“El inicio”
La primera entrega... como se sede a nuevos placeres
Relatos eróticos sobre maduros
La primera entrega... como se sede a nuevos placeres
La mañana amaneció con una calma engañosa. El mar, habitualmente embravecido en esa zona de la costa oaxaqueña, parecía haberse rendido a una quietud plateada bajo el sol abrasador. Sin embargo, dentro de la cabaña, el ambiente estaba cargado de una electricidad ominosa.
Huir no fue fácil, pero el pánico a una vida enjaulada es un motor mucho más potente que la prudencia. Con la ayuda silenciosa y cómplice de María, Valeria logró escabullirse por la puerta de servicio mientras las copas de cristal chocaban en el salón principal.
La luz del amanecer se filtró por las rendijas de la persiana, pintando líneas doradas sobre la piel desnuda de Valeria. Despertó despacio, desorientada por un instante, hasta que el peso del brazo de Mateo sobre su cintura y el roce de su respiración áspera en su nuca le devolvieron la memoria.
El calor de aquel martes de agosto era sofocante, pegajoso, de esos que parecen derretir no solo el asfalto, sino también las voluntades. Valeria ajustó el aire acondicionado de su BMW blanco, sintiendo el contraste del aire helado contra la fina seda de su blusa de diseñador.
Fue un verano de pasiones. Encontré dos desconocidas y formamos una unión que recordaremos toda la vida.
Después de 30 años, me reencuentro con una ex novia (ahora viuda) y su hija.
el papa de mi amiga se ofrecio llevarme a mi casa, pero en realidad, me llevo al cielo
Mi vuelta a las playas montehermoseñas 5 años después de mi última visita. Sorpresas con las indumentarias y lo lanzadas de las mujeres de hoy en día.
Los oscuro años de la dictadura en la Argentina propiciaron nuestra ida al campo y ahi nació una inusual relación.
La historia narra la transformación de Naomi (26), aburrida de su novio, José (45). Un fin de semana en Toledo marca el punto de quiebre, activado por la cocaína de Joaquín (45).
Sigue tus ideas, busca la felicidad y tu plenitud, sin importar lo que otros piensen de ti. Esa es la filosofía de vida de Sheila, una joven que ha hecho de ello un culto.
Como lo hice con el señor después de estos días de estar ocupada con mi perro
Me volteé recargándome en la pared y dándote la espalda e instintivamente me incliné solo un poco; lo suficiente para poder levantar y parar mi trasero, pues sabía lo que querías. Sabía que querías darme nuevamente por atrás...
Mientras nos besábamos me acomodé y con mi mano derecha tomé tu miembro aún erecto y lo acomodé en la entrada de mi sexo y lo introduje. Lentamente empecé a bajar mis caderas al tiempo en que tu pedazo de carne se iba internando en mi interior...
Una mano la metí debajo del top para poder apretar las tetas, la otra la empleé para meterle un dedo mientras con mi boca succionaba su clítoris. Como si fuera un sueño, escuché la mejor frase que he escuchado en mi vida “tío por favor penétrame”,
No se como confesarle mis deseos a mi abuelo, yo tengo 18 y el 73, pero más allá de la edad, mi miedo es que el no sienta lo mismo que yo y perderlo para siempre o almenos esa relación que tenemos el uno con el otro.
Analu y yo teniendo un día de BDSM con su completa sumisión a mis comandos, atada y sometida a mis placeres.
Le di la vuelta a la silla y le ordené poner las manos tras el respaldo. Azoté sus pechos hasta tornarlos de un bonito color carmesí. Macarena gemía y me miraba con los ojos saltones. Su sexo destilaba jugos, pues brillaba como una estrella. Alba permanecía callada y sentada en su silla. Acerqué mi
Llevo puesto un vestido transparente que hace que se marque mis pezones duros y mi vagina sin tanga muy mojada