Sexo familiar una experiencia incomparable e inimaginable.
Tras varios meses sin que mi señor me folle, no os imagináis las ganas que tengo de que por fin vuelva hacerlo.
Mis amigas y yo nos masturbamos juntas viendo porno.
Esto me pasó hace varios meses, yo tenía 18 años así que era un poco más calenturiento y quería follar con todas las perritas y por fin estoy a punto de lograrlo.
Así estuvieron un par de horas más: estrujando huevos, ordeñando salvajemente polla, aguijoneando con tacones la espalda, y petándole el culo y la garganta al esclavo (obligando al macho sometido a tragarse sus propias arcadas). Jorge no pudo evitar cascarse la polla.
En ese entonces usaba toallas pero lo dejé y comencé a usar tampones.
Inesperadamente nos vimos envueltos en una situación algo particular
Mientras Isabella calentaba la cena trajinando en la cocina, Ángel se acercó a ella, se colocó a su espalda y le acarició los pezones con dulzura, rozando la yema de sus dedos por su cima, consiguiendo que se pusieran bien duros. Isabella gimió a la vez que él, acercándose a su oído, le dijo.
Me miró con unos ojos endiablados, llenos de deseo y de lujuria. Me dio la vuelta sobre el respaldo del sofá, levantó mi vestido hasta dejar mi culo al aire y me clavó la polla en el culo. Hijo de puta, me vas a desgarrar.
Mi padre me trajo una madrastra peculiar. Espero les guste el relato.