Madre e hijo
Una madre quita la virginidad a su tonto hijo
Relatos eróticos sobre madres
Una madre quita la virginidad a su tonto hijo
Mi madre ha sido el motivo de mis mejores pajas y hasta ahora lo sigue siendo, mi imagino teniendo el mejor sexo con ella
Un chaval cobra por partida doble, su tía y su madre le calientan el culo la misma tarde
Todo fue bien sencillo con mami . Se me ofreció, muy fácilmente.
Sigo mi relación de marido de mi emputecida madre, ella me complace en todo , me mantiene. Me da lo que quiero , esto pasó cuando su sobrina de 12 años se quedó en casa.
Azotes, madre-hijo, y también disciplina doméstica en general y sexo oral, y se insinúa hetero, voyeur, fetichismo.
Una madre que hará cualquier cosa para que su hijo no sea expulsado del colegio.
Voyeur filial: Un hijo ve cómo su madre no le hace asco a ninguna verga.
Como mi hijo me ayudó a sentir el sexo en cada parte de mi cuerpo. Soy toda sexo para mi hijo.
Aquí estoy de nuevo después de algo de tiempo, lo que les voy a contar es algo que sucedió hace un mes aproximadamente, cuando en las vacaciones vino a visitarnos a la casa, un amigo mío procedente del estado de Monterrey y tuve la oportunidad de ver de nuevo a mi madre cogiendo como una perra.
Ya estando en mi cuarto oí unos ruidos raros que provenían de la cocina, y cuál no sería mi sorpresa al acercarme y ver a mi madre hincada con dos enormes penes entre sus manos, ¡¡¡estaba masturbando a dos albañiles!!!
Llegué a creer que lo que pasó con Javier no me había afectado, pero allí estaba yo, una madre deseando a su hijo por ser justamente eso, su hijo. Diana una buena madre.
Un día en el colegio nos mandaron a hacer un trabajo de investigación bastante largo, y como era de costumbre lo realizaría con mi mejor amigo, como el trabajo era muy largo decidí quedarme en su casa por 2 días para ahorrar tiempo.
La madre necesita tener a alguien a su lado y la hija le consiente todo. Ambas sufren por culpa de los hombres.
Patricia miraba el reloj en la pared de la cocina, eran las 10.30 de la mañana y su hijo aun no se había levantado de la cama. De cuando el había regresado de la universidad, había pasado en la cama la parte más mayor de tiempo del día mirando películas o leyendo, el pensamiento de Patricia, visiblemente enfadada, era que hiciera algún trabajo de verano como sus amigos, o algo mas constructivo, según ella.
Soy Javier, un estudiante de 19 años de Derecho en Madrid. Mi madre es viuda, puesto que mi padre falleció cuando yo solo tenía 7 años. Ella tiene 41 años y es una mujer muy atractiva, se pasa el día cuidándose en salones de estética y siempre va vestida a la última moda más juvenil para su edad. Se llama Sara.
Iban a llegar las navidades y una tarde de sábado, mi padre y mi hermana salieron a hacer algunas compras. Yo me quedé en casa con mi madre. Recuerdo que los despedimos en la puerta y cuando ella la cerró, se volvió hacia mi.
Sospechaba de su hijo y su compañera de apartamento...
Habíamos cogido un ritmo perfecto. Se notaba que mi madre sabia lo que hacia :era capaz de dar placer a 4 hombres a la vez ya que mientras que nosotros nos la follábamos ella mamaba y pajeaba alternativamente las pollas de Ángel y Pedro.
Nunca pensé lo que sucedería aquel día que descubrí lo de mi madre. Esta es una historia verdadera y comenzó a suceder hace exactamente un año.