Ángel cerró la puerta del hostal poniendo un cartel donde se leía un número de teléfono, por si querían acceder al hostal. Se encaminó hacia el bar, preparó el whisky y una botellita de agua y procedió a subir a la habitación trescientos trece.
Hace una semana me vi con mi señor, quedamos en su casa, cuando entre le bese y el me dió un azote
Clara, una mujer cercana a los 50, busca revitalizar su vida y matrimonio en el gimnasio. Su joven entrenador, si sobrino Alejandro, despierta en ella un deseo prohibido que la lleva a explorar fantasías lascivas y sumisas, transformando su rutina en una pecaminosa aventura que desafía todo límite.
Lucas, un chaval tímido, no tiene ni idea de lo que le espera con Marisa, su vecina madura que sabe lo que quiere. Y lo tiene claro: Lucas será suyo.
Comenzamos mis amigas y yo usando a usar un juguete para adultos.
Sexo familiar una experiencia incomparable e inimaginable.
Tras varios meses sin que mi señor me folle, no os imagináis las ganas que tengo de que por fin vuelva hacerlo.
Mis amigas y yo nos masturbamos juntas viendo porno.
Esto me pasó hace varios meses, yo tenía 18 años así que era un poco más calenturiento y quería follar con todas las perritas y por fin estoy a punto de lograrlo.
Así estuvieron un par de horas más: estrujando huevos, ordeñando salvajemente polla, aguijoneando con tacones la espalda, y petándole el culo y la garganta al esclavo (obligando al macho sometido a tragarse sus propias arcadas). Jorge no pudo evitar cascarse la polla.