Mi sirvienta me espía por curiosidad y termina obteniendo mucho placer

Y así fue me desnude me senté en la silla y me empecé a hacer la paja, mientras veía la película en eso la muchacha llega y me ve desnudo con la verga durísima y yo con tal de darle el mejor espectáculo… no la miraba pero sabía que me estaba viendo y empecé a hacerme la paja más fuerte hasta que mi leche empezó a salir el primer chorro de leche llego casi al televisor… los siguientes no más lejos de eso pero si muy lejos, de seguro ella habría quedado impresionada por el espectáculo.

Los guardias de seguridad: la fiesta nunca termina

Me contó que hace algunas semanas no podía tener relaciones con su mujer, ya que no lograba tener una erección, mi jefe era un hombre de 60 años que se mantenía bastante bien físicamente y aun se lo veía atractivo, llevaba 35 años de casado y siempre el sexo con su mujer a pesar de ser clásico había sido muy satisfactorio para ambos. Le pregunte sí había visto un médico y me dijo que sí y que no tenía nada.

A mi novia le excitaba muchísimo hacer todo lo que le ordenaba, era una chica muy buena, dócil y obediente

Me da muy fuerte, muy rápido, por más que me quito, me encuentra, me saca el aire y casi no puedo concentrarme para atender a mi propia mamada de tanta chupada y lamida que me da, he sabido que las chicas levantan las caderas casi ahogando al incauto romeo, pero yo trato de rehuir el contacto, al tiempo que agradezco no ser tan hábil como para hacerlo.

Era tan fea que nadie queria follar con ella, aunque siempre hay alguien

El caso es que una chava de nombre Edith quedaba entre las menos agraciadas, un día nos toca hacer un trabajo juntos con otras tres personas, al terminar me pidió que si no la acompañaba a su casa, ya en el auto nos pusimos a platicar de varias cosas y en eso surgió el tema de cómo en gustaban las chavas, le dije que de senos grandes, el caso es que la plática me fue calentando al grado de comenzar a desear a mi compañera la fea, nos despedimos y en el camino empecé a fantasear con ella.

El viaje en bus con una azafata muy atractiva

De pronto note como aceleraba la velocidad y engullía más mi verga. Sus ojos me miraban, podía ver mi verga entrar y salir de su boca, sus mejillas se contarían y dilataban con la entrada de mi verga, me sonreía mientras lo chupaba. Estaba en el quinto cielo, cuando tuve mi aviso de llegada. Le dije que me iba a correr, y ella apretó con más fuerza mi verga con sus labios.

Mi cuñado me da lechita I

Mi hermana Alicia y su esposo Jorge tienen apenas 4 meses de casados y viven frente a mi casa, él siempre me ha parecido muy guapo y allá en mi interior lo he deseado, he soñado que él me hace suya de una manera bestial, por ello creo que se facilitaron las cosas como les voy a contar: ayer jueves por la mañana, mi esposo ya se había ido a trabajar y como yo estaba de vacaciones, pues estaba ahí preparando la comida del día, en eso toco la puerta mi hermana y me dijo que Jorge había llegado apenas y bien borracho lo más seguro es que al rato se salga a curársela

Se excitaba muchísimo viendo que su madre estaba buenísima y tenía admiradores

Cuando se fueron los vecinos, mi madre comento como sin importancia, que si me había dado cuenta lo pesado que se había puesto Juan. Contestándole que sí y que no se preocupara y que solo tuviera cuidado con sus admiradores, ya que era normal que la asediaran porque estaba muy guapa. Entonces no le digas nada a tu padre ya vez que es muy enojón y como no ha pasado nada para que armar un problema donde no lo hay.

En casa de mi ahijada II

Asentí con la cabeza y mi ahijada comenzó a desabotonarme la camisa, cuando llegó al último botón donde precisamente estaba mi verga totalmente rígida y al desabotonarlo necesariamente tocaba el tronco de la picha así que maniobró repetidamente pero con más intención de tocarla que de desabotonarme, me miró y decididamente la tomó tímidamente en su mano, retrajo mi prepucio y le peló la cabeza.

Solo se veían los fines de semana y sus encuentros eran muy apasionados, los besos, las caricias, el roce de la piel, todo era muy intenso

El agua casi quemaba, tal y como a ti te gusta, la espuma y las sales con aroma a jazmines envolvían toda la bañera. Me coloqué frente a ti y te acercaste a mí, me besaste con pasión, tus carnosos labios devoraban mi boca, tu lengua bailaba con la mía en un abrazo húmedo. Colocaste tus piernas sobre las mías y te aproximaste más a mí, notábamos la cercanía de nuestros sexos.

La nueva profesora particular le enseñaría matemáticas y algo más

Era una sensación única el ver mi pija atrapada firmemente entre esos dos montículos de carne coronados por dos pezones que en ese momento me parecieron más erectos y puntiagudos que nunca; el ver como mi glande aparecía y desaparecía salvajemente de entre esas moles, momentos los primeros donde de tanto en tanto recibía uno que otro lengüetazo por parte de Sandra. Mis manos entre tanto se hallaban o proporcionándole placer a su ya prominente clítoris o, igual que antes, enfrascados en el intento de introducir aunque más no sea un dedo en el único orificio que restaba explorar.

Un verano de aventuras repletas de lujuria, excitado constantemente y deseando siempre apagar con alguien sus deseos de sexo

Procedió a desnudarme y nos metimos en la cama. Primero me pidió que se la chupara, la tenía enorme, sobretodo gorda. Me la metí toda en la boca, lo que más me gustaba es que era muy suave y cariñoso conmigo. Después me la chupo a mí y me dijo que grande y gorda la tienes, posteriormente hicimos un 69 fabuloso. Le comí la cola mientras él me la chupaba.

Comida y sexo

Sábado a la tarde mi pareja y yo sin perspectiva y aburrido, con TV de por medio y libros para no hablarnos. Suena el teléfono y era la amiga de ella. Nos invitaba a cenar a su casa.