Alexander en ese momento tenía 18 años. La última vez que lo vi fue cuando él tenía mi edad, ya que después se fue a vivir con su padre a Canadá. Martina dijo que allá había tenido unos problemas y había perdido el año. Su padre se enfadó mucho y lo mandó de vuelta a repetir el curso y terminar el c
Estuve muy intranquilo cuando llegué a clases. En mi mente aún estaba fresco el recuerdo de su tacto sobre mi piel, pero también estaba ese sentimiento frívolo que existió al final. Estaba confundido y no sabía qué pensar. No puedo decir que me disgustó lo que hicimos, pero era innegable que la situ
preparándome para ir al colegio. Todavía sentía un poco de incertidumbre por todo el asunto del trato pero, de todas formas, ya había aclarado varios puntos con la conversación. No estaba de acuerdo con su manera de pensar, pero por lo menos ya sabía lo que él pensaba. Por lo demás, el entusiasmo po