Varios relatos de diferentes encuentros que tuve y que recuerdo.
El doctor fue a atenderme a mi pero también atendió a mi pareja
Sería un placer para mi poder comerme esos turgentes pechos
¿Estás seguro muchacho? ¿No será mucho arroz para poco pollo?
Puede comprobarlo usted misma.
Ella hacía todo lo posible por resaltarlos y ahí, con el calor de prácticamente todo el año, la labor era fácil. Desprenderse del sujetador y dejar sus pechos completamente libres sería una gran apuesta. Después el tiempo y la excitación harían resaltar esa parte de su anatomía, que muchos y muchas
Los encuentros sexuales de mi pareja con otros muchos hombres...seguidos y consentidos como forma de dar morbo y sumisión
Me llamo Claudia, soy una madura con un cuerpo sexy. Juego tenis y me gusta mucho sentir las miradas morbosas sobre mi cuerpo cuando juego tenis
Maria José Orsi aprovechando que su anciano esposo se fue de viaje, tiene un encuentro sexual con Lucas, el novio de su amiga Paula.
Soy bajito, apenas un 1.50 cm, y peso 60 kilos. Pero mi cuerpo nunca se ajustó del todo a lo que se espera de un hombre: mi silueta es femenina: piernas torneadas, caderas generosas, mi trasero voluminoso.
Un esposo se excita con miradas ajenas hacia su esposa, descubre su egoísmo posesivo y lo transforma en morbo: el deseo se vuelve violento, exhibicionista y oscuro, mezclando orgullo, culpa y fantasías de ser observados.
Como todos los domingos, salí con mi madre a comprar víveres. Caminábamos juntas como si fuéramos dos mujeres, madre e hija —bueno, ella no sospecha nada—. Y ahí estaba él.