El fotógrafo de los deseos - Rayo
Una chica de alta sociedad da "rienda suelta" a sus deseos.
Relatos eróticos sobre rubia
Una chica de alta sociedad da "rienda suelta" a sus deseos.
Analía es una rubia de 47 años, la más extrovertida del grupo de jugadoras hockey. Un domingo la invitaron a una casona y allí cinco jóvenes la iniciarían por primera vez en un gangbang.
Alejandra acudió a una clínica para que le realicen una ecografía abdominal. Yo la esperé afuera y unos sonidos extraños dentro del consultorio llamaron mi atención.
Cuatro momentos de sexo duro con mi compañera de trabajo: en la playa nudista, en el trabajo a solas, en el mismo sitio pero un trío con un hombre de color y en otra sala de equipos, en un trío con otra mujer.
Por la ausencia de su marido, Marce me pidió que la acompañe a hacerse una ecografía. Y cuando volvimos al departamento y entrados en confianza pude tocar su cuerpo desnudo por primera vez y algo más pasó.
Disfrutando de unos días de vacaciones por fin pude sentarme a redactar mis vivencias. Soy Danka Alcira Schultz la docente aburrida que fantaseaba con tener sexo interracial, dispuesta a contarles mis nuevas aventuras.
Henar, una cerdita española, es iniciada en el sexo anal
La lluvia no cesaba cuando Tatiana luego de terminar con sus ejercicios escucha el timbre de su casa y al mirar por las cámaras de vigilancias logra ver que la persona que toca es Damián el amigo de su padre. Entonces la joven veinteañera se disponer a atender.
Decidimos regalarnos unos días de relax en un Hotel Spa serrano con el fin de revivir el fuego en la pareja pero allí mi mujer conoció a un turista pampeano que se la llevó a la cama en mi presencia.
Mi esposa se llama Carla y su apodo de mi esposa es Regalito, ella es una mujer hermosa, su piel es blanca, sus ojos son verdes, sus gruesos labios, sus grandes tetas y sus nalgas apetecibles, han sido el deleite de varios hombres, en este primer capítulo, ella asiste a un concierto.
Fui recopilando información y supe cómo mi vecina la rubia cuarentona de los incesantes gemidos conoció a su joven marido 20 años menor.
Una docente de 53 años de buen cuerpo pero con una rutinaria vida matrimonial conoce en una salida con amigas a un stripper de color que le devolverá su plenitud sexual.
Si bien tiene el perfil de una mujer seria y de su hogar, Marcela se convirtió en la musa de mis fantasías eróticas.
Comencé por frotar mi pene en el clítoris de Jane que estaba tumbada en la cama. Luego me follé a la rubia directamente, apoyando mis fuertes brazos a ambos lados. Lo hacía sin condón. Siempre me arriesgo y creo que las mujeres con las que me acuesto ya han tomado las debidas precauciones.
Se tumbo sobre ella frotando sus penes. El de la rubia comenzaba a ponerse erecta de nuevo. Apretando un poco consiguió que volviese a correrse de nuevo. La transexual gimoteo de placer. Aquello le había gustado de verdad. Y el seguía y seguía frotándose. Al tiempo me metió un dedo en mi boca y se lo chupe. Me toqueteó las tetas.
Las fantasías eróticas las realizan los que no sueñan con ellas.
Hacía tiempo que veníamos charlando con Euge el tema del intercambio y fuimos interesándonos cada vez más en el tema. Ahora llegaba la oportunidad de tener sexo con otros hombres delante de mi marido, a la vez que lo vería a él acariciando a otras mujeres.
Yo instintiva y silenciosamente le metí el pulgar en su boca. Recuerdo que llegaba a tocar su campañilla. Luego me beso, me metió la lengua. Yo sobé sus tetas apretándolas. Si mi pene medía 20 ahora medía 21.
Una de ellas, rubia de unos diecisiete como yo, rompió entonces el silencio diciendo que no les interesaba saber mi razones de haberme atrevido a llegar a nado hasta el área de ellas y todavía haciéndolo totalmente en bolas, que eso era cosa mía pero que ahora debía seguir sus órdenes y entretenerlas por algún tiempo.
En ese momento estás con la polla tan tiesa y el coño tan húmedo que nos da igual a ambos. Que queréis que os diga. Un sueño, aquello es como un sueño. Yo que nunca me había acostado con otra mujer que no fuera la mía, estoy con dos!