-Nuria. -Gracias AMO, cuidare de esta PERRA. No esperaba menos, sabía perfectamente que Nuria iba a ser la parte dominante de la pareja. Tras secarme me puse un pantalón y una camiseta y me senté en el sillón, cogiendo mi móvil para llamar a… Así terminó el último capítulo…
Él esperaba en el sillón, prisionero de un silencio que era su única obligación. Ella se acercó, con el sabor de otro hombre en la piel, para darle de cenar.
Una habitación de atmósfera cargada y sensaciones con aromas y texturas diversas. Piel, fluidos, aromas... Esta es la realidad del goce, no otra. Cuando el arte es puro y crudo fetichismo dibujado en la piel.
Una noche que comienza con abuso de poder cambia para Melina cuando encuentra en Ivana un deseo y alianza inesperada. Entre sumisión y pasión, descubre nuevas fuerzas y límites en su propio deseo.
Un matrimonio tradicional, conservador que viven con normalidad la devastadora mezcla entre asimetría, poder, religión y depravación. No hay artificios, no hay opciones. Es como es y con eso es suficiente y necesario.
La humillación y el abuso no se puede frenar con súplicas o fuerza, así que Hailey deberá recurrir a un último recurso: la seducción. Deberá dejar su ligero y débil cuerpo a merced de quién quiera utilizarlo y, a partir de ahí, planear su escape.
Martina y Miguel se aman. La entrega, la pertenencia; saber el lugar que se ocupa para que la felicidad sea certeza y no promesa. Relato de pegging un día cualquiera.