Este sitio contiene relatos eróticos explícitos de ficción. Todos los personajes son mayores de 18 años. Debes ser mayor de edad en tu país de residencia para continuar.
Porque aunque de cara a la galería, éramos novios, y se suponía que dormíamos juntos en una hermosa cama de matrimonio que tenía en su piso, en la intimidad yo no era más que su puta, su fulana, y sobre todo su esclava, y por tanto me reservaba un cuarto, pequeño y oscuro para que durmiera.
Hace algún tiempo, mi novio y yo estábamos muy presionados en la universidad, él estaba terminando la carrera y yo estudiando y trabajando, por la tanto casi no teníamos tiempo de vernos, como ambos asistimos a la misma universidad, solo nos veíamos en los recesos.
Nada que ver con lo que, por voluntad propia es ahora. Un sumiso "cornudo chupaleches", como le llaman mis Amos, obligado a presenciar y colaborar en la degradación y emputecimiento extremo de su esposa, que tiene que suplicar para poder cubrirme alguna vez, y cuando le permiten hacerlo es solo después de que otros hayan descargado sus fluidos sobre esta ramera. Siempre el último, y siempre debe limpiar a la puta con su lengua.
Ese día yo iba con un mono vaquero abierto muy escotado y debido a mis formas destacaba bastante y los chicos nos miraban, uno de ellos me lanzó un beso yo le miré lascivamente y sin apartar la vista saque el pene de mi novio de su pantalón me agaché y le di un lametón, los chicos se quedaron con los ojos como platos luego me incorporé le devolví el beso y nos fuimos.
En esa ocasión me dijo mi novio, que te parece si vamos al cine a ver una película porno, al principio me dio un poco de temor por que si alguien nos viera, se me caería la cara de vergüenza, pero después de todo, como ya me había tomado unas cervezas en la comida, me relajé y le dije que aceptaba.
Cuando al cabo de unas semanas su novio vino al piso, me encantaría contaros que me quede prendada de el, pero la verdad es que lo único que paso es que me pareció un tío interesante y soñador como yo, y con el cual me entendería bien.
Me fui a bañar y ella sentada en la tasa del inodoro me charlaba continuamente de lo hija de puta que había sido su compañera, de que dormiría y mañana temprano se iría a estudiar a la biblioteca para dejarme el departamento sola y en la suerte que tenia de tener semejante físico, de lo romántico que seria para mi todo ese fin de semana etc.
Y que se acerca el otro chavo y entre los dos empiezan a quitarme lo poco que me quedaba de ropa, dejándome totalmente desnuda con mi sostén y mis braguitas en el piso, a mis pies. Mientras el jefe me daba de lengüetazos en los pechos el otro exploraba con sus dedos mi sexo.
El apretujaba mis nalgas con frenesí y yo me decidí a chupárselo en toda su longitud, entraba y salía de mi boca, yo apretaba mis labios lo más que podía para saborearlo mejor; y cuando menos lo esperé el dejó salir un gemido al tiempo que se vaciaba en mi boca. Salió tanto y con tanta fuerza que sentí que me ahogaba y me retiré, provocando que el resto de su semen salpicara mi cuello y mi barbilla.
Salimos de la cuidad el viernes por la mañana, fuimos en el coche de Antonio, el novio de mi amiga, ella se llama Rocío, llegamos a la finca sobre las 12, soltamos los bultos, repartimos las habitaciones y nos fuimos al pueblo que estaba al lado a comprar algo para comer y tal.
Como tenía que estar pasándoselo el viejo con esa ternura que tenía debajo. Pues bien parecía más bien al revés. Los movimientos del viejo enloquecían a la chica que no dejaba de aullar. Ya estaba atrapada. Intenté ayudarla metiéndole al viejo dos dedos en su culo. Entonces me señaló encima de una repisa donde había una prótesis, un consolador.
Nos levantamos y para evitar la aglomeración salimos antes de que encendieran la luz, saliendo del cine me percaté que me estaba escurriendo fluido entre las piernas, la tanga estaba mojada de lo que había absorbido; llegamos al auto y me limpié las piernas.
Las 12 de la mañana, noto todo mi cuerpo empapado en sudor las sabanas frías hacen que el placer de estar en la cama hoy sea menos placentero, mi novio esta tumbado a mi lado su cuerpo desnudo atlético me incorporó un poco y lo observo, es un cuerpo bonito siempre lo he dicho y más cuando se distingue le erección matinal que tiene.
Conoci a esta muchacha, que tenia fama de ser algo mojigata, nunca habia tenido novio y era algo prácticamente imposible el que tuvieras, ya no dijeras sexo, ni un faje con ella; nada más alejado de la realidad. Chabela es una muchacha gordita, pero con un par de tetas impresionantes y un culo de miedo.
De pronto, en una de las fuertes embestidas, sentí como mi piel y mi cabello se erizaban, como mi cuerpo sudoroso se convulsionaba, como mi coñito se humedecía aún más, como de mi boca salían gritos y gemidos de extremo placer y como un intenso orgasmo recorría mi interior, mientras mordía mis labios y arañaba el culo y la espalda de aquel hombre.
Estaba como un toro, se retorcía sobre mí y apoyando su cuerpo sobre el mío, me sostenía los brazos con su cuerpo y mientras me besaba el cuello, me lamía las orejas, me metía la lengua entre mis labios...
Mi novio entre sorprendido y excitado se acomodo en el sillón y comenzo a disfrutar de semejante placer, con una mano acariciaba mi cabeza y con la otra me quitaba la tanguita para poder llegar bien adentro de mi concha desesperada se sexo.
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