia que habita en su casa, la línea entre madre y mujer se desdibuja cuando decide usar el único recurso que le queda.
A veces te toca ser ese apoyo para alguien que está pasando por una separación. La apoyé tanto que terminé apoyándola sobre la barra desayunadora para penetrar su panochita.
Hola chicos, estoy muy nerviosa de escribir esto, es algo que a nadie le he contado y que cambió mi vida por completo, recordar esto para mi es vergonzoso pero a la vez muy caliente, espero no ser juzgada y que disfruten de mi relato.
No se como confesarle mis deseos a mi abuelo, yo tengo 18 y el 73, pero más allá de la edad, mi miedo es que el no sienta lo mismo que yo y perderlo para siempre o almenos esa relación que tenemos uno con el otro.
Ese lunes, entro al salón el director acompañado de un maestro nuevo, me llamo mucho la atención de ver que media tan solo 1.30 m, pero se notaba seguro y con una gran personalidad.
Relato de la metamorfosis de Miguel, de hombre a muñeco, en un ritual donde el látex borra la piel y la voluntad se disuelve en silencio. Valeria no domina desde el castigo, sino desde la frialdad clínica con la que convierte a su compañero en un objeto vivo. Una exploración del deseo negado.
Yo la lleve y la dejé a una cuadra ella va con una blusa negra transparente sin brasier se ven sus tetas redondas y una falda corta ella ingresa yo espero un poco
Siete meses después de haber sido desvirgada. Con mi cuerpo ardiente de lujuria, la sensualidad y erotismo que irradiaba de mi aura. Me entregué a los brazos de mi padre, cual si fuese poseída por el demonio de la lujuria, que me condujo a la realización de mi más glorioso encuentro sexual.
Sigue tus ideas, busca la felicidad y tu plenitud, sin importar lo que otros piensen de ti. Esa es la filosofía de vida de Sheila, una joven que ha hecho de ello un culto.