Después del episodio en que mi mujer se cepillo al vecino en el ascensor pasó un tiempo en el que, fuera de malos rollos y sin que mi vecino Rafa supiera que yo les había visto, entablamos cierta amistad.
Un hombre consigue convencer a su mujer de que haga el amor con otro hombre al que encuentra en un local de copas y luego le cuente cómo le fue.
La llegada del travesti cambia el ritmo de la situación. Los tres se lanzan a gozar, quedando la vecina empalada por ambos extremos y siendo visitado su culo por segunda vez en el mismo día.
Un joven está siempre pensando en cómo será tirarse a su espectacular vecina. Pero por casualidad ve a ésta con una rubia de bandera. Ambas se internan en el bosque y nuestro protagonista las sigue...
Una mujer, separada hace meses, sola en su apartamento en una tarde de verano. Semi desnuda, caliente, y con un vecino en la terraza de enfrente que no pierde detalle de su espléndido cuerpo.
Dos conocidos a través de la red quieren realizar su fantasía: masturbarse frente afrente, solamente ver el placer del otro y el de mostrarse en ese acto íntimo.
Nuestro protagonista narra las excelencias del tipo de físico de la mujer que está delante de él en la cola del supermercado y el efecto afrodisíaco que le produce su contemplación.