Sin piedad alguna, y mientras yo le susurraba "para, por piedad, para", mi amante multiplicaba sobre mis nalgas un diluvio de golpes que me provocaban un escozor atroz.
Ella me contestó que estaba encantada de la forma en que la estaba follando y lo que le decía, porque cuando le contaba a su marido lo sucia puta que le hacían considerarse en aquella casa, éste se excitaba enormemente y ayudaba a mantener vivo su matrimonio.
¿Me dolerá? El parece que ha notado mis dudas ? Tranquila Rut, una putita como tu ha de saber disfrutar de todo su cuerpo, !y yo te voy a enseñar!- y rápidamente empuja los dos dedos con fuerza haciéndome chillar de placer -¿Por donde quieres que te folle calentorra? -¡Por el culo- oigo alucinada mis palabras, -fóllame por el culo, pero suave, no me hagas daño por favor-.
Estaba enamoradísima de Daniel y jamás le sería infiel, pero si él me lo ordenaba, por que no disfrutarlo. Parece que la niña pensaba igual, pues ella misma era la que pretextando inclinarse para ver si se habían bebido los whiskys, dejaba las tetas a su alcance muchas veces. !Cuan similar a su madre había salido la muy zorra¡
Aún paralizada por la sorpresa no pude evitar excitarme. Me pasó otra vez, estar atrapada e indefensa, sentía sus manos recorriendo mis partes íntimas, su lengua jugueteando con la mía, su cuerpo apretando el mío y la dureza de su miembro que crecía debajo del pantalón y no pude evitar mojar la bombacha.
Le habían cambiado los artilugios que yo le hice poner en sus pezones para completar el tratamiento de agrandado de los mismos y en su lugar ostentaba dos gruesas y grandes argollas de acero gris de 4 cm de diámetro y uno de espesor que sentaban muy bien sobre las extensas y abultadas areolas y los descomunales pezones que logré en ella.
Entonces uno a uno fueron haciendo una completa revisión manual de mi cuerpo, magreando mis esplendidas tetas a través de la rejilla, pellizcando y penetrando mi culo con manos y dedos y finalmente palpando bruscamente mi sexo húmedo. Incluso alguno me besó en los labios y me mordió los pezones.
También las imbuimos la necesidad de hacer duras sesiones de gimnasia todas las mañanas después de vaciar nuestra orina en su boca y hacernos bañar por ellas, puesto que era necesario tenerlas en buenas condiciones físicas para afrontar el uso que se les avecinaba.
Al terminar el número, Blanca se quiso colocar en posición más cómoda para disfrutar de la enculada y fue entonces cuando advirtió quién era su pareja. Se desprendió de mi polla, se giró y me asestó una sonora bofetada, quedándome compuesto y con los huevos a punto de reventar. De una ojeada advertí que Aurora, empalada en Rogelio, tenía la boca libre así que acudía a tapársela.
Lucía tenía puesto un cinturón con un consolador de asolador tamaño insertado en el culo de la dulce Blanca mientras su coño albergaba la polla de Julio. Alfredo intentaba meter su polla en el ano de Lucía pero el vaivén de ésta se lo dificultaba, así que la sujetó un rato, haciendo caso omiso a las protestas de Blanca, hasta que consiguió su objetivo.
La colocó de rodillas ante ella y le dijo: Abre la boca y bebe. Y abriéndose los labios vaginales comenzó a mear demostrando un gran dominio para dirigir el chorro del dorado licor a su objetivo. Celia bebía lo que podía y tragaba sin apartar la boca. Otra sorpresa de aquella recién conversa en zorra guarrona.
La agarraron de un tirón y la apoyaron sobre mis piernas, yo estaba sentado en el sillón y ella estaba en posición perrito con la cabeza sobre mis piernas a 15 centímetros de mi pija, ella me miro a los ojos y no podía evitar ver mi pija, pues estaba enorme y muy cerca de ella, sus ojos estaban llenos de lagrimas, rojos, comenzaron a cogerla entre los 3, pasaban 1 minuto cada uno aproximadamente, la cogían con fuerza
Mayra ni siquiera escuchaba las burlas, sudaba profusamente y su respiración era agitada, tenía la imperiosa necesidad de permanecer quieta, absoluta y completamente quieta. Sus muslos estaban extremadamente tiesos debido a la forzada posición en la que la empalada joven permanecía.
Los días se hicieron semanas, y las semanas se volvieron meses y el pobre seguía sin encontrar trabajo por mucho que lo intentaba a diario. La economía familiar estaba destrozada y nuestras deudas empezaban a ser preocupantes.
