Terminamos nuestra luna de miel y volvimos a Buenos Aires. Yo recogida y Luis mas cornudo que nunca y sumamente sumiso.
Llega la boda de esta curiosa pareja, donde él es un cornudo feliz y consentido. Desde la noche de bodas a la luna de miel, todo es un río de goces y cuernos.
La protagonista de nuestra historia continúa poniéndole los cuernos a su marido que adora ver cómo la poseen.
Las gotas de lluvia golpeaban en el cristal de la ventana incesantemente, el viento doblaba las ramas de los árboles y el frío era tan intenso que se iba colando por las paredes.
Luis vivía con su padre y hermano ya que la mama había fallecido cuando era pequeño, yo con mis padres y un tío hermano de mi madre.
Sueño que despierto una noche y me doy cuenta de que alguien ha atado mis ojos con una cinta y no consigo ver nada. Estoy completamente desnuda, echada encima de la cama y de pronto oigo alguien que se mueve en el cuarto.
Relato de una experiencia con mi joven prima Ana.
Me agarré a una de las mujeres más ricas de mi barrio, le quité la virginidad y soy su amante.
La esposa conoce a un amigo del trabajo y poco a poco se van conociendo intimando, y aprovechando una ausencia del marido de ella se van a una casa de campo y se consuma lo que mas o menos se veia venir.
A veces las apariencias engañan y es mejor cerciorarse antes de tomar decisiones apresuradas, como las que ejecuta esta esposa, sospechando que su marido le es infiel.