Nos colocamos de espaldas al hombre que para entonces se había incorporado y con la mano demostrando su flexibilidad se tocaba la punta de los pies, eso si sin dejar de mirar, en este caso el culo de Eva. Levantamos y doblamos la pierna, después para tensar la molla, tiramos la pierna hacia atrás mientras tensábamos la otra.
Estaba yo sentado mas o menos en mitad de la cama, con Lorena lamiéndome el cipote con gula y veneración, mientras uno de mis amigos la enculaba con energía, cuando su hermanita se deshizo de los dos chicos con los que había estado haciendo un sándwich, dejándolos agotados en un rincón de la cama.
Lo cierto es que su novio, que venia de lo mas excitado ante la perspectiva de lo que iba a suceder, en teoría, se quedo muy sorprendido al ver el desastroso estado en el que le recibió Lorena, que aun no había terminado de recuperarse del todo de lo que había acaecido anteriormente.
Ella aun estaba medio sentada medio de rodillas junto al sofá, con una mano apretando su conejito por encima de la minifalda, señal inequívoca de su deseo insatisfecho y una turbia mirada de pasión en sus ojos.
El globo seguía creciendo en el interior de la esclava y con el la vagina realmente iba tomando una buena dimensión, la esclava trataba de soportar los dolores con la mayor dignidad posible, sabía que era la única forma de evitar peores castigos.
Los gritos desgarradores de la Etelvina se podían escuchar en todo el castillo, y el olor a carne quemada era insoportable, el fierro que se veía salir de la caldera ya estaba todo amarillo y así se perdía dentro del cuerpo blanco, que comenzaba a transparentar una línea morada reflejando el lugar donde se alojaba el hierro.
Comenzó con una rubia virginal que lloraba continuamente, se llamaba Anastasia, y tenia un cuerpo muy delgado pero bien formado, esta era una de las hijas de uno de los campesinos que mas dinero tenia antiguamente, ella fue criada casi como una princesa, pero su padre había fallecido hace dos año y tras de eso vino la sequía, su madre no pudo manejar los campos y enseguida cayeron en la quiebra.
De pie miré como se recuperaba. Poco a poco su respiración se normalizó y nuevamente cubrió sus pechos con una mano mientras con la otra cubría su cara. Tenía mucho tiempo por delante. La agarre por el pelo y la levante del piso.
Eran las siete de la mañana y mi novia se dirigía al parking a coger su coche y de pronto mi amigo con la cara totalmente tapada la cogió por detrás y colocándome las manos de ella por detrás decidí a esposárselas con unas esposas que teníamos, tapándole los ojos y la boca.
No me costó mucho obsequiarte con una meada, saliendo una gran chorro, tu le veras caer a la perfección y también sentirás su calor, intente entre cortarlo pero no lo conseguí, mis músculos no responden, ah mismo y en la misma postura empecé a acariciarme mientras miraba el pantalón empapado en el suelo.
Pase mi mano por su hermoso culo separándole las nalgas y metiéndole el comienzo de mi dedo índice por su ano, sus senos más grandes aunque más caídos que los de sus hermanas quedaron aplastados en la palma de mis manos para después estirarla los pezones, baje bruscamente mi mano a su coño, lo tenía mojado le introduje sin ningún miramiento dos dedos y entraron con suma facilidad y aproveche para humillarla diciéndole que era un re follada y que que es lo que se metía en su coño para tenerlo así
Quedando en evidencia un continuo flujo por mi tensa picha de lo cachondo que iba, me ataron piernas y brazos en la cama, entro Belén y ordeno que se marcharan, una vez solos, con una goma de sujetar el pelo sujeto fuertemente mis testiculos, lo que hizo que mi glande se saliera, me humillo mirándome el ano y metiéndome el dedo afirmado que seguro que te ha gustado, cuando te lo metía Lucia.
El viernes por la noche cenando me propuso pasar un fin de semana especial, le pregunte que a que se refería y me confeso que ella había cumplido con creces con su papel de esclava sumisa, porque también le iba el rollo ese y también lo había estado viendo y disfrutando por Internet.
Una vez instalados la recordaba la obligación de mantener las piernas separadas y claro yo elegía los emplazamientos y siempre coincidían con grupos de parejas o incluso solo tíos, que sin cortarse un pelo se fijaban bien en ella y en su brillante sexo entre abierto.
Llegamos me hizo bajar y abrirle la puerta, en la puerta estaba sonriente Belén, tan guapisima como siempre, vendría de la piscina ya que iba en bañador, un bañador rojo impresionante que marcaba mas sus curvas y con un slip ajustado a tope metiendose levemente por sus labios vaginales